Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Arco inclinado de acero
- Tablero de la calzada
- Parte peatonal
- Entrada de la estación Alameda
La historia del lugar
Un alto arco de acero se alza a un lado de la calzada y la sostiene sin un segundo apoyo al otro lado; los habitantes reconocen en esta silueta un peine de mujer. El paso fue concebido junto con la estación de metro Alameda, instalada justo bajo él. Mientras construían la estación en su emplazamiento definitivo, montaron el puente metálico al lado y después lo desplazaron entero sobre las vías. Ahora, por el nivel superior del antiguo cauce del Turia, cruzan automóviles y peatones, y más abajo los pasajeros bajan hacia los trenes.
El nombre oficial de este puente es casi un siglo más antiguo que su arco blanco de acero. Se conserva de la exposición por la que apareció aquí un paso permanente sobre el Turia.
A comienzos del siglo veinte, Tomás Trénor Palavicino, presidente de la asociación valenciana de comerciantes y empresarios Ateneo Mercantil de Valencia, promovía la celebración de una gran exposición regional. Quería mostrar que Valencia sabía producir y vender: desde productos agrícolas hasta fertilizantes, maquinaria y equipamiento ferroviario. Trénor conocía aquel mundo desde dentro. Su familia poseía una fábrica de ácido sulfúrico y fertilizantes e invertía en ferrocarriles, bancos y barcos.
Los organizadores destinaron a la exposición un terreno junto al Paseo de la Alameda, en la orilla del río opuesta al centro. Los visitantes necesitaban un acceso directo desde la ciudad. Por eso el ingeniero José Aubán Amat construyó aquí un puente peatonal, el primer puente valenciano de hormigón armado. Lo inauguraron junto con la exposición en mil novecientos nueve. Por este paso la gente llegaba a los pabellones con maquinaria, muebles, iluminación eléctrica y productos de las fábricas valencianas.
Al año siguiente, la exposición regional continuó ya como exposición nacional. Para Trénor, su resultado fue doble. El rey de España Alfonso XIII concedió al organizador el título de marqués del Turia. Al mismo tiempo, la exposición dejó un déficit, y Trénor tuvo que cubrir una parte con su propio patrimonio. La feria, concebida como una demostración de éxito comercial, causó a su principal organizador un perjuicio económico considerable.
Más tarde desmontaron la mayoría de los pabellones de la exposición, mientras que el puente siguió uniendo el centro con el Paseo de la Alameda. Se mantuvo en pie hasta la riada de mil novecientos cincuenta y siete, cuando la corriente destruyó el paso. Más tarde levantaron aquí otro paso peatonal y, a comienzos de los años noventa, lo sustituyeron por el puente actual.
Encargaron al ingeniero y arquitecto valenciano Santiago Calatrava diseñar al mismo tiempo el puente y la estación de metro Alameda, justo bajo él. Mientras los constructores levantaban la estación en su emplazamiento definitivo, montaban junto a ella la estructura de acero del puente. Después desplazaron el paso ya terminado y lo instalaron sobre la estación. El arco inclinado sostiene el tablero por un solo lado; por su forma, los habitantes llamaron al puente La Peineta, un peine de mujer.
Ahora, por el nivel superior, automóviles y peatones cruzan el antiguo cauce, y bajo ellos los pasajeros bajan hacia los trenes de metro. No queda nada de los vanos de hormigón de José Aubán. En el lugar de la primera entrada a los pabellones de la exposición se alza el puente de Calatrava, pero en su placa se conserva el nombre de la exposición organizada por Tomás Trénor que le trajo el título de marqués del Turia y una cuenta pagada con su propio patrimonio.
Información práctica
Abierto como paso urbano; la estación de metro bajo el puente funciona con un horario de transporte independiente.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Desde el exterior se aprecia el principal gesto de la estructura; la estación Alameda bajo el puente forma parte del sistema de transporte en funcionamiento.
