Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Placa «Carmen Alto»
- Placa «Tandapata»
- Pavimento de piedra
- Desniveles entre las calles
La historia del lugar
El pavimento de piedra en la ladera empinada une Carmen Alto con Tandapata, y el desnivel entre las calles todavía se siente bajo los pies. El nombre de la calle alta procede de la veneración a la Virgen del Carmen en la vecina Iglesia de San Blas. Cerca se alzaba una pequeña casa de comunidad religiosa femenina, y la parte baja de la calle recibió el nombre de Carmen Bajo. La casa ya no existe: las galerías y celdas destruidas fueron demolidas después del terremoto, y de ella solo queda el nombre en una placa.
Tandapata tuvo un nombre anterior: Chacan Canal. Describía la calle literalmente: por su centro discurría un canal de riego ancho y poco profundo, al que llegaba agua desde Sapanthiana. Los habitantes fueron ocupando con casas las antiguas terrazas agrícolas incas, pero tras los patios se conservaban huertos. Había que regarlos con un mismo caudal.
Desde el último cuarto del siglo dieciséis, el agua en Cusco se distribuía por turnos, llamados tandas. Aquí los vecinos la desviaban hacia cada parcela a la hora asignada. Mientras una familia regaba su huerto, las demás esperaban. Este orden de turnos dio a la calle el nombre de Tandapata.
El canal siguió formando parte de la economía cotidiana hasta bien entrado el siglo veinte. En mil novecientos cincuenta y tres, se cobraban aportaciones a los regantes y a otros beneficiarios del agua para acondicionar el cauce. En mil novecientos noventa y tres, los constructores municipales cubrieron la zanja abierta bajo la calle. Ahora, sobre el antiguo curso de agua pasan residentes y huéspedes de pequeños hoteles. Del antiguo sistema quedan las terrazas y el nombre, en el que aún se percibe el turno para recibir agua.
El nombre Carmen Alto está vinculado a la vecina Iglesia de San Blas. Los feligreses veneraban allí una imagen de la Virgen del Carmen y celebraban su festividad. Junto al templo se alzaba el Beaterio del Carmen, una casa de comunidad religiosa femenina, organizada con más modestia que un convento. La calle alta recibió el nombre de Carmen Alto y su continuación inferior, el de Carmen Bajo.
El treinta de octubre de mil seiscientos ochenta y nueve, Pedro de Roa Izquierdo, funcionario encargado de proteger a los indígenas, llegó a las puertas del Beaterio del Carmen. Exigió que lo dejaran entrar a última hora de la noche. La superiora, Magdalena de San Juan Bautista, se negó: procuraba que la casa donde vivían mujeres solteras conservara un orden cerrado y su buen nombre.
Pedro empezó a llamar públicamente prostitutas a las residentes, afirmó que los hombres se colaban hasta ellas por los tejados y amenazó a las mujeres con golpes y muerte. Para una comunidad de escasos recursos, era una amenaza muy material: sus integrantes se mantenían con su trabajo y con limosnas. Aquella noche las puertas permanecieron cerradas. Después, Magdalena presentó una demanda por difamación y los testigos confirmaron las palabras de Pedro. El final del proceso judicial se ha perdido, por lo que se desconoce si fue castigado.
El Beaterio del Carmen ocupaba parte de la actual Plazoleta de San Blas. El terremoto de mil novecientos cincuenta destruyó las galerías y las celdas, tras lo cual demolieron el edificio. Ya no está al comienzo de Carmen Alto; el nombre de la comunidad de mujeres quedó en una placa de calle y el sistema de reparto del agua, en otra cercana.
Información práctica
Calles abiertas; es mejor recorrerlas con luz diurna o en un horario bien iluminado.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe desde la calle y respete las puertas y patios privados; en los tramos irregulares y con tráfico, vigile a la vez sus pies y los coches.
