Barrio de Santa Cruz y Judería de Sevilla
Desde los Jardines de Murillo, junto a la muralla del Real Alcázar de Sevilla, hasta el Hospital de los Venerables

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Todo el recorrido
Mapa de la ruta
Sobre esta ruta
Entrarás en el Barrio de Santa Cruz por los Jardines de Murillo. El camino seguirá la muralla del Real Alcázar de Sevilla, se desviará por el estrecho Callejón del Agua, llegará a pequeñas plazas y terminará en el patio de un antiguo refugio para sacerdotes.
Verás jardines, bancos de cerámica, una cruz de hierro, una iglesia blanca y dorada y una calle con vista directa a La Giralda. Pero este paseo no trata de un «laberinto encantador». Descubrirás quién ensanchó este barrio, qué desapareció para abrir nuevos pasos y por qué, tras las fachadas elegantes, quedaron tantos huecos.
Las historias se sostendrán en contratos, deudas y detalles incómodos. Dos tuberías de barro atravesarán el interior de la muralla defensiva. Un inversor esperará recuperar su dinero con cada representación. Los cuadros regresarán de París, pero no a casa. Las respuestas aparecerán en el propio lugar, con documentos y sin leyendas que los sustituyan.
Al terminar, podrás leer el Barrio de Santa Cruz por sus costuras: distinguir la huella medieval de la decoración posterior y entender qué decisiones dieron forma al barrio conocido.
Por qué este orden
Los Jardines de Murillo establecen el límite inicial: el paso público se abrió en el borde de terreno palaciego. La nueva muralla del Real Alcázar de Sevilla lleva al Callejón del Agua, donde dentro de esa misma frontera aparece un antiguo acueducto. Al final del callejón, Calle Vida conduce a la Plaza de Doña Elvira: tras la infraestructura oculta, la ruta pasa al vacío que dejó un teatro desaparecido. Por Calle Susona y Calle Pimienta, el camino llega a la vecina Plaza de Santa Cruz, donde desapareció también un templo y, con él, el lugar exacto de enterramiento de Bartolomé Esteban Murillo. Calle Santa Teresa y Calle Jiménez de Enciso unen esa pérdida con la Iglesia de Santa María la Blanca, de la que desaparecieron los lienzos encargados para ella. Calle Fabiola desemboca en la ensanchada Calle Mateos Gago: después de las pérdidas dentro de los edificios, se hace visible la transformación del propio tejido urbano. Por último, Calle Jamerdana aparta de la calle amplia para volver al barrio estrecho, hasta el hospital levantado en los terrenos del antiguo Corral de Doña Elvira. Así, el final devuelve la ruta al lugar del teatro perdido, pero muestra un edificio que sí llegó a terminarse.
Quienes quieren entender cómo está hecho el Barrio de Santa Cruz, no solo recorrer sus calles bonitas Quienes se interesan por las transformaciones urbanas, los edificios desaparecidos y el destino de las obras de arte Quienes disfrutan de historias densas ligadas a detalles visibles
Quienes buscan un recorrido por los principales lugares de interés de Sevilla Quienes solo quieren conocer la historia de la comunidad judía, sin las capas posteriores del barrio Quienes prefieren las avenidas amplias a los callejones peatonales estrechos
Antes de salir
Ponte calzado cómodo: habrá pavimento de piedra, callejones estrechos y tramos con mucho tránsito de gente. Si hace calor, lleva agua y reserva las pausas largas para los jardines y los lugares de sombra, no para las plazas abiertas. El hilo principal de la ruta puede seguirse desde la calle, pero el interior de la Iglesia de Santa María la Blanca, las salas del Bar Giralda y del Hospital de los Venerables dependen de los horarios de los espacios en funcionamiento; comprueba con antelación la posibilidad de visitar cada uno. No cuentes con ver todos los cuadros mencionados en sus lugares originales: parte de las obras se encuentra en museos de Madrid y Londres.
Cuándo ir
2–3 horas para 2,4 km. El recorrido exterior, sin paradas largas, ocupará unas dos horas; los interiores accesibles, las pausas en los jardines y la observación atenta de los detalles acercarán el paseo a las tres.
Plan alternativo
Si la Iglesia de Santa María la Blanca está cerrada, quédate ante la fachada y céntrate en las partes conservadas del edificio temprano: el relato explicará igualmente los cambios de religión y el destino de los cuadros creados para la iglesia. Si el Bar Giralda no está accesible, escucha desde fuera la historia del hammam, sin detenerte ante la entrada ni molestar a quienes lo visitan. Puedes comprender el Hospital de los Venerables cerrado a través de la historia de la unidad perdida entre el edificio y su pintura. Con mucho calor, reduce las paradas en las plazas y en Calle Mateos Gago; en los puntos estrechos, aléjate primero de puertas, terrazas y del flujo principal antes de poner el audio.
Plan del paseo
Abrir en mapas ↗- 1
Jardines de Murillo
Aquí se hará visible la frontera que se desplazó para abrir el barrio a la circulación urbana. - 2
Callejón del Agua
Este punto conectará la muralla defensiva con el funcionamiento del abastecimiento de agua urbano medieval. - 3
Plaza de Doña Elvira
El actual jardín ocupará un lugar en la historia del teatro sevillano, de sus deudas y de su desaparición completa. - 4
Plaza de Santa Cruz
La parada mostrará cómo, tras el derribo del templo, la plaza conservó su memoria sin que se conozca el lugar exacto del enterramiento principal. - 5
Iglesia de Santa María la Blanca
Aquí confluirán muros medievales, un encargo barroco y los huecos dejados por los originales de Bartolomé Esteban Murillo. - 6
Calle Mateos Gago
La anchura de la calle se convertirá en una huella material de la lucha entre el antiguo barrio y el nuevo recorrido de las procesiones. - 7
Hospital de los Venerables
Al final verá la casa permanente que lograron crear tras décadas de refugios provisionales.
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