El centro saboyano de Turín: palacios de la primera capital de Italia
Desde Piazza Castello hasta Puerta Palatina y, por Palacio Carignano, hasta Piazza San Carlo

Guide On Map en tu teléfono
Abre el paseo como una aplicación
La instalación tarda unos 10 segundos. No hace falta una tienda de aplicaciones.
Todo el recorrido
Mapa de la ruta
Sobre esta ruta
Comenzará en Piazza Castello, entre palacios, arcadas ministeriales y antiguas salas parlamentarias. Después, el camino entrará en el barrio real, girará hacia las puertas romanas, regresará bajo la cubierta de cristal de un pasaje y terminará en Piazza San Carlo. El centro ceremonial se irá revelando a través de las decisiones tomadas en sus habitaciones y plazas. ¿Por qué la Iglesia Real de San Lorenzo carece casi por completo de la fachada habitual? ¿Qué llevará a un monarca a elegir entre su juramento y la corona? ¿Por qué un bombero necesitará un mazo junto a la principal reliquia de la ciudad? El relato se apoyará en documentos, objetos conservados y pequeños detalles humanos. No convertirá la unificación de Italia en una leyenda de victoria sin fisuras. Al final, reunirá en una sola historia las puertas romanas, las logias saboyanas, dos antiguos parlamentos y la plaza donde la ciudad aún deja flores.
Por qué este orden
La ruta comenzará donde la ciudad se enfrentó a la decisión de abandonarla y entrará enseguida en Palacio Madama, donde aquella decisión adquirió fuerza de ley. Desde el salón del Senado, un breve trayecto hasta la Iglesia Real de San Lorenzo devolverá al juramento saboyano, y el cercano Palacio Real de Turín mostrará cómo los juramentos familiares se convertían en obligaciones de Estado. El paso tras el palacio llevará a la catedral: la reliquia dinástica quedará literalmente entre la iglesia y la residencia. Desde allí, el camino irá a Puerta Palatina, donde el Turín real se superpuso a las puertas romanas y a la cárcel de la ciudad. El regreso a Piazza Castello cambiará de ambiente: a través de la comercial Galería Subalpina, la ruta llegará a Palacio Carignano, de la corte y el Senado al Parlamento elegido. El último tramo hasta Piazza San Carlo mostrará cómo una plaza ceremonial se convirtió en escenario de la ciudad multitudinaria.
Quienes quieran entender Turín a través de la Casa de Saboya y la unificación de Italia Amantes de la historia política contada mediante edificios y decisiones humanas Quienes se interesen por puertas romanas, palacios e interiores históricos en un mismo paseo
Quienes busquen un recorrido ligero por los principales lugares de interés Quienes lleven mal escuchar relatos de disparos, aglomeraciones y violencia pública Quienes no disfruten de volver a una misma plaza durante la ruta
Antes de salir
Conviene considerar la visita completa a los interiores palaciegos y los museos como un programa aparte: el relato principal funciona también desde fuera, pero las entradas alargarán notablemente el paseo. Decida de antemano qué le importa más: la escalera ceremonial de Palacio Madama, las estancias del Palacio Real de Turín, la Capilla de la Sábana Santa o el museo de Palacio Carignano. La Iglesia Real de San Lorenzo y la Catedral de San Juan Bautista de Turín siguen siendo templos en uso, así que hable en voz baja dentro y no interrumpa el oficio. No organice la visita a la catedral esperando ver desplegada la Sábana Santa de Turín: el relato trata también de su traslado, sus daños, su fotografía y su rescate. La luz del día ayudará a observar fachadas, relieves y huellas en el pedestal.
Cuándo ir
Empiece durante la primera mitad del día si quiere añadir al menos un interior palaciego. Para un paseo solo exterior sirve cualquier momento con luz; por la tarde se leen peor los detalles de las puertas, las fachadas y el monumento.
Plan alternativo
Si el palacio, el museo o la iglesia están cerrados, no se salte la parada: en Palacio Madama compare los dos lados del edificio; en la Iglesia Real de San Lorenzo busque su aspecto exterior deliberadamente discreto; en el Palacio Real de Turín observe el balcón y la disposición del patio ceremonial; y en la catedral concéntrese en la proximidad entre los espacios religioso y dinástico. La Capilla de la Sábana Santa y la propia Sábana Santa de Turín no deben considerarse objetos intercambiables. Si no se puede atravesar la Galería Subalpina, continúe hacia Palacio Carignano por las calles habituales: para la lógica de la ruta importa más ver cómo, después de los palacios, aparece un espacio público burgués que cruzar el pasaje de punta a punta.
Plan del paseo
Abrir en mapas ↗- 1
Piazza Castello
Aquí, la condición de capital dejará de ser un rótulo honorífico y se convertirá para los habitantes de la ciudad en una cuestión de ingresos. - 2
Palacio Madama
La sala del Senado vinculará la protesta callejera con la decisión jurídica que la protesta no detuvo. - 3
Iglesia Real de San Lorenzo
La parada mostrará cómo un voto militar sobrevivió al duque y adquirió forma de piedra un siglo después. - 4
Palacio Real de Turín
La mesa conservada convertirá la historia constitucional en la elección de un hombre entre su promesa anterior y la corona. - 5
La Catedral y la Sábana Santa
Aquí la reliquia familiar de la Casa de Saboya se presentará como el objeto que hubo que sacar literalmente de debajo del fuego. - 6
Puerta Palatina
Las puertas romanas permiten descubrir en un monumento antiguo una antigua prisión y el precio de un privilegio universitario. - 7
Galería Subalpina
El pasaje cambiará las salas cortesanas y parlamentarias por un escenario subterráneo, donde un pequeño honorario abrió una gran carrera. - 8
Palacio Carignano
La sala temporal del patio mostrará cómo los unificadores de Italia se enfrentaron por el destino del ejército de voluntarios. - 9
Piazza San Carlo
El final trasladará la plaza urbana de su pasado ceremonial a la memoria contemporánea de un acontecimiento multitudinario.
Funciones de la ruta
Todo lo necesario sigue en el navegador
El progreso, los guardados y el plan de viaje se guardan en este dispositivo.
Instala Guide On Map en la pantalla de inicio para abrir la ruta fuera del navegador.
Cómo tratamos las fuentes, los mapas y las correcciones: nuestros criterios editoriales
