Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Campos de Harrison Park
- Pabellón
- Rotonda del centro cultural
- Busto de bronce de Zapata
La historia del lugar
La noche del diecinueve de junio de mil novecientos setenta y tres, David “Boogie” González, de veintitrés años, llegó a Harrison Park para resolver una disputa entre dos pandillas callejeras de Pilsen: Morgan Deuces y Latin Kings. Era su trabajo: el centro comunitario local El Centro de la Causa había contratado a González para hablar con personas a las que un trabajador social convencional quizá ni siquiera habría podido acercarse.
El propio González había pertenecido a una pandilla en su adolescencia. En mil novecientos setenta y uno, su hermano mayor, Jacob, que había regresado de la guerra de Vietnam, fue asesinado a tiros en la calle Dieciocho. Después de aquello, Boogie se dedicó a reconciliar a jóvenes a quienes conocía de su vida anterior. Cuatro meses antes de la reunión en el parque, había logrado acordar una tregua.
Harrison Park era adecuado para esas negociaciones por el papel que desempeñaba en el barrio. La Comisión de Parques del Oeste lo creó en mil novecientos doce sobre el terreno de una antigua explotación de cal, para ofrecer espacio abierto, deporte y servicios sociales a la abarrotada zona industrial de Chicago. Más tarde se incorporó al parque una cantera de piedra. Por eso los campos, la piscina y las salas de reuniones de aquí no estaban destinados a ser un adorno para pasear por el barrio: aquí la gente se reunía, jugaba, celebraba y arreglaba sus diferencias.
Oficialmente, el parque lleva el nombre de Carter Harrison Sr., alcalde de Chicago durante cinco mandatos, a quien sus contemporáneos consideraban uno de los dirigentes más populares de la ciudad. Pero en los años en que González trabajaba aquí, los activistas mexicanos llamaban a este lugar Parque Zapata, en honor a Emiliano Zapata, líder del ejército campesino de la Revolución mexicana que buscaba la devolución de las tierras a las comunidades rurales. Más tarde, ese nombre no oficial se afianzó dentro del edificio: instalaron un busto de bronce de Zapata en la rotonda, y el pabellón recibió oficialmente el nombre de Centro Cultural Emiliano Zapata.
Aquella noche de junio, la tregua anterior ya se estaba desmoronando. González intentaba detener un nuevo enfrentamiento cuando un tirador desde un automóvil que pasaba le alcanzó dos veces en el pecho. Boogie murió aquí. El acuerdo que él mantenía no le sobrevivió.
Unos días después, una marcha conmemorativa recorrió la calle Dieciocho. Seis jóvenes llevaron el féretro de González; cada uno representaba a una pandilla distinta de Pilsen. En mil novecientos setenta y ocho, los artistas Aurelio Díaz y Salvador Vega pintaron su retrato en un muro junto al cruce de la calle Dieciocho y Throop Street. Con el tiempo, la pintura se descascarilló y cubrieron parte de la imagen, pero Vega regresó y creó una versión renovada. En ella permaneció la explicación de por qué Boogie había acudido a Harrison Park: «el primero que unió a los clubes de la calle Dieciocho por la paz y la unidad».
Información práctica
Parque todos los días 6:00-23:00; pabellón e instalaciones por separado.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No interrumpa los entrenamientos ni las actividades; resulta más cómodo escuchar el relato apartado de las canchas y de los pasos principales.
