Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Arco de entrada
- Altar tras el cristal
- Imagen de la Inmaculada Concepción
- Viviendas en el perímetro
La historia del lugar
Patio de Banderas significa Patio de las Banderas. Las propias banderas desaparecieron de aquí hace mucho tiempo. La escritora Cecilia Böhl de Faber (Fernán Caballero), conocida bajo el nombre masculino de Fernán Caballero, vivió en la casa número uno y recogió una explicación local: sobre el arco de entrada hubo en otro tiempo un haz de estandartes pintado al fresco. Se desconoce quién hizo esta pintura y cuándo. La imagen desaparecida dejó su nombre a la plaza.
Las banderas encajaban con su función anterior. El rectángulo abierto dentro de las murallas era la plaza de armas del primer núcleo fortificado del Real Alcázar de Sevilla. Más tarde se proclamaba aquí a los nuevos monarcas y se alzaban estandartes, y a lo largo de las murallas aparecieron viviendas. Pertenecían a la Corona, y a algunos inquilinos se los instalaba aquí por orden personal del rey o de la reina.
En mil ochocientos cincuenta y siete, la reina Isabel II concedió una de estas viviendas a Cecilia Böhl de Faber (Fernán Caballero). La escritora ya tenía más de sesenta años. Su familia se había arruinado, poco después murió su tercer marido, y la vivienda en el Real Alcázar de Sevilla la libraba de unos gastos que apenas podía permitirse.
En septiembre de mil ochocientos sesenta y ocho, Isabel II fue derrocada. Empezaron a venderse las viviendas adscritas a la Corona y se ordenó a los inquilinos que se marcharan. Fernán Caballero perdió su apartamento junto con el patronazgo gracias al cual había llegado allí.
Antes de irse, intentó conservar al menos un objeto de este patio: el altar callejero bajo el mismo arco de entrada donde antes estaban pintadas las banderas. Cuando el altar se vio amenazado de retirada, la escritora se dirigió al nuevo gobierno y apeló a una leyenda local: que Cristóbal Colón había rezado ante esta imagen antes de navegar por el Atlántico. La petición surtió efecto y dejaron el altar.
La relación del altar actual con Colón es una leyenda, no un hecho. El retablo dorado con la Inmaculada Concepción se fecha en el último tercio del siglo diecisiete: fue realizado más de un siglo y medio después de la muerte del navegante. Fernán Caballero tuvo que abandonar el Patio de Banderas; pasó sus últimos años en una modesta casa de la Calle Fernán Caballero, que ahora lleva su nombre literario, y murió allí en mil ochocientos setenta y siete. El fresco de las banderas desapareció, pero bajo el arco quedó, tras un cristal, el altar que ella protegió con un relato más antiguo que el propio altar.
Información práctica
El paso libre por el patio suele estar abierto como espacio urbano; la cripta del Patio de Banderas ofrece pequeñas visitas separadas con reserva, no forma parte del itinerario básico. Comprobado 2026-06-29.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Respete el carácter residencial de la plaza y no intente buscar fragmentos arqueológicos tras puertas privadas; observe solo los espacios accesibles.
