Parada 5 de 7

Kasteelspoort: carretera de carga hacia el cielo

El desfiladero mostrará cómo los constructores convirtieron una ladera casi inaccesible en una vía de carga hacia las presas de montaña.

15 min
Antiguo teleférico de la Montaña de la Mesa; contexto histórico de ingeniería de Kasteelspoort.
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En qué fijarse

  • Salientes rocosos a ambos lados del desfiladero
  • Piezas oxidadas en una losa de piedra
  • Bloques de hormigón
  • Restos de la plataforma superior

La historia del lugar

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El sendero discurre por la línea del antiguo teleférico de carga en la ladera occidental de la Montaña de la Mesa. Las piezas oxidadas en una losa de piedra señalan su estación intermedia, y los bloques de hormigón de la meseta quedaron de la plataforma superior. Por el cable subían cemento, granito y maquinaria desmontada; después, la carga pasaba a un ferrocarril estrecho que llevaba al embalse. La línea atravesaba catorce vanos y, tras terminar las obras, desapareció junto con el poblado de construcción.

Los salientes de piedra a ambos lados del desfiladero recuerdan las puertas de un castillo. De ahí el nombre Kasteelspoort: «Puertas del Castillo». A finales del siglo diecinueve, estas puertas conducían a una obra que era casi imposible abastecer desde la costa.

A Ciudad del Cabo le faltaba agua. Los ingenieros ya habían desviado hacia la ciudad parte del caudal del río Disa a través de un túnel en los Doce Apóstoles, pero, sin un embalse, la reserva dependía de la estación. En mil ochocientos noventa y dos, el municipio encargó la construcción de una presa a Thomas Stewart, un joven ingeniero escocés que acababa de abrir su propio estudio. Vivía de los encargos municipales, y su primera gran obra independiente debía consolidar su reputación o acabar con ella desde el principio.

Se podía llegar a la futura presa por el Pipe Track y luego subir por Kasteelspoort. Por aquí pasaban personas, provisiones y herramientas pequeñas, pero no barriles de cemento, bloques de revestimiento de granito ni maquinaria pesada. Los primeros cargamentos los subían los porteadores a cuestas. Era demasiado lento.

Stewart tendió un teleférico de carga desde Victoria Road, en Camps Bay, hasta el borde de la meseta. Lo terminaron en mil ochocientos noventa y tres, treinta y seis años antes de que se inaugurara el famoso teleférico de pasajeros de la Montaña de la Mesa. La línea se extendía unos mil seiscientos metros, salvaba seiscientos sesenta y cinco metros de desnivel y se sostenía sobre catorce vanos. Por el cable circulaba una vagoneta de carga abierta. La carga habitual pesaba alrededor de media tonelada; en lugar de carga, cabían en ella dos trabajadores.

Arriba, los materiales se transbordaban a un ferrocarril de vía estrecha y se llevaban por la meseta hasta la presa de Woodhead. La maquinaria se entregaba desmontada y se montaba ya en la montaña. Pero la vagoneta de dos plazas no podía subir cada mañana a unos quinientos hombres hasta la obra. Stewart ordenó construir todo un poblado junto a los trabajos. Canteros y maestros de cantera escoceses vivían allí con trabajadores locales, extraían arenisca para el muro y cobraban su salario en la oficina de correos de montaña, donde funcionaba un banco.

La presa se terminó en mil ochocientos noventa y siete. La oficina de correos cerró el primero de abril, el poblado de construcción fue desmontado y el embalse comenzó a abastecer a la ciudad. Pronto volvió a faltar agua. Stewart reunió a la antigua cuadrilla, reconstruyó el teleférico de carga y lo utilizó en la construcción de los siguientes embalses de montaña. El éxito de estas obras convirtió al joven consultor en uno de los principales ingenieros hidráulicos de Sudáfrica.

El teleférico de carga ya no existe. Junto a la antigua estación intermedia sobresalen piezas oxidadas de una losa de piedra, y arriba se conservan bloques de hormigón y restos de la plataforma superior. El sendero sigue el mismo corredor: abajo recibían la carga, aquí la elevaban sobre la ladera y, más adelante, los rieles llevaban hasta la presa. Allí donde ahora termina el ascenso por Kasteelspoort, para los constructores comenzaba el camino al trabajo.

Información práctica

Tiempo en la parada15 min
Siguiente puntoSlangolie: agua a través de la Montaña de la Mesa
Entradadesde fuera

Sendero de montaña abierto; manténgase en la línea principal de la ruta y no suba por ramales poco claros.

Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

Los restos de la estación superior están más arriba y pueden no distinguirse desde el Pipe Track. El ascenso por Kasteelspoort es una ruta de montaña independiente, no una parte obligatoria de este paseo.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Deje el ramal que sube y siga la tubería hasta el antiguo portal.

Parada 5 de 7Después: Slangolie: agua a través de la Montaña de la Mesa

Ruta terminada

Paseo completado

«Pipe Track: la ladera de trabajo de la Montaña de la Mesa» — 7 paradas, unos 2,8 km, 3–4 horas.

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