Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La suave subida del puente
- La terraza superior del museo
- Monroe Street bajo el puente
La historia del lugar
En una mesa de restaurante, el arquitecto Renzo Piano dibujó en un mantel un largo puente peatonal. Frente a él estaban sentados John y Alexandra Nichols, un matrimonio del que dependía que aquel dibujo siguiera formando parte de un proyecto costoso. John había hecho fortuna dirigiendo el grupo industrial Illinois Tool Works y después presidió el consejo de patronos del Instituto de Arte de Chicago. Alexandra formaba parte de los patronos y supervisaba el proyecto de la nueva ala del museo.
Para entonces, llevaban varios años sin poder iniciar la construcción. Sin el puente, ya se calculaba en unos doscientos millones de dólares. Los patronos exigían reunir al menos ciento cincuenta millones de dólares en donaciones comprometidas, pero para el otoño de dos mil cuatro se habían reunido unos ciento veinte. Entonces abrió Millennium Park: durante los tres primeros días festivos acudieron aquí trescientas mil personas. Desde el nuevo parque veían, al otro lado de Monroe Street, la parte de servicio del museo: las vías ferroviarias, la zona de carga y las construcciones antiguas.
Después de visitar por primera vez el parque ya terminado, Piano propuso trazar desde aquí un camino directo hasta la nueva ala. El puente debía elevarse desde Great Lawn y entrar en el museo a la altura de la planta superior. Para ello era necesario añadir otro piso al edificio. De otro modo, la pendiente autorizada para sillas de ruedas terminaría en una escalera, y la conexión peatonal con el parque dejaría de ser accesible.
Aún no habían conseguido calcular con precisión el coste del puente y del piso adicional. Los patronos temían destinar a ellos dinero previsto para las salas y el fondo del museo, y aceptaron incorporar tales añadidos solo con la condición de que se encontrara un donante independiente para cada uno. Entonces Piano llevó su proyecto a los Nichols, junto con el mantel del restaurante.
Más tarde, en el Instituto contaban que precisamente el dibujo durante la cena convenció al matrimonio para aumentar la donación en otros diez millones de dólares. Los Nichols sí se llevaron el mantel y lo colgaron en casa enmarcado. El propio John objetaba esa versión atractiva: según él, lo decisivo para ellos era unir el museo con Millennium Park, no el vino ni el encanto del arquitecto.
En mayo de dos mil nueve, los primeros visitantes cruzaron el puente. Su larga y suave subida es una consecuencia directa de aquel acuerdo: Piano obtuvo la altura que necesitaba, el museo una entrada desde la terraza superior, y las personas que venían del parque pudieron cruzar Monroe Street sin bajar hasta el cruce. El apellido del nombre oficial pertenece a los dos donantes: Alexandra y John Nichols, quienes pagaron precisamente por esta conexión.
Información práctica
El acceso depende del parque, el museo, el clima y los eventos; si está cerrado, rodee por Monroe Street y Michigan Avenue.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Deténgase en el puente para apreciar el cambio de altura y de perspectiva; si el paso está restringido, acérquese al museo por la ruta de la calle.
