Parada 6 de 7

Calle Mateos Gago

Calle Mateos Gago

La anchura de la calle se convertirá en una huella material de la lucha entre el antiguo barrio y el nuevo recorrido de las procesiones.

15 min
Calle Mateos Gago con vistas al campanario de La Giralda, terrazas y gente sentada en los bares.
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En qué fijarse

  • Abertura hacia La Giralda
  • Calzada ancha
  • Fachadas a lo largo de la nueva línea de la calle
  • Fachada principal de la Iglesia de Santa Cruz

La historia del lugar

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La Calle Mateos Gago se extiende desde la fachada principal de la Iglesia de Santa Cruz hasta la catedral. La calzada ancha, las fachadas alineadas y la abertura hacia La Giralda la distinguen de las estrechas calles de alrededor. Antes, aquí tenían sus talleres los fabricantes de calzado de cuero, y la calle se llamaba Borceguinería. El nombre actual recuerda al canónigo de la catedral que vivía cerca y servía en la Parroquia de Santa Cruz.

La amplia abertura hacia La Giralda se creó aquí para una procesión pesada. En mil novecientos cuatro, los feligreses de la Iglesia de Santa Cruz fundaron una hermandad religiosa: querían sacar cada Martes Santo una escena escultórica de la Crucifixión e incorporarse al recorrido común de la Semana Santa junto a la catedral.

La primera procesión ya mostró lo estrechas que eran para ello las calles de aquí. En mil novecientos cinco, el paso prestado con las esculturas no pudo pasar siquiera por la puerta de la iglesia, y la hermandad tuvo que iniciar el cortejo desde otro convento. Más tarde apareció un paso propio, más compacto, pero aun así no podía recorrer toda la calle directamente hasta la catedral. El cortejo giraba por la Calle Guzmán el Bueno y la Calle Segovias; en el punto más estrecho desmontaban los paneles tallados inferiores del paso, lo hacían pasar y lo montaban de nuevo.

La hermandad reclamaba que se ensanchara la calle. Al mismo tiempo, los concejales preparaban Sevilla para la Exposición Iberoamericana y se proponían eliminar los pasos estrechos del centro. Durante las alcaldías de Antonio Halcón y Federico Amores comenzaron las expropiaciones y los derribos de viviendas. Los propietarios y los inquilinos perdieron los edificios que sobresalían de la nueva línea de fachadas; su lugar lo ocupó la calzada. Para mil novecientos veintitrés, se había ensanchado el tramo principal y la hermandad obtuvo un camino corto hasta la catedral, que utilizó durante varias décadas.

La Iglesia de Santa Cruz relaciona esta transformación con el hombre cuyo apellido figura en las placas de la calle. Antes, la Calle Mateos Gago se llamaba Borceguinería: aquí tenían sus talleres los fabricantes de calzado de cuero. El dos de junio de mil ochocientos noventa y tres, el ayuntamiento le dio por unanimidad el nombre de Francisco Mateos Gago, fallecido tres años antes.

Mateos Gago era canónigo de la catedral y profesor de teología; sus ingresos eclesiásticos y su sueldo universitario le permitían coleccionar monedas antiguas y dedicarse a la arqueología. Pero, cuando llegó el cólera, desempeñó aquí otra labor. La epidemia ya le había arrebatado a sus padres cuando tenía siete años. Durante los brotes de mil ochocientos cincuenta y cuatro y mil ochocientos sesenta y cinco, el sacerdote propuso al párroco de Santa Cruz visitar a los enfermos, aunque en cada visita se arriesgaba a contagiarse. En la necrológica diocesana se recordaba que por las noches esperaba las llamadas junto a la ventana, con una cajita de óleo santo a su lado para administrar la unción a los enfermos graves.

Mateos Gago sobrevivió a ambas epidemias y, hasta su muerte, sirvió en la Parroquia de Santa Cruz, viviendo en las vecinas Calle Cruces y Calle Santa Teresa. Por ello, para el homenaje municipal póstumo eligieron la Borceguinería más cercana a sus viviendas. De los antiguos talleres y de las casas derribadas para las procesiones casi no queda nada aquí; se conservan el apellido del sacerdote parroquial y la anchura de la calle entre su iglesia y la catedral.

Información práctica

Tiempo en la parada15 min
Siguiente puntoHospital de los Venerables
Entradadesde fuera

Calle urbana abierta; los bares, las tiendas, el reparto y la afluencia de gente cambian según la hora del día.

Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

Bar Giralda sigue siendo un establecimiento, no un museo de acceso libre. Visite el interior solo cuando la entrada esté abierta, tenga en cuenta el trabajo del personal y pregunte antes de hacer fotos.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Salga de la calle ancha por la Calle Jamerdana y llegue a la Plaza de los Venerables.

Parada 6 de 7Después: Hospital de los Venerables

Ruta terminada

Paseo completado

«Barrio de Santa Cruz y Judería de Sevilla» — 7 paradas, unos 2,4 km, 2–3 horas.

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