Parada 1 de 7

CAPC

Aquí se verá cómo se logró conservar un edificio portuario y adaptarlo al arte.

15 min
El Entrepôt Lainé de ladrillo, donde funciona el CAPC, en la Rue Ferrère de Burdeos.
Ardfern · CC BY‑SA 3.0; cropped/resized for app
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En qué fijarse

  • Altos arcos de piedra
  • Nave central
  • Hueco de ascensor de hormigón
  • Figura de diez metros

La historia del lugar

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Los altos arcos de piedra alrededor de la nave central proceden del almacén aduanero: bajo ellos descargaban azúcar, café, algodón e índigo, y los entablados sobre los arcos convertían las paredes en niveles adicionales de almacenamiento. Mientras la carga permanecía aquí bajo la vigilancia de la aduana, los comerciantes no pagaban derechos hasta la venta o el posterior envío por Europa. Cuando las operaciones portuarias se trasladaron a las dársenas del norte, este cuerpo estuvo a punto de desaparecer junto con el segundo edificio del conjunto. Ahora funciona un museo de arte contemporáneo en la nave y sobre las paredes de hormigón, y desde el ascensor se ve una figura humana de dos plantas de altura.

En mil ochocientos veinticuatro, Joseph-Henri-Joachim Lainé invirtió en la construcción de un gran almacén aduanero junto a la Garona y ayudó a poner en marcha el proyecto como ministro de Estado del rey Luis XVIII. Lainé era abogado y diputado, pero su interés por las cargas coloniales tuvo un coste familiar: sus padres poseían una plantación en la colonia francesa de Santo Domingo y desde allí llevaban a Burdeos personas esclavizadas. Tras la revolución, la antigua colonia se convirtió en el Estado independiente de Haití, y la familia perdió la plantación. Más tarde, Lainé y su hermano recibieron de Haití más de siete mil francos de compensación, que el joven Estado pagó bajo presión de Francia.

Después de las Guerras Napoleónicas, los comerciantes de Burdeos volvieron a incrementar el comercio con las colonias. Necesitaban un lugar donde el azúcar, el café, el algodón y el índigo pudieran permanecer bajo la vigilancia de la aduana hasta su venta o su posterior envío por Europa. A ese almacén se lo llamaba «real»: la mercancía se encontraba realmente aquí y los derechos aduaneros seguían suspendidos. Para el comerciante, eso significaba no tener que entregar de inmediato el dinero a la aduana.

Lainé se convirtió en uno de los principales inversores. Ya dos años después de la apertura, llegaron a Burdeos setenta barcos procedentes de las Antillas; el azúcar constituía dos tercios del volumen de las importaciones coloniales. Hasta la abolición de la esclavitud en las colonias francesas, el azúcar era cultivado por personas esclavizadas. En la nave central descargaban las mercancías, y los entablados alrededor de los altos arcos servían de pisos de almacén adicionales. La plaza vecina recibió el nombre de Lainé por su ayuda en la construcción, y el almacén adoptó el nombre de la plaza.

A mediados del siglo veinte, las operaciones de carga se trasladaron más al norte, a las dársenas de Bacalan. Uno de los dos cuerpos de almacén fue demolido en mil novecientos sesenta y cinco. El cuerpo principal cerró en mil novecientos setenta y dos y también fue preparado para su demolición.

Entonces, dos vecinas de Burdeos, Anne Claverie y Nicole Schiller, iniciaron una campaña para conservar el edificio. Consiguieron el apoyo del alcalde Jacques Chaban-Delmas. El veinticinco de enero de mil novecientos setenta y tres, el almacén fue inscrito en el registro de monumentos históricos, y después la ciudad lo compró. Del antiguo conjunto sobrevivió precisamente este cuerpo.

Jean-Louis Froment, organizador de exposiciones, recibió los espacios liberados; necesitaba un lugar permanente para el nuevo CAPC, Centro de Artes Plásticas Contemporáneas. Del nombre francés del centro procede el nombre del museo. En mil novecientos setenta y cuatro, Froment ocupó parte de la planta baja, aún antes de la reconstrucción completa. Pronto se empezó a ceder a los artistas toda la nave y a permitirles trabajar con los arcos, las escaleras, las terrazas y las paredes de hormigón. En mil novecientos ochenta y cuatro, el centro se convirtió en museo municipal.

Un año después, Froment organizó aquí la primera exposición individual en un museo de Europa del artista estadounidense Keith Haring. Unas horas antes de la inauguración, Haring pintó con acrílico directamente sobre el hormigón del hueco del ascensor una figura humana de unos diez metros de altura. La exposición fue desmontada, pero la figura permaneció: se extiende a lo largo de dos plantas y sigue siendo visible desde el ascensor del museo.

Información práctica

Tiempo en la parada15 min
Siguiente puntoQuai des Chartrons: comercio a orillas del río
Entradacon entrada; exterior libre

El exterior es accesible como una calle urbana; el museo CAPC suele abrir martes–domingo 11:00–18:00, cerrado los lunes y días festivos.

Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

Sin entrar se puede apreciar la imponente estructura exterior; la nave central y las obras expuestas solo se ven en una visita aparte al museo.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Salga hacia el río y gire al norte junto al agua.

Parada 1 de 7Después: Quai des Chartrons: comercio a orillas del río

Ruta terminada

Paseo completado

«Chartrons: de los almacenes de vino al Jardín Público» — 7 paradas, unos 2,7 km, 2–3 horas.

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