
Archivo General de Indias
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La parada mostrará cómo el encargo de un solo libro condujo a la creación de todo un archivo estatal.
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Entre los imprescindibles están Archivo General de Indias, Calle Betis, Calle Mateos Gago, Callejón del Agua, Catedral de Sevilla, Centro Cerámica Triana.
Hemos conectado los lugares importantes en paseos preparados, con un orden claro, historias e información práctica.
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El final mostrará cómo protegían la ribera del agua y, al mismo tiempo, la dejaban abierta para las embarcaciones.
La anchura de la calle se convertirá en una huella material de la lucha entre el antiguo barrio y el nuevo recorrido de las procesiones.
Este punto conectará la muralla defensiva con el funcionamiento del abastecimiento de agua urbano medieval.
Aquí, la espada de un rey fallecido se convertirá en la garantía de dos campañas y del destino político de su nieto.
El conjunto fabril permite ver la producción que normalmente queda oculta tras la cerámica decorada ya terminada.
Al final verá la casa permanente que lograron crear tras décadas de refugios provisionales.
Aquí confluirán muros medievales, un encargo barroco y los huecos dejados por los originales de Bartolomé Esteban Murillo.
Aquí se hará visible la frontera que se desplazó para abrir el barrio a la circulación urbana.
La historia del encargo explicará a qué precio el fundidor elevó hasta la torre una enorme veleta de bronce.
El mercado añadirá al recorrido la historia de los comerciantes que lucharon por volver a su antiguo emplazamiento.
La parada final mostrará cómo una leyenda ayudó a mantener en su lugar un objeto amenazado de desaparición.
El antiguo púlpito conservará la huella del predicador cuyo nombre el clero decidió borrar.
El actual jardín ocupará un lugar en la historia del teatro sevillano, de sus deudas y de su desaparición completa.
La parada mostrará cómo, tras el derribo del templo, la plaza conservó su memoria sin que se conozca el lugar exacto del enterramiento principal.
La plaza mostrará cómo una sola tarde podía devolver la reputación profesional ante el público más exigente.
La plaza explicará por qué el paso convertía este rincón de Triana a la vez en un nudo militar y urbano.
Aquí, un pequeño monumento relacionará un terremoto, una ceremonia catedralicia y el propio nombre de la plaza.
Aquí, una estructura une ambas orillas: el conocido perfil antiguo está separado del nuevo tablero.
El panel cerámico permite ver cómo se conservó la imagen y cómo se distribuyó el reconocimiento del trabajo.
Bajo estas bóvedas, la historia del puerto se convierte en una historia de suministros, trabajo y riesgo, y no solo de grandes travesías.
La torre planteará la pregunta principal del paseo: qué están dispuestos a defender los habitantes de la ciudad cuando lo antiguo obstaculiza lo nuevo.