Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La inscripción blanca de terracota «Overton Hygienic Company»
- El hueco del ascensor sobre el tejado
La historia del lugar
El edificio de State Street reunió bajo un mismo techo la producción de cosméticos, oficinas, seguros y un banco. Los cosméticos se fabricaban arriba, y más abajo se llevaban a cabo sus ventas, publicidad y cuentas; médicos, abogados y arquitectos alquilaban oficinas, pues en una ciudad con segregación residencial les resultaba difícil encontrar un lugar de trabajo. Sobre la antigua planta bancaria aún se pueden leer las letras blancas de terracota con el nombre de la empresa, y el hueco del ascensor sobre el tejado se dejó previsto para dos plantas que nunca llegaron a construirse.
En la primavera de mil novecientos treinta y dos, los empleados del banco situado en la primera planta de este edificio colgaron en el vestíbulo un cartel tranquilizador. Recordaba que el banco había recibido una carta federal, había entrado en el Sistema de la Reserva Federal y podía contar con ayuda de emergencia. A los depositantes les preocupaba una cuestión más sencilla: si llegarían a tiempo de retirar sus ahorros.
El banco Douglass National Bank, llamado así por el abolicionista Frederick Douglass, estuvo dirigido por Anthony Overton, un fabricante de cosméticos que invertía en empresas del mismo barrio lo que ganaba con productos para mujeres negras. Se trasladó a Chicago desde Kansas City en mil novecientos once. Sus polvos «High Brown», perfumes y artículos de tocador encontraron compradores a los que los grandes fabricantes apenas prestaban atención. Los beneficios de la empresa de cosméticos proporcionaron el capital inicial al banco.
En mil novecientos veintidós—mil novecientos veintitrés, Overton construyó este edificio en State Street para sus empresas. Debido a la segregación residencial, los chicagoenses negros estaban confinados a una estrecha franja del South Side; allí también se concentraban sus tiendas, oficinas e instituciones financieras. En la planta superior, los trabajadores fabricaban cosméticos. Más abajo se ocupaban de las ventas, la publicidad y las cuentas. La segunda planta la compartían la compañía de seguros Victory Life Insurance Company y médicos, abogados y arquitectos negros que alquilaban oficinas. En la primera planta, el banco Douglass National Bank recibía depósitos y concedía préstamos. La palabra «Hygienic» de la fachada pertenecía a la empresa de cosméticos de Overton; sus ingresos vinculaban todas estas plantas.
El banco concedía créditos a empresas, iglesias y compradores de propiedades inmobiliarias a quienes les resultaba difícil obtener dinero en otras instituciones. Pero esos préstamos no podían convertirse rápidamente en efectivo. Durante la Gran Depresión, las propiedades inmobiliarias de los barrios negros perdían valor, los prestatarios se retrasaban en los pagos y los depositantes que habían perdido sus ingresos gastaban sus ahorros. Tras el colapso del vecino Binga State Bank, la gente empezó a retirar dinero por miedo. El Sistema de la Reserva Federal concedió al banco de Overton doscientos mil dólares, y los empleados resistieron tres oleadas de depositantes. El cartel del vestíbulo no logró detener a los depositantes.
En nueve meses, la suma de los depósitos se redujo de aproximadamente un millón y medio a cuatrocientos mil dólares. El veinte de mayo de mil novecientos treinta y dos, los directores votaron por el cierre; al día siguiente, la institución pasó a manos de los inspectores bancarios. Durante la liquidación, los depositantes acabaron recuperando su dinero. Overton perdió el banco, dejó de dirigir Victory Life Insurance Company y trasladó las empresas restantes al edificio del periódico Chicago Bee, una manzana más al sur. Tras su muerte, su hijo y su nieto continuaron con la empresa de cosméticos; esta cerró en mil novecientos ochenta y tres.
Sobre la antigua planta bancaria se conserva una inscripción blanca de terracota: «Overton Hygienic Company». Por encima del tejado se alza un hueco para el ascensor y las instalaciones, proyectado de antemano para dos plantas más. Overton nunca llegó a construir esas plantas.
Información práctica
Parada exterior junto al monumento; no hay entrada gratuita al museo.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La historia se puede leer desde la acera; no cuente con acceder a las antiguas oficinas ni a las instalaciones de producción.
