Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Pared azul
- Grandes líneas de la declaración
- Alambre de espino con banderas y mariposas
La historia del lugar
La frase más grande de la pared azul dio al mural su nombre habitual: «We Are a Nation of Immigrants». Los autores llamaron a toda la obra «Declaration of Immigration». Las palabras aparecieron aquí antes que las imágenes.
El cuatro de julio de dos mil ocho, el Museo Nacional de Arte Mexicano inauguró una exposición sobre la vida de los inmigrantes en Estados Unidos. Para ella reunieron obras de más de setenta artistas y redactaron una declaración en nombre de las comunidades inmigrantes. Al año siguiente, los responsables de Yollocalli, un programa artístico gratuito vinculado al museo, decidieron trasladar ese texto a la pared de su edificio. Aquí Yollocalli compartía instalaciones con Radio Arte, una emisora bilingüe en la que los adolescentes preparaban ellos mismos los programas.
Encargaron el trabajo a Salvador Jiménez, profesor de un taller de murales y diseñador gráfico. Con él llegaron alrededor de una docena de adolescentes y jóvenes participantes del programa. Redujeron la declaración del museo a unas cuantas frases: de otro modo, el texto no se habría podido leer desde la calle en una pared de unos treinta pies de ancho.
Jiménez renunció deliberadamente a una serie de figuras humanas, habituales en los murales de Pilsen. Razonaba como un diseñador publicitario: el transeúnte estaba rodeado de letreros, y había que dirigirse a él con la misma escala y franqueza. Primero, Jiménez dispuso las frases en el ordenador según las dimensiones de la fachada; después, los alumnos trasladaron los contornos de las letras a la pared de dos plantas. Entre las líneas pintaron alambre de espino con retazos de banderas nacionales y mariposas. Los fondos privados del programa les permitían elegir por sí mismos las formulaciones: el grupo no tenía ningún cliente que pudiera exigir un texto más prudente.
Dieron ocho semanas a toda la obra. Mientras el mural aún no estaba terminado, alguien lo tachó de noche con pintura negra y escribió en inglés: «Lie» y «Mexicans are racists». Llamaron a Jiménez por la mañana. Al principio se enfadó: los alumnos habían pasado varias semanas ante una pared que un desconocido había estropeado en unos minutos. Después tuvo que decidir qué decirle al grupo.
Ese día, Jiménez reunió a los jóvenes artistas y les explicó que la inscripción había aparecido porque habían leído su texto y habían querido acallarlo. Los alumnos también estaban enfadados, pero no abandonaron el trabajo. Retiraron la pintura ajena, restauraron las letras y terminaron el mural a tiempo. El once de agosto de dos mil nueve lo inauguraron para el público.
La vandalización dio a la obra una audiencia que antes no tenía: los periódicos y la radio hablaron de los adolescentes, y muchos participantes volvieron más tarde a otras clases de Yollocalli. Jiménez convirtió aquellas mismas frases grandes en carteles y pegatinas gratuitas. Dos años después, todavía le enviaban fotografías de esas pegatinas desde distintas partes del país.
En dos mil trece, Yollocalli y Radio Arte dejaron el edificio: mantenerlo se había vuelto demasiado caro, y ambos programas se trasladaron a Little Village. En la pared suroeste quedó su obra anterior: la inscripción que los alumnos de Jiménez terminaron después de la vandalización nocturna.
Información práctica
Mural al aire libre; mírelo de día desde la acera.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es un entorno de trabajo: manténgase en la zona peatonal accesible y no bloquee entradas de vehículos, puertas ni zonas de carga.
