Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El campo abierto de la plaza
- El balcón del Ayuntamiento
- La figura de bronce con las hojas del discurso
- Las gafas en la mano de la figura
La historia del lugar
El once de febrero de mil novecientos noventa, el mitin de Grand Parade se preparó en menos de un día. Solo la víspera se supo que liberarían a Nelson Mandela. Él dirigía el Congreso Nacional Africano, un movimiento prohibido que buscaba abolir el apartheid, la separación de las personas por raza establecida por ley. En el juicio de mil novecientos sesenta y cuatro, Mandela fue condenado a cadena perpetua en un caso de sabotaje. Pasó veintisiete años en prisión.
Para el encuentro eligieron el antiguo campo de desfiles de la ciudad. Tras el traslado de la guarnición al Castillo de Buena Esperanza, los soldados practicaban aquí instrucción de orden cerrado y pasaban revista; de ahí el nombre literal de Grand Parade. Después, en el campo abierto comenzaron a celebrarse mercados y asambleas ciudadanas. En los días normales, los vendedores aún exponen aquí sus mercancías; para los grandes acontecimientos se despeja la plaza. El balcón del Ayuntamiento da a todo este espacio.
A la hora prevista llegaron aquí decenas de miles de personas. Aún no había teléfonos móviles y los organizadores no tuvieron tiempo de conseguir radios. La gente se subió a los quioscos y a los árboles, y una torre para la prensa se derrumbó bajo su peso. A quienes perdían el conocimiento los pasaban por encima de las cabezas hacia el balcón. La multitud aplastó los cables del equipo de sonido.
Los policías que acompañaban a Mandela debían llevarlo a la entrada trasera del Ayuntamiento, pero giraron directamente hacia la plaza. El automóvil quedó atrapado entre la gente. Mandela se había desacostumbrado a las multitudes durante veintisiete años; el conductor logró salir y se lo llevó fuera del centro. Mientras toda la plaza esperaba el primer discurso del preso liberado, el propio Mandela estaba sentado sin zapatos y bebía té en una tranquila casa particular.
Desmond Tutu, arzobispo de Ciudad del Cabo y uno de los dirigentes de la lucha contra el apartheid, insistió en que Mandela regresara: los organizadores temían una avalancha y disturbios. Tutu logró llamarlo y le advirtió que la gente ya no soportaría más la espera. Mandela volvió a dirigirse al Ayuntamiento y entró por la parte trasera.
Cuando apareció, ya había oscurecido. Sus propias gafas se habían quedado en la prisión, así que tuvo que leer el discurso preparado a la luz de linternas y con unas gafas prestadas. Fue el primer discurso público de Mandela en veintisiete años. Exigió la liberación de los demás presos políticos, el levantamiento del estado de emergencia y la autorización de una actividad política libre. Consideraba que las negociaciones solo eran posibles después de eso. Terminó el discurso con palabras que ya había pronunciado antes de la condena a cadena perpetua: una sociedad democrática sigue siendo el ideal por el que está dispuesto a morir.
En mayo comenzaron las negociaciones oficiales. Cuatro años después se celebraron las primeras elecciones en las que los ciudadanos de todas las razas votaron en igualdad de condiciones. El nueve de mayo de mil novecientos noventa y cuatro, Mandela, elegido presidente, volvió a hablar ante la gente en Grand Parade.
En dos mil dieciocho, los escultores Shanti Mpakama y Barry Jackson instalaron un Mandela de bronce exactamente en el lugar del balcón donde habló tras su liberación. En una mano, la figura sostiene las hojas del discurso y un par de gafas. Mandela había dejado las suyas tras las puertas de la prisión; la primera noche en libertad tuvo que leer con unas ajenas.
Información práctica
Plaza urbana abierta. Se disfruta mejor con luz diurna; el acceso al interior del Ayuntamiento depende de los eventos.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Esta es una plaza urbana activa, no un recinto museístico: el comercio, los eventos y el movimiento de personas cambian su aspecto. Mire a su alrededor, no bloquee los pasos ni dificulte el trabajo de los vendedores.
