Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Ventanas estrechas de hojas abatibles
- Balaustres de bambú
- Papel pintado recreado
- Jardín
La historia del lugar
Las estrechas ventanas de hojas abatibles recorren la fachada de la pequeña casa, donde se ha reunido el modo de vida doméstico del Wellington de finales del siglo diecinueve. En mil ochocientos ochenta y ocho, un empleado de una empresa importadora la construyó para su familia en crecimiento. En las habitaciones vivían tres generaciones de parientes y, probablemente, también el servicio. Aquí transcurrieron los primeros cinco años de la futura escritora; en el jardín se plantan especies populares en su época.
A mediados de los años ochenta, la historiadora del arte y profesora universitaria Oroya Day pasó varios años intentando convencer a organismos públicos para que compraran esta casa. Sin éxito. Entonces, en mil novecientos ochenta y seis creó una asociación independiente, reunió donaciones y, un año después, adquirió el edificio. Faltaba poco más de un año para el centenario de Katherine Mansfield, y la casa ya se había convertido en dos apartamentos: se habían añadido entradas separadas, una cocina nueva, paredes sobrantes y grandes ventanales salientes. La asociación se proponía repararla y alojar aquí a escritores.
El proyecto cambió ya durante las obras. Bajo el contrachapado de la escalera, los constructores descubrieron balaustres torneados con forma de tallos de bambú. Detrás de los zócalos y las molduras de las puertas habían quedado estrechas tiras de papel pintado antiguo, que encontraron en casi todas las habitaciones. Cuando retiraron los ventanales salientes añadidos más tarde, quedó claro que el revestimiento original de la fachada se había conservado en gran medida. La reparación reveló la casa que había existido dentro de los apartamentos reformados.
La construyó en mil ochocientos ochenta y ocho Harold Beauchamp, empleado de alto rango de una empresa importadora, que instalaba aquí a su familia en crecimiento y esperaba ascender en el Wellington de los negocios. El contrato de arrendamiento le obligaba a levantar una casa sólida valorada en al menos cuatrocientas libras. Bajo un mismo techo vivían los cónyuges Beauchamp, sus hijos, la madre y las dos hermanas de Annie Beauchamp; probablemente también vivía aquí el servicio.
El catorce de octubre de ese mismo año nació en la casa Kathleen Mansfield Beauchamp. Más tarde adoptó el nombre de Katherine Mansfield y se hizo famosa por sus relatos breves. Se convirtió en escritora muy lejos de aquí: en esta casa transcurrieron solo los primeros cinco años de su vida. La familia de tres generaciones estaba apretada, y en mil ochocientos noventa y tres Harold trasladó a los suyos a una gran casa de campo en Karori.
Años después, Mansfield volvió sobre aquella mudanza en el relato Prelude. Allí también la familia abandona una casa urbana, y una niña recuerda las habitaciones vacías, las ventanas y las persianas. Como no encontraron los planos originales de construcción, los restauradores compararon las descripciones de Mansfield con fotografías de archivo, huellas bajo el suelo y en las paredes, y los resultados de las excavaciones. Eliminaron la distribución de los dos apartamentos, restauraron la cocina y los antiguos huecos de las ventanas, y reprodujeron los dibujos del papel pintado a partir de las tiras encontradas. Al mismo tiempo, eliminaron deliberadamente las huellas de los residentes posteriores: el museo muestra los cinco años de la familia Beauchamp, no toda la historia del edificio.
El catorce de octubre de mil novecientos ochenta y ocho, exactamente cien años después del nacimiento de la escritora, la casa restaurada se abrió al público. Ahora las habitaciones están dispuestas como la vivienda de una familia de Wellington de finales del siglo diecinueve, y las exposiciones relacionan objetos domésticos con los relatos de Mansfield. El jardín se cultiva como histórico, con plantas populares durante su vida.
Las estrechas ventanas de hojas abatibles de la fachada fueron recreadas por los restauradores. El papel pintado del interior se imprimió de nuevo. Los balaustres de bambú de la escalera son auténticos, y el perfil del pasamanos reproduce un fragmento encontrado bajo la casa.
Información práctica
Normalmente abierto de martes a domingo, 10:00–16:00; cerrado el lunes; entrada de pago, las visitas guiadas deben reservarse con antelación.
Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La visita del interior requiere una visita aparte al museo. Desde la calle, contemple la casa como una vivienda privada y no traspase las vallas cerradas.
