Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Los cuerpos blancos del palacio
- Las ventanas de las fachadas del palacio
- La Catedral de Vilna
La historia del lugar
A mediados del siglo decimosexto, el gran duque de Lituania Segismundo Augusto salía de su residencia por un pasaje cerrado que atravesaba el Castillo Bajo y conducía hacia la casa de los Radziwiłł. Allí vivía Bárbara Radziwiłł, la joven viuda del voivoda de Novogrúdok Stanislovas Goštautas. Su marido no le dejó hijos; pero, tras la muerte de él, Bárbara tenía una herencia considerable y una posición que le permitía vivir de forma independiente. Segismundo buscaba encontrarse con ella, aunque estaba casado con Isabel de Habsburgo.
El palacio era adecuado para esta historia precisamente porque servía como centro residencial y administrativo del Castillo Bajo. Tras sus muros se encontraban las estancias de la familia, el tesoro, el archivo, las salas del consejo y las dependencias de la corte. Cerca estaban la Catedral de Vilna, los arsenales y los edificios de servicio. El gran duque podía recibir embajadores, atender asuntos de Estado e ir a ver a Bárbara sin salir del recinto amurallado del castillo.
En mil quinientos cuarenta y cinco, Isabel murió en este palacio. Tras su muerte, Bárbara se trasladó a la casa de los Radziwiłł junto a la residencia del gran duque, y ya no se podían ocultar los encuentros. Su hermano Mikołaj Radziwiłł el Rojo y su primo Mikołaj Radziwiłł el Negro promovían el matrimonio: si una mujer de su familia se convertía en esposa del heredero de los tronos de Polonia y de Lituania, los Radziwiłł obtenían una posición inaccesible para otros magnates lituanos.
En el verano de mil quinientos cuarenta y siete, Segismundo y Bárbara se casaron en secreto en una capilla privada de la vecina Catedral de Vilna. Segismundo no solicitó el consentimiento ni de sus padres ni de los dignatarios polacos. Para el único hijo del rey, el matrimonio se consideraba un pacto familiar: de él se esperaba una alianza con una dinastía extranjera y un heredero legítimo. Bárbara procedía de una familia muy rica, pero no era hija de rey.
El padre de Segismundo murió al año siguiente. El nuevo rey declaró al Consejo de los Señores de Lituania que Bárbara era su esposa legítima y gran duquesa. En Polonia le exigieron que anulara el matrimonio. La reina madre Bona Sforza también se oponía: esperaba concertar para su hijo otra alianza dinástica y no quería reforzar a los Radziwiłł. Segismundo se negó a ceder. Tras dos años de disputas, Bárbara fue reconocida como su esposa y, en diciembre de mil quinientos cincuenta, fue coronada en Cracovia.
Fue reina durante cinco meses. Bárbara enfermó gravemente y murió en mayo de mil quinientos cincuenta y uno. La causa exacta de su muerte se desconoce; los relatos de que Bona Sforza la envenenó pertenecen a sospechas posteriores, no a circunstancias probadas. Segismundo cumplió el deseo de su esposa: su cuerpo fue llevado de Cracovia a Vilna y enterrado en la Catedral de Vilna.
Tras el funeral, ordenó construir en el Castillo Bajo la Iglesia de Santa Ana y Santa Bárbara, un mausoleo familiar para ella y para sí mismo. Se encargó piedra costosa a los maestros, pero Segismundo murió sin terminar la construcción. La iglesia fue desmontada, y ninguno de los dos esposos fue enterrado en ella.
El antiguo palacio tampoco existe ya. En mil seiscientos cincuenta y cinco, las tropas que ocuparon Vilna lo saquearon y le prendieron fuego; la residencia no volvió a reconstruirse. Entre mil setecientos noventa y nueve y mil ochocientos uno, se desmontaron los muros restantes y se vendieron los ladrillos. El edificio blanco ante nosotros se levantó sobre los cimientos hallados por arqueólogos; bajo él se conserva la mampostería auténtica de los antiguos cuerpos del palacio. Dentro del Castillo Bajo se conservan también fragmentos del pasaje hacia la casa de los Radziwiłł y los cimientos de la iglesia inacabada. Bárbara sigue enterrada en la Catedral de Vilna vecina, adonde Segismundo la llevó tras cinco meses de matrimonio como reina.
Información práctica
Junio–agosto: lunes–miércoles 10:00–18:00, jueves–sábado 10:00–20:00, domingo 10:00–18:00. Septiembre–mayo: lunes cerrado; martes–miércoles y viernes–sábado 10:00–18:00, jueves 10:00–20:00, domingo 10:00–16:00.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Desde fuera se aprecia bien el volumen reconstruido. Los cimientos auténticos y los hallazgos arqueológicos se encuentran en la parte del museo, para la que conviene reservar una visita aparte.
