Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada de vidrio
- Amplio vestíbulo
- Gran sala
- Sala de cámara
La historia del lugar
A lo largo del antiguo cauce del Turia, la ciudad reunió una cadena de edificios culturales, y esta sala de conciertos se levantó en el borde del jardín, donde antes se extendía una periferia industrial degradada. La fachada de vidrio mira hacia la vegetación, y el amplio vestíbulo enlaza el parque con las dos salas del interior. La gran sala tiene capacidad para mil setecientos ochenta y un oyentes, y junto a ella hay una sala de cámara. Aquí trabaja de forma permanente la Orquesta de València, y en el programa conviven las veladas sinfónicas y las óperas en versión de concierto.
La noche del veinticinco de abril de mil novecientos ochenta y siete, los músicos ocuparon por primera vez el escenario de la sala principal del Palau de la Música de València. Su director, Manuel Galduf, había luchado por conseguir una sede permanente para la orquesta municipal. Ahora tenía que averiguar si la sala construida servía para el trabajo para el que la habían levantado.
La orquesta existía desde mil novecientos cuarenta y tres. El ayuntamiento pagaba a los músicos: debían interpretar regularmente música sinfónica para la ciudad. Sin embargo, ensayaban en distintos locales y ofrecían conciertos, entre otros lugares, en el Teatro Principal de València, un teatro adaptado ante todo para representaciones escénicas. La orquesta ya había actuado en Francia e Inglaterra, pero durante cuarenta y cuatro años careció de una sala de conciertos propia en su ciudad. Galduf se puso al frente del conjunto en mil novecientos ochenta y tres y continuó luchando por un escenario permanente.
El alcalde Ricard Pérez Casado quería disponer una cadena de instituciones culturales a lo largo del antiguo cauce convertido en jardín. Para el Palau de la Música de València, los urbanistas municipales eligieron en el borde del jardín el descampado de La Azufrera, parte de una periferia industrial entonces degradada. Encargaron al arquitecto José María García de Paredes que albergara allí una gran sala sinfónica y lograra una sonoridad nítida en sus mil setecientas ochenta y una plazas. Orientó la fachada de vidrio hacia el jardín: el amplio vestíbulo se convirtió en el paso entre las salas de conciertos y el antiguo cauce.
En la inauguración se reunieron unos mil seiscientos invitados. Galduf estaba en el podio, la orquesta se sentaba ante él y, junto a ella, actuaba el Coro Nacional de España. En el Concierto de Aranjuez, el guitarrista Narciso Yepes debía hacer llegar el sonido de un solo instrumento a través de toda la orquesta y de la enorme sala. Escuchaban con exigencia: las gestiones de la orquesta durante muchos años podían terminar en un espacio costoso e incómodo para la música.
Las críticas no coincidieron. Un crítico oyó una sonoridad cálida y una clara separación de los instrumentos; otro consideró que la sala reforzaba el eco y daba a algunos pasajes una pesadez excesiva. Pero no se produjo un fracaso acústico. A la primera velada siguió un ciclo de sesenta conciertos, y la orquesta municipal dejó de ir de una sede ajena a otra. Galduf siguió siendo su director principal hasta mil novecientos noventa y siete y dirigió aquí ciento setenta conciertos.
Tras el vestíbulo acristalado sigue estando el escenario permanente de la Orquesta de València. En la gran sala se ofrecen conciertos sinfónicos y se interpretan óperas sin decorados, en versión de concierto; junto a ella funciona una sala de cámara. Los carteles cambian, pero el conjunto que puso a prueba este espacio con sus primeros compases todavía viene aquí a trabajar.
Información práctica
Según la fuente oficial, las taquillas abren de martes a domingo de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:30, y los lunes permanecen cerradas; comprobar antes de la integración, porque la fuente turística indica un horario distinto.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La historia de la parada se entiende desde fuera; el concierto y el acceso a las salas requieren una planificación aparte según la programación actual.
