Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El largo edificio de la Prefectura de Turín
- Los soportales del lado este
- Las torres de ladrillo del Palacio Madama
La historia del lugar
Las torres de ladrillo del Palacio Madama se alzan desde el castillo medieval que dio nombre a la plaza. La fortaleza fue transformada más tarde en palacio, y junto a ella se formó el barrio real: el lado norte lo ocupó la residencia del monarca y el este, las secretarías y los ministerios. Aquí vivían los monarcas y trabajaban los funcionarios que gobernaban el reino.
El largo edificio con soportales del lado este de la plaza alberga hoy la Prefectura de Turín. En mil ochocientos sesenta y cuatro, tras estas ventanas se encontraba el Ministerio del Interior del Reino de Italia. El veintiuno de septiembre, una multitud se acercó al edificio con una bandera tricolor, un tambor y palos. Pocos minutos después, los Carabinieri abrieron fuego.
Turín llevaba entonces solo tres años siendo la capital del reino unificado. El presidente del Gobierno, Marco Minghetti, buscaba llegar a un acuerdo con el emperador francés Napoleón III: Francia debía retirar a sus soldados de Roma e Italia debía garantizar la inviolabilidad de los Estados Pontificios. El traslado de la capital desde Turín servía como prueba de que el Gobierno italiano no pensaba por el momento ocupar Roma. En el protocolo secreto se fijó un plazo: seis meses. Decidieron situar la nueva capital en Florencia.
Cuando el contenido del protocolo se filtró a los periódicos, los habitantes de Turín vieron en él una amenaza directa para sus ingresos. Junto con los ministerios debían marcharse funcionarios, militares, diplomáticos y sus familias; los sastres, impresores, hosteleros, dependientes y propietarios de viviendas de la ciudad perdían clientes y encargos. Los temores se confirmaron: durante los cuatro años siguientes, la población de Turín disminuyó en casi treinta y tres mil personas.
La tarde del veintiuno de septiembre, los manifestantes recorrieron Via Nuova —como se llamaba entonces la actual Via Roma— y salieron a Piazza Castello. Los soldados que bloqueaban la entrada a la plaza abrieron filas y los dejaron pasar. Frente al ministerio estaban los cadetes de los Carabinieri. El ministro del Interior, Ubaldino Peruzzi, era responsable del orden y quería mantener a la multitud alejada del edificio. El alcalde le pidió que convocara de antemano a la Guardia Nacional, una milicia armada formada por los propios habitantes de la ciudad, que podía hablar con sus conciudadanos sin atacar con bayonetas. Peruzzi demoró la autorización; llegó solo poco antes de los disparos, cuando ya no daba tiempo a reunir a la gente.
Los testimonios de los testigos diferían en un punto: nadie pudo establecer con seguridad de dónde partió el primer disparo aislado. Después, los cadetes dispararon una descarga contra la plaza. En un registro posterior del inspector sanitario municipal figuran quince personas que murieron de las heridas recibidas aquí. El dependiente de comercio Ernesto Ceresito, de dieciocho años, murió aquel mismo día. Junto a él figuran en la lista el dueño de una fonda Giuseppe Picena, de treinta años, el sastre Giuseppe Longo, de veintidós, y el carpintero Olisio Meinardi, de veintitrés. Las profesiones que dependían de la vida cotidiana de la capital quedaron consignadas en un informe médico sobre el tiroteo.
Tras nuevos disparos la tarde siguiente, el Gobierno de Minghetti dimitió. Arrestaron a cincuenta y ocho Carabinieri y cadetes, pero el caso no llegó a sentencia: no se condenó a nadie. Tampoco se anuló el traslado de la capital. En febrero del año siguiente, el rey y los ministros abandonaron Turín y se marcharon a Florencia.
La plaza recibió su nombre del castillo medieval situado en su centro, transformado más tarde en el Palacio Madama. Al norte de él se instaló la residencia real; al este, las secretarías de Estado y los ministerios. Por eso los manifestantes vinieron precisamente aquí: el ministro que buscaban se encontraba bajo los soportales, frente al castillo. No hay monumento a los quince fallecidos en Piazza Castello. Se conserva el edificio al que se dirigían: en el antiguo Ministerio del Interior sigue funcionando la Prefectura de Turín, la administración territorial del mismo ministerio.
Información práctica
Espacio urbano abierto; acceso las veinticuatro horas, con posibles cierres temporales durante eventos.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Detente donde puedas ver la plaza entera: el relato requiere una vista general, no la entrada de un edificio concreto. Vigila el paso de la gente y no bloquees el camino.
