Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La fuente central
- La plataforma elevada con parterres
- Los naranjos
- Los bancos de ladrillo con azulejos
La historia del lugar
Las autoridades municipales despejaron esta parcela, ocupada por viviendas, y la destinaron a una plaza urbana abierta. La fuente central, el parterre elevado, los naranjos y los bancos de ladrillo con azulejos componen su actual aspecto ajardinado. Esta disposición apareció cuando comenzaron a preparar el Barrio de Santa Cruz para recibir a los visitantes.
El nombre de las placas pertenece a Elvira López de Ayala, una aristócrata castellana de finales del siglo catorce y comienzos del quince. Heredó de su padre propiedades en el territorio de la antigua judería. Elvira López de Ayala murió mucho antes de que existiera la plaza, pero las casas, el jardín y el patio de caballos de aquí siguieron llevando su nombre. Después, el nombre pasó a un teatro.
Parte de la plaza actual y de la parcela vecina estaban ocupadas por un corral de comedias, un teatro instalado en un patio. Alrededor del escenario había galerías y palcos; los espectadores se sentaban en bancos o en sillas alquiladas. A comienzos del siglo diecisiete, Isabel López administraba este establecimiento. Las antiguas estructuras ya se deterioraban, y los ingresos dependían de cada representación ofrecida. Isabel López decidió construir un teatro cubierto de dos niveles, pero no quería invertir su propio dinero.
Los fondos los aportó Juan Cano, comerciante de vino. Esperaba recuperar lo invertido a razón de dos ducados por cada representación y quedarse con el pago de los palcos. Al principio acordaron quinientos ducados. Juan Cano contrató a maestros, dispuso nuevas galerías, asientos para los espectadores, pavimento y cubierta. El dinero no bastó, e Isabel López lo convenció para que invirtiera otro tanto.
La cubierta protegió al público del sol y de la lluvia; sin embargo, poco después se derrumbó una vieja pared junto con la galería adosada a ella y parte de la cubierta. Para Juan Cano, detener las obras significaba perder lo ya invertido. Volvió a pagar las paredes, los corredores y la cubierta. Para el año mil seiscientos cinco, la deuda con él había alcanzado veintiséis mil trescientos setenta y cinco reales. En el contrato matrimonial de Juan Cano se consignaron por separado dos mil ducados que aún no le habían devuelto por las obras en el jardín de Elvira López de Ayala. Mientras la deuda se mantuvo, el comerciante de vino administró los ingresos de los palcos del teatro.
Las inversiones no se perdieron de inmediato. El Corral de Doña Elvira se convirtió en el escenario favorito de los sevillanos: solo desde la primavera de mil seiscientos once hasta la primavera de mil seiscientos catorce se representaron aquí doscientas sesenta y ocho obras. Pero en mil seiscientos treinta y uno, las paredes envejecidas y la competencia de nuevos teatros acabaron por obligarlo a cerrar. Más tarde, el local se utilizó como almacén y, para mil seiscientos setenta y seis, los documentos describían la parcela ya vacía, sin construcciones.
El actual espacio de la plaza fue inaugurado en mil ochocientos veintiséis por José Manuel de Arjona, gobernante de la ciudad: para crear un nuevo espacio público, ordenó derribar la manzana de casas que se alzaba aquí. El nombre de Elvira López de Ayala volvió a la plaza en mil ochocientos cuarenta y cinco. La fuente, la zona central elevada, los parterres, los naranjos y los bancos de ladrillo con azulejos aparecieron en mil novecientos veinticuatro, cuando el comisario de turismo Benigno de la Vega-Inclán encargó al arquitecto municipal Juan Talavera y Heredia preparar este rincón del Barrio de Santa Cruz para recibir a los visitantes.
Del teatro de Juan Cano no queda aquí ni una pared. Su ubicación exacta debe reconstruirse a partir de contratos notariales, y en la plaza solo se conserva el nombre de la antigua propiedad: el de Elvira López de Ayala.
Información práctica
Plaza pública, acceso exterior gratuito; los restaurantes y las terrazas funcionan con sus propios horarios.
Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No busque un escenario conservado ni marcas del teatro: el corral desapareció; escuche sin ocupar los pasos hacia las casas.
