Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La calzada-dique
- El paso bajo la calzada
- Las aguas de Coal Harbour
La historia del lugar
A mediados de los años ochenta del siglo diecinueve, Emily Strathy cruzaba Coal Harbour por un árbol caído. Emily y su marido, Alexander Strathy, acababan de llegar a Granville, un asentamiento que poco después recibió el nombre de Vancouver. Alexander se ganaba la vida con contratos de construcción, y Emily puso dos mesas en casa y servía té con tostadas a los viajeros que no tenían otro lugar donde comer fuera del horario del hotel.
Los domingos, el matrimonio caminaba hasta la península, llamada entonces Government Reserve: el gobierno federal la reservaba para necesidades militares. En el punto más estrecho de la parte alta de la bahía yacía un enorme tronco con raíces y ramas. Según los recuerdos de Emily, durante la marea alta había bajo él agua suficientemente profunda. Ella avanzaba con cuidado sobre la madera, Alexander repetía: «No te caigas», y en la otra orilla había que trepar por peñascos hasta llegar a tierra seca. Ambos recorrían el camino sin contratiempos y regresaban a casa; probablemente el tronco impedía que barcos y canoas entraran más en la bahía.
Precisamente la estrechez del agua determinó el lugar de la futura entrada. En mayo de mil ochocientos ochenta y seis, el primer Vancouver City Council, en su primera reunión de trabajo, pidió al gobierno de Ottawa que transfiriera la reserva para convertirla en parque público. La autorización llegó un año después. El Vancouver Board of Works ordenó abrir una carretera alrededor de la península para que los habitantes pudieran acceder al nuevo parque. Más de cincuenta hombres, con animales de tiro, despejaron el bosque, retiraron tierra y extendieron grava. En el lugar del árbol caído, los contratistas construyeron un puente sobre pilotes que unía el final de Georgia Street con la carretera del parque de siete millas.
El veintisiete de septiembre de mil ochocientos ochenta y ocho, una procesión cruzó el puente para la inauguración del parque. En el primer carruaje viajaba la banda municipal; en el segundo, el cuerpo de bomberos; ambos eran tirados por tiros de cuatro caballos. Detrás avanzaban carruajes con habitantes, funcionarios y comisionados del parque. El alcalde David Oppenheimer había defendido la transformación de la reserva militar en un parque urbano accesible y ahora conducía a Vancouver por la entrada construida para ello.
El nombre se mantuvo en secreto hasta la ceremonia. Oppenheimer pidió al empresario ferroviario Donald Smith que escogiera un nombre. Smith propuso a Frederick Stanley, recién nombrado gobernador general de Canadá, y obtuvo su consentimiento. Ya dentro del parque, Oppenheimer subió a una tribuna provisional y anunció: Parque Stanley. El propio Stanley no asistió a la inauguración. Llegó a Vancouver al año siguiente; para su visita, los carpinteros levantaron sobre el puente un arco ceremonial de madera, y el gobernador general pasó bajo él para inaugurar personalmente el parque.
El agua bajo esta entrada tenía su propio nombre antes de que existiera Vancouver. En junio de mil ochocientos cincuenta y nueve, el capitán del buque británico de exploración George Henry Richards supo por informes de habitantes indígenas que podía haber carbón en la orilla. Encargó la comprobación al primer maquinista del barco, Francis Brockton. Para Brockton, era el combustible del que dependía el funcionamiento de la máquina de vapor de su buque. Encontró un afloramiento de la capa de carbón en la orilla sur de la bahía. Los marineros extrajeron más de dos toneladas en unas horas, quemaron con éxito una parte en la instalación de la cocina de a bordo y se prepararon para probar el carbón en los hornos de vapor.
Richards envió muestras al gobernador James Douglas y escribió que el hallazgo podía beneficiar rápidamente a Queenborough, la futura New Westminster. Los exploradores posteriores desistieron de explotarlo y no aparecieron minas en la orilla. En los mapas permaneció el nombre Coal Harbour: puerto del carbón.
El tronco caído, el puente sobre pilotes y el arco de Stanley ya no están aquí. La calzada-dique moderna y el paso bajo ella ocupan el mismo lugar estrecho. Sobre el antiguo cruce aún se encuentran dos nombres: uno quedó tras la combustión de prueba del carbón de a bordo y el otro, tras el paso del gobernador general bajo el arco de madera.
Información práctica
El Parque Stanley suele estar abierto de 06:00-22:00, salvo indicación en contrario; en el paseo marítimo, respete las normas indicadas de circulación en un solo sentido/circulación en sentido antihorario.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe solo desde el borde seguro del sendero y no bloquee el paso por la panorámica.
