Barrio de San Blas: la ladera artesanal de Cusco
De Hatun Rumiyoq, por la plaza y los talleres, hasta Mirador Qosqo Qhawarina

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Todo el recorrido
Mapa de la ruta
Sobre esta ruta
Irás desde el muro inca de Hatun Rumiyoq cuesta arriba, hacia Barrio de San Blas, y terminarás en una terraza pública sobre la ciudad. Al principio el camino será estrecho y empinado: mampostería de piedra, Cuesta de San Blas, la plazoleta, una iglesia pequeña. Después se abrirá paso entre talleres, calles residenciales y callejones de angelitos y diablitos.
No será un paseo por el Cusco ceremonial, sino por una ladera que no han dejado de rehacer y defender. ¿Por qué han aparecido cicatrices recientes junto a la piedra célebre? ¿Qué corre bajo un cruce cualquiera? ¿De quién era el cráneo que acabó en lo alto del púlpito, y por qué una hermosa figurita obligó a un artesano a empezar de nuevo?
El relato separará con calma los documentos de las tradiciones. Escucharás historias de artesanía, agua, herencias y derecho a ocupar un lugar en la ciudad. Al final leerás Barrio de San Blas en sus uniones: entre la mampostería inca y la casa colonial, el taller familiar y la calle, la ladera privada y el mirador común.
Por qué este orden
Hatun Rumiyoq marcará el límite inferior de la ruta: desde el muro inca, el camino entrará en la línea que prolonga Cuesta de San Blas, bajo cuyo comienzo se oculta el antiguo río. La subida terminará en la plazoleta; la capa inca desaparecida de este lugar preparará el encuentro con el púlpito, una obra que conserva la intención, pero no el nombre de su autor. Tras la talla de Iglesia de San Blas, los talleres vecinos mostrarán cómo las familias trasladaron las imágenes sagradas a la artesanía doméstica. Desde las casas de los artesanos, Carmen Alto y Tandapata ampliarán la conversación a toda la ladera: agua, terrazas y comunidad de mujeres. Desde Tandapata, la ruta entrará en Siete Angelitos y Siete Diablitos, donde los vecinos relacionaron los nombres con una cornisa pintada y una tradición del barrio. Después, Pasñapacana llevará hasta Mirador Qosqo Qhawarina: desde arriba, toda la ladera recorrida se verá como un espacio que sus habitantes transformaron y recuperaron.
Para quienes quieran conocer el Barrio de San Blas vivo, más allá de las tiendas de artesanía Para quienes disfrutan de historias de objetos, familias y disputas urbanas Para quienes estén dispuestos a subir por calles antiguas a cambio de un final bien hilado
Para quienes eviten las subidas empedradas y pronunciadas Para quienes busquen una ruta solo por las plazas principales de Cusco Para quienes esperen un recorrido de artesanía sin episodios difíciles
Antes de salir
Cusco se encuentra aproximadamente a 3400 metros de altitud, así que reserva fuerzas y no conviertas la subida en una competición. Lleva agua, protección solar y calzado de suela adherente: la piedra puede resbalar después de la lluvia. En las calles estrechas, acércate al muro cuando se aproxime un coche, pero no bloquees las puertas de las viviendas. El templo y los talleres familiares pueden estar cerrados por un oficio religioso, restauración u horarios internos; conviene entender el acceso al interior como un posible añadido, no como condición de todo el paseo.
Cuándo ir
1,5-3 horas
Plan alternativo
Si la subida se hace pesada, termina una versión breve pero sustanciosa en Plazoleta de San Blas tras las tres primeras paradas. Si Iglesia de San Blas está cerrada, observa la fachada y continúa hacia los talleres; si los espacios familiares no reciben visitantes, no insistas y céntrate en la calle y en las diferencias entre las tradiciones artísticas que cuenta el recorrido. Con lluvia, acorta el bucle por los callejones: la mampostería mojada exige caminar con especial lentitud. Si te cansas, puedes saltarte las calles laterales e ir al mirador final solo si te encuentras con fuerzas para seguir subiendo.
Plan del paseo
Abrir en mapas ↗- 1
Hatun Rumiyoq y la Piedra de los Doce Ángulos
Aquí la ruta comenzará con una mampostería inca en la que la precisión antigua convive con un daño moderno irreversible. - 2
Cuesta de San Blas
El ascenso mostrará cómo los constructores ocultaron el agua y convirtieron el lugar de un antiguo puente en un cruce corriente. - 3
Plazoleta de San Blas
La plaza devolverá al recorrido la capa inca, de la que en la superficie casi no ha quedado nada. - 4
Iglesia de San Blas y su púlpito
El púlpito permitirá distinguir el encargo documentado de la hermosa, pero no demostrada, biografía del maestro. - 5
Talleres de Mendívil y Mérida
Dos talleres vecinos mostrarán cómo el trabajo familiar transformó las figuras religiosas y sobrevivió a sus fundadores. - 6
Carmen Alto y Tandapata
Dos calles unen la historia cotidiana del agua con la lucha de una comunidad de mujeres por mantener cerradas sus puertas y preservar su buen nombre. - 7
Siete Angelitos y Siete Diablitos
Los callejones mostrarán cómo los dibujos de una cornisa pueden desplazar un antiguo nombre de calle. - 8
Mirador Qosqo Qhawarina
La terraza final explicará por qué hubo que devolver dos veces a los habitantes de la ciudad la vista despejada de Cusco.
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