Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Columnas de la fachada
- Bloques de esquina
- Molduras de ventanas y cornisas talladas
- Chimeneas del tejado
La historia del lugar
En este enorme edificio de madera se reunieron en otro tiempo casi todos los ministerios y funcionarios de la joven capital: las antiguas oficinas ya no albergaban al creciente gobierno central. Para ello hubo que ampliar la orilla del puerto mediante relleno, y en el interior se dispusieron despachos, depósitos de archivos y ascensores para los documentos oficiales. Las columnas, los bloques de esquina, las molduras de las ventanas y las cornisas parecen de piedra solo desde lejos: se tallaron en kauri y se cubrieron con pintura con arena. Un único edificio recibió el nombre plural Old Government Buildings; más tarde los ministerios crecieron hasta dejarlo atrás, y ahora aquí estudian los futuros juristas.
William Henry Clayton quería construir aquí un palacio de hormigón para los funcionarios. Ejercía como arquitecto colonial, el proyectista fijo de los edificios públicos, y consideraba el hormigón un material apropiado para una gran institución. Casi al mismo tiempo, Clayton construyó con él su propia casa en Thorndon. Allí él mismo era el cliente; aquí la última palabra seguía correspondiendo al gobierno.
Tras el traslado de la capital de Auckland a Wellington en mil ochocientos sesenta y cinco, los departamentos crecieron y alquilaban oficinas por todo el centro. El gabinete del primer ministro William Fox decidió reunir a ministros y funcionarios bajo un mismo techo. No había espacio suficiente en la orilla, por lo que el solar del edificio se ganó al Wellington Harbour mediante relleno. Además, se preparaba la abolición de las administraciones provinciales: las instituciones centrales tendrían que asumir sus funciones.
Los contratistas locales Scoular and Archibald propusieron ejecutar el proyecto en madera, más barata que el hormigón. Obtuvieron el encargo, y Clayton conservó en los planos las proporciones y los detalles de piedra. Las columnas, los bloques de esquina, las molduras de las ventanas y las cornisas se tallaron en madera de kauri; se añadió arena a la pintura para que la superficie pareciera granulada. Así surgió un palacio italiano en el que apenas había piedra.
En mil ochocientos setenta y seis se instalaron aquí casi todos los funcionarios y ministros de Wellington. En cuatro depósitos de ladrillo se guardaban los libros y documentos estatales; los empleados los llevaban a los despachos y después los devolvían bajo llave. Entre las plantas funcionaban dos ascensores hidráulicos. Sobre la entrada principal se reunía el gabinete de ministros, y a ambos lados se encontraban las salas ministeriales. El nombre Old Government Buildings quedó establecido en plural, aunque ante nosotros hay un único edificio enorme.
El cálculo de reunir los departamentos funcionó demasiado bien: las instituciones centrales siguieron creciendo y pronto dejaron de caber. En mil novecientos veintiuno, los ministros se trasladaron al otro lado de la calle, a la nueva sede de New Zealand Parliament. El último en irse, en mil novecientos noventa, fue el Ministry of Education, y el edificio quedó vacío.
Tras la restauración, aquí se instaló la facultad de Derecho de Victoria University of Wellington, y se conservó la antigua sala del gabinete de ministros. Las chimeneas del tejado son ahora de fibra de vidrio: las auténticas se retiraron después del terremoto de mil novecientos treinta y uno. Bajo la pintura arenosa de las columnas y las cornisas siguen estando las tablas de kauri: este palacio no tuvo piedra desde el principio.
Información práctica
El recinto y la visita exterior están disponibles como parte de la reserva histórica; el acceso interior independiente y las visitas guiadas funcionan según el horario estacional vigente de Visit Heritage.
Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Desde fuera se aprecia bien el principal engaño arquitectónico. Dentro funciona la universidad, así que entre solo en las zonas públicas claramente accesibles.
