Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Techo de vidrio
- Galería de balcones
- Placa de Pietro Carrera
- Entrada al Cinema Romano
La historia del lugar
Bajo el techo de vidrio se extiende un pasaje cubierto con tiendas y cafés, y una galería de balcones rodea la sala comercial. Se construyó con fondos de la Banca Industriale Subalpina, por eso la palabra «Subalpina» quedó en el nombre; además del comercio, desde el principio se reservaron aquí espacios para el entretenimiento. Bajo la sala se ofrecían primero espectáculos, después funcionó un cinematógrafo y, tras los daños de la guerra y la reforma, desapareció el antiguo interior. La entrada al Cinema Romano, dentro de la galería, sigue llevando a estos espacios subterráneos.
En mil novecientos veinticuatro llegó al Teatro Romano, bajo esta galería, Erminio Macario, de veintidós años. Hasta entonces se había ido ganando la vida con trabajos diversos: había trabajado en una fábrica de Turín, actuado en compañías provinciales y cargado decorados junto con los demás actores. Ahora necesitaba un contrato remunerado en un escenario de la ciudad.
Giovanni Molasso, bailarín e impresario teatral, estaba precisamente seleccionando intérpretes para un programa de bailes, números cómicos y pantomimas. La audición duró unos minutos. Molasso contrató de inmediato a Macario por quince liras al día como segundo cómico, el compañero que debía apoyar al intérprete principal.
Ya en las dos primeras producciones, el público acogió precisamente al recién llegado. Macario dejó de ser el segundo y se convirtió en el cómico principal del programa. Pocos meses después actuaba en los grandes teatros de Milán. En la primavera del año siguiente, Isa Bluette, estrella de la revista italiana, reunía su propia compañía y le ofreció sesenta liras al día, con seis meses de trabajo garantizados en Turín. Cuatro años más tarde, Macario dirigía su propia compañía. Las quince liras de Molasso resultaron ser el precio de entrada a una profesión a la que Macario dedicó después más de medio siglo.
El teatro estuvo aquí por la propia configuración de la galería. El ingeniero Pietro Carrera la diseñó como un pasaje comercial cubierto, con tiendas, cafés y espacios para el entretenimiento. La construcción fue financiada por la Banca Industriale Subalpina; de ella recibió la galería la palabra «Subalpina» en su nombre. En la placa conservada, Carrera aparece como la persona que concibió el edificio y dirigió las obras, y el banco con sus socios como quienes lo construyeron. La galería se inauguró en diciembre de mil ochocientos setenta y cuatro.
En los espacios bajo la sala comercial se ofrecían primero espectáculos; después abrió el Cine Lumière y, desde mil novecientos dieciséis, volvió a representarse varieté teatral. Macario llegó precisamente a este escenario. Tras los daños de la guerra y la reforma de mil novecientos cincuenta y ocho, desapareció el antiguo interior. La entrada al Cinema Romano sigue estando en la galería y señala aquella dirección subterránea donde Molasso incorporó a Macario al programa por quince liras al día.
Información práctica
Paso público histórico; no se ha confirmado mediante publicación un horario oficial único, las puertas pueden cerrarse.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La galería sigue siendo un espacio comercial en funcionamiento. Observe los interiores desde el pasaje común y utilice las mesas, los cafés y la sala de cine solo como cliente del establecimiento correspondiente.
