Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Bloques de granito
- Cascadas de agua
- Senderos sinuosos
- Tramo inferior de la escalera
La historia del lugar
El arquitecto paisajista Lawrence Halprin organizó esta parte de la sede corporativa como un parque urbano abierto entre bajos edificios de oficinas. La plaza pavimentada da paso a bloques de granito, cascadas de agua y senderos sinuosos entre las plantaciones. La Calle Filbert atraviesa el parque y, en la Calle Sansome, lleva al tramo inferior de los escalones. Más arriba comienza la antigua ladera de Telegraph Hill.
En mil ochocientos cincuenta y uno, la Calle Filbert solo existía aquí como una línea en el plano urbano. Ante la ladera baja de Telegraph Hill se extendía el agua. Frederick Griffing compró dos parcelas costeras precisamente por la profundidad junto a la orilla: construyó almacenes y un muelle al que podían acercarse grandes barcos. El acceso desde el agua sustentaba toda su empresa.
Uno de sus almacenes era el barco de tres mástiles «William Gray», construido en mil ochocientos veintisiete. El barco ya no salía al mar: Griffing guardaba en él mercancías junto al Muelle de Shaw, como se llamaba entonces este muelle. En mil ochocientos cincuenta y dos ordenó llenar el casco de piedra y hundirlo. El barco se posó en el fondo y se convirtió en la base de una nueva sección del muelle de Griffing. El barco dejó de transportar carga, pero permitió a su propietario extender los terrenos de almacén más adentro de la bahía.
Unos años después, esta empresa tuvo un vecino peligroso. Los comerciantes Daniel Gibb y Donald Fraser empezaron a clavar pilotes en el agua donde convergían en el plano la Calle Filbert y la Calle Battery. Se proponían rellenar una parcela y construir su propio muelle. Griffing sostenía que los pilotes alteraban la corriente, retenían el limo y hacían menos profunda el agua frente a sus almacenes. Si los grandes barcos dejaban de acercarse, los almacenes perderían su sentido junto con el dinero invertido en ellos.
Exigió ante los tribunales que la obra se detuviera para siempre. El tribunal federal de distrito desestimó la demanda, pero Griffing llegó hasta el Tribunal Supremo de Estados Unidos. En mil ochocientos sesenta y dos, los jueces decidieron que el caso se había cerrado por error: la amenaza descrita al muelle daba al propietario motivos para exigir protección, y devolvieron el litigio para su revisión.
Esta decisión no conservó para Griffing las aguas profundas. Durante las décadas siguientes, las personas rellenaron toda la zona entre la ladera y la nueva línea de costa. Los muelles desaparecieron bajo tierra firme, y el «William Gray», que debía acercar los barcos a los almacenes de Griffing, quedó lejos de la bahía.
En mil novecientos setenta y nueve, durante los preparativos para construir el complejo actual, los arqueólogos hallaron bajo tierra el costado de estribor de la sección de proa y un fragmento de cubierta. Por los documentos y la construcción identificaron el barco como el «William Gray». Examinaron aproximadamente una vigésima parte del casco: no fue necesario extraerlo por completo para la construcción. Describieron los restos y los cubrieron de nuevo, conservándolos para futuras excavaciones. Los especialistas reconocieron este casco como el más completo de los barcos de la época de la fiebre del oro hallados en San Francisco.
El nombre «Levi's Plaza» apareció casi ciento treinta años después del hundimiento del barco. Pertenece a Levi Strauss & Co., la compañía de Levi Strauss, inmigrante de Baviera y comerciante mayorista que abrió una casa comercial en San Francisco en mil ochocientos cincuenta y tres. La sede de su compañía se trasladó aquí en mil novecientos ochenta y uno. El arquitecto paisajista Lawrence Halprin dispuso entre los bajos edificios de oficinas una plaza pavimentada, bloques de granito, cascadas de agua y un parque con senderos sinuosos. La parcela privada se abrió a los habitantes de la ciudad y, en la primavera de mil novecientos ochenta y dos, el parque fue dedicado a los empleados de la compañía.
La Calle Filbert atraviesa este parque de oficinas y, en la Calle Sansome, llega al tramo inferior de la escalera. Los escalones suben por la antigua ladera de Telegraph Hill; en la dirección opuesta, la calle se asienta sobre terreno de relleno. Debajo permanece el «William Gray», lleno de piedra por orden de Frederick Griffing para que su muelle avanzara un poco más hacia la bahía.
Información práctica
Antes de subir, guarde el teléfono y compruebe el calzado: los escalones son empinados y los tramos estrechos deben compartirse con quienes van en sentido contrario. Las casas y parte de los jardines son privados.
