Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Columna de mármol bajo un dosel arqueado
- Reja de hierro
- Cuatro faroles
- Fachada del Archivo General de Indias
La historia del lugar
Entre la catedral y el Archivo General de Indias había un espacio abierto detrás de la lonja mercantil; unas veces lo llamaban por las piedras destinadas a las obras de la catedral y otras por los edificios vecinos. Junto a la fachada de la antigua lonja se alza un pequeño triunfo: una fina columna de mármol bajo un dosel arqueado, rodeada por una reja de hierro. Así llamaba el clero a un monumento religioso con una imagen sagrada, y quería proteger este pequeño trozo de plaza de la vida habitual de la calle. El Ayuntamiento de Sevilla ordenó hacer la construcción más baja para que no ocultara la fachada de la lonja, y en las esquinas de la reja colocaron cuatro faroles que ordenaron encender de día y de noche.
En la mañana del primero de noviembre de mil setecientos cincuenta y cinco, se celebraba una misa solemne en la Catedral de Sevilla por el Día de Todos los Santos. Cuando el coro cantaba «Gloria in excelsis Deo», el terremoto que destruyó Lisboa llegó a la ciudad. De las partes superiores de la torre y de las bóvedas cayeron piedras y escombros. Los sacerdotes y los feligreses salieron corriendo al exterior.
No se dispersaron. Cuando cesaron los temblores, el clero reunió a la gente aquí, en el espacio abierto detrás de la lonja mercantil —el actual Archivo General de Indias—, y terminó la misa interrumpida. Después, los participantes recorrieron la ciudad en una procesión de agradecimiento. En la catedral, pese a los escombros y a la numerosa multitud, nadie murió; en otros lugares de Sevilla hubo víctimas y graves daños.
El Cabildo Catedral de Sevilla —el consejo del clero que administraba la catedral— explicó la salvación de los feligreses por la protección de la Virgen María. El veintiocho de noviembre, el cabildo decidió señalar el lugar exacto donde terminó la misa y protegerlo del uso habitual de la calle. Para ello encargó un «triunfo»: así se llamaba a un monumento religioso formado por un alto soporte con una imagen sagrada. En este caso se trataba de la victoria sobre la calamidad, que los eclesiásticos atribuyeron a la Virgen María, y no de un éxito militar.
Al principio, el cabildo quería levantar una pequeña capilla alrededor de una estatua donada de la Virgen María. El Ayuntamiento de Sevilla cedió el terreno, pero exigió que la construcción fuese lo más baja posible: la capilla no debía ocultar la fachada de la lonja. Tras rediseñar el proyecto, resultó una estrecha columna de mármol bajo un pequeño dosel arqueado, rodeada por una reja de hierro. El clero de la iglesia obtuvo un altar conmemorativo, y la ciudad mantuvo abierta la vista del edificio mercantil.
El triunfo se inauguró el treinta y uno de octubre del año siguiente. Antes del terremoto, este espacio no tenía un nombre estable: unas veces lo llamaban por las piedras apiladas aquí para las obras de la catedral, y otras por el hospital, el palacio o la lonja. Tras instalarse el monumento, quedó fijado el nombre de «Plaza del Triunfo».
El alto monumento a la Inmaculada Concepción, en el centro de la plaza, no apareció hasta mil novecientos dieciocho y no le dio su nombre. El monumento que se busca es más pequeño y está junto a la fachada del Archivo General de Indias. En su pedestal aún se dice que aquí terminó la misa después del terremoto; en las esquinas de la reja hay cuatro faroles que el cabildo ordenó mantener encendidos de día y de noche.
Información práctica
Punto exterior público sin horario de entradas; puede haber cierres temporales de la plaza, vigilancia y restricciones por eventos. Comprobado el 2026-06-29.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Deténgase cerca del centro de la plaza y localice sucesivamente la catedral, el Archivo General de Indias y el muro del Real Alcázar de Sevilla; no bloquee el paso de los grupos.
