Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Muralla defensiva
- Interrupciones en la mampostería
- Dos tuberías de cerámica
- La estrecha línea del callejón
La historia del lugar
En este estrecho paso junto al Real Alcázar de Sevilla terminaba el antiguo acueducto urbano, que abastecía de agua el depósito de la ciudad y los palacios. Primero el agua se conducía por él hasta los Jardines de la Buhaira, y después el recorrido se prolongó hasta Sevilla. Fuera de la ciudad, la construcción se sostenía sobre arcos, pero a comienzos del siglo veinte desmontaron casi todos. La estrecha línea del callejón sobrevivió como el extremo urbano de este largo recorrido.
Antes, el callejón se llamaba Callejón del Agua: «Muralla del Agua». El agua no circulaba aquí por el pavimento: se conducía dentro de la muralla defensiva por dos tuberías de cerámica. El recorrido de estas tuberías comenzó con una línea de piedras cuya finalidad ya nadie comprendía.
En el año mil ciento setenta y uno, el califa almohade Abu Yaqub Yusuf terminó el Palacio de la Buhaira, situado fuera de la ciudad, y quería regar los Jardines de la Buhaira dispuestos a su alrededor. Encargó la búsqueda de agua a Al-Hayy Ya'ish, geómetra e ingeniero malacitano al servicio de la dinastía. Ya'ish se ganaba la vida diseñando fortificaciones y mecanismos; ahora dependía de sus cálculos que la nueva residencia recibiera agua.
Más allá de la Puerta de Carmona, el ingeniero reparó en unas antiguas piedras que sobresalían del suelo. Ordenó excavar a lo largo de ellas. Mineros y cientos de trabajadores iban descubriendo un canal colmatado y avanzaban por él en dirección a Alcalá de Guadaíra, sin saber aún si aquel antiguo rastro los conduciría a una fuente activa.
El desenlace llegó en el lugar que los habitantes consideraban el manantial de al-Gabar. Cuando la excavación llegó allí, el manantial se secó de repente. Ya'ish comprendió que la gente tomaba el agua de una rotura en un acueducto olvidado. Prosiguió los trabajos y encontró una toma de agua cerca de la fortaleza de Alcalá de Guadaíra. El canal fue limpiado, nivelado y volvió a llevar agua.
Primero el agua llegó a los Jardines de la Buhaira. Después, Yusuf amplió la tarea: llevar agua al interior de Sevilla, hasta el depósito urbano y los palacios del Real Alcázar de Sevilla. La crónica registra el día exacto —el trece de febrero del año mil ciento setenta y dos— en que el agua entró en la ciudad. Desde la Puerta de Carmona, una de las derivaciones se extendía junto a la muralla hasta el Real Alcázar de Sevilla; en este tramo, el caudal se dividió entre dos tubos de barro.
La mayor parte de la arcada exterior del acueducto fue desmontada a comienzos del siglo veinte. Aquí se conserva su extremo urbano. En las interrupciones de la muralla se ven dos tuberías, de casi treinta centímetros de diámetro, colocadas una sobre otra. Hace mucho que no llevan agua, pero la antigua disposición de la muralla pervive en el nombre de Callejón del Agua, el callejón del agua.
Información práctica
Callejón público, paso exterior gratuito; la comodidad depende de la multitud, de las obras cercanas y del respeto a las ventanas de las viviendas.
Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El callejón es estrecho: para escuchar, busca un ensanchamiento y no te detengas en medio del paso de quienes vienen de frente.
