Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El estrecho pasaje de Cable Car Lane
- El andén inferior
- Los vagones rojos
La historia del lugar
Desde Lambton Quay hasta el andén inferior conduce la estrecha Cable Car Lane, un pasaje entre edificios comerciales. Lambton Quay discurre a lo largo de la antigua orilla y lleva el apellido de John Lambton, Lord Durham, presidente de la New Zealand Company. La ubicación del terminal en el interior de la manzana es consecuencia de un acuerdo sin el cual la línea de cable podría haber quedado solo en un plano.
A mediados de la década de mil ochocientos noventa, un grupo de empresarios de Wellington compró la granja Upland, en las colinas sobre el centro de negocios. Planeaban dividir el terreno en parcelas y venderlas para construir viviendas. Llamaron Kelburn al futuro barrio en honor del vizconde de Kelburn, hijo del entonces gobernador lord Glasgow. A los compradores se les ofrecía una dirección prestigiosa, pero entre ella y las oficinas de Lambton Quay se alzaba una pendiente pronunciada.
La solución la propuso Martin Kennedy, empresario interesado en urbanizar el terreno vecino junto a Salamanca Road. Hizo fortuna en las minas de carbón, después dirigió una cervecería de Wellington y arrendó en la colina una parcela de unas dos hectáreas. Cuanto más cómodo resultara el ascenso, mayores podrían ser los ingresos de sus parcelas. Kennedy ya presidía una compañía de tranvías en la costa oeste de la Isla Sur y propuso llevar un tranvía de cable hasta el nuevo barrio.
Los propietarios de la granja tenían que invertir al mismo tiempo en viviendas y en una compleja obra de transporte. El interés público también fue escaso: de las diez mil acciones ofrecidas solo lograron vender mil seiscientas. Encontrar un lugar para la estación inferior resultó aún más difícil. El terreno de Lambton Quay estaba entre los más caros del país, y la compañía de tranvías no podía comprarlo por sí sola.
Kennedy también formaba parte del consejo de administración del periódico The New Zealand Times. El periódico necesitaba precisamente un edificio nuevo. Convenció a los demás directores de comprar en Lambton Quay el solar de la firma comercial Mills y, después, separar de la compra una pequeña parcela para el terminal. El periódico obtuvo una propiedad en la calle principal, los urbanizadores una salida al centro de negocios y Kennedy el punto inferior de la línea proyectada. Ese terreno separado se encuentra precisamente al final de Cable Car Lane.
Tras el acuerdo, los propietarios de la granja fundaron la Kelburne and Karori Tramway Company. El ingeniero James Fulton debía trazar el recorrido desde el estrecho terreno urbano directamente cuesta arriba, sin cruzar calles. Trazó la línea a través de tres túneles y sobre tres viaductos; durante el breve trayecto, el vagón ascendía casi ciento veinte metros.
El veintidós de febrero de mil novecientos dos partieron de aquí los primeros pasajeros. Durante el primer fin de semana, unas cuatro mil personas utilizaron la línea. A los futuros compradores de parcelas de Kelburn se les entregaban billetes gratuitos: el viaje servía para mostrar el terreno antes de venderlo. Durante el primer año, los vagones realizaron cuatrocientas veinticinco mil trayectorias de pasajeros, y la construcción de viviendas en la colina se aceleró.
Para mil novecientos cuarenta y siete, la ciudad había comprado la compañía privada e integrado la línea en el transporte público. Ahora dos vagones rojos están unidos permanentemente por cables y se mueven en direcciones opuestas: mientras uno parte de aquí hacia Kelburn, el otro baja hacia Lambton Quay. El andén inferior sigue ocupando la pequeña parcela que Kennedy ordenó separar de la compra del periódico, y hasta él sigue conduciendo la estrecha Cable Car Lane.
Información práctica
Normalmente cada 10 minutos; los horarios dependen del día de la semana.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Antes de subir, prepárate para un trayecto corto y guarda los objetos que puedan molestar a otros pasajeros. Consulta las condiciones de viaje con el operador.
