Parada 3 de 9

Iglesia de Acheiropoietos

Ναός Παναγίας Αχειροποιήτου

La inscripción de la columna conservará el momento en que la conquista entró en el interior de un templo en uso.

15 min
Columnas y nave de la Iglesia de Acheiropoietos en Tesalónica.
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En qué fijarse

  • Inscripción negra en una columna
  • Columnata norte
  • Capiteles de mármol
  • Ábside del altar

La historia del lugar

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Antes llamaban a esta basílica la Gran Iglesia de la Madre de Dios. En el centro de Tesalónica, bajo su cubierta, se reunían para la oración colectiva, y esta sala era una de las más grandes de la ciudad. En el interior se conservan la columnata norte con capiteles de mármol y el ábside del altar. El nombre Acheiropoietos se traduce como «no hecha por manos humanas» y está ligado al icono de la Virgen que se veneraba aquí, cuya existencia mencionan los documentos, mientras que su origen milagroso sigue siendo una tradición eclesiástica.

En el mármol blanco de la octava columna, contando desde el este, de la hilera norte se conserva una inscripción negra en escritura otomana: «El sultán Murad Jan tomó Tesalónica en el año ochocientos treinta y tres». Es el año de la hégira; según el calendario actual, mil cuatrocientos treinta. La inscripción apareció inmediatamente después del asalto. Murad II, el sultán otomano que buscaba la rendición de la ciudad, ordenó convertir esta iglesia en mezquita y dejó en su columnata un registro del resultado.

Siete años antes, el gobernante bizantino de Tesalónica, Andrónico Paleólogo, reconoció que no tenía fuerzas propias para defenderla y entregó la ciudad a Venecia. A cambio exigió que se conservaran para los habitantes sus casas, costumbres, el derecho a comerciar, a llegar y a salir libremente, y para el clero ortodoxo su posición. Para los comerciantes del puerto, artesanos y propietarios de tiendas, estas condiciones determinaban si podrían alimentar a sus familias. Los venecianos aceptaron la ciudad y enviaron una guarnición.

Murad exigió Tesalónica para sí. Las tropas otomanas aislaron la ciudad de los campos circundantes y de las rutas comerciales; para la primavera de mil cuatrocientos treinta, los defensores apenas alcanzaban para aproximadamente uno por cada dos o tres almenas de la muralla, y muchos no tenían armas. Los jefes venecianos rechazaron las propuestas de rendición. El veintinueve de marzo, los destacamentos otomanos subieron a las murallas y abrieron las puertas. La ciudad, tomada al asalto, fue entregada al ejército para el saqueo. Un testigo bizantino, que también se encontró entre los cautivos, escribió que se llevaron a unos siete mil habitantes. Murad rescató después a una parte de los cautivos e invitó a los fugitivos a regresar, pero las casas de quienes no volvieron fueron entregadas a nuevos colonos.

Tras el saqueo, el sultán vino precisamente aquí. La basílica se alzaba en el centro y tenía una de las salas más grandes de la ciudad, apta para la oración colectiva. Murad realizó aquí una oración de agradecimiento y luego ordenó adaptar el recinto para el culto musulmán. En el ábside instalaron un mihrab que indicaba la dirección de La Meca, junto a él colocaron un púlpito para el predicador y, en el exterior, levantaron un minarete. La comunidad cristiana perdió la iglesia y los habitantes otomanos recibieron la primera mezquita del viernes de la Tesalónica conquistada.

Para entonces, el nombre Acheiropoietos ya se había fijado para el templo. Antes se lo conocía como la Gran Iglesia de la Madre de Dios; el nombre actual aparece por primera vez en un documento de mil trescientos veinte. La palabra griega significa «no hecha por manos humanas». Se refería al icono de la Virgen en oración que se guardaba aquí. Según la tradición eclesiástica, la imagen no fue creada por un pintor, sino por un milagro. Los testimonios escritos confirman la existencia de un icono venerado; su origen milagroso pertenece a la fe. Después de la conversión del templo en mezquita, se pierde el rastro del propio icono.

Los otomanos llamaban al edificio Eski Cami —la Antigua Mezquita del Viernes— y, más a menudo, Eski Cami —la Antigua Mezquita—. A comienzos del siglo veinte, los restauradores desmontaron el minarete y retiraron los elementos de culto musulmán; en mil novecientos veintinueve se consagró de nuevo aquí una iglesia ortodoxa. El icono que le dio nombre ya no está aquí. Tampoco queda nada del minarete. En cambio, dentro de la iglesia en uso aún se lee la breve línea de Murad: el sultán tomó Tesalónica.

Información práctica

Tiempo en la parada15 min
Siguiente puntoBasílica de San Demetrio y la Cripta
Entradaen el lugar

Templo en uso con acceso turístico irregular; en 2025 se informó de obras de acondicionamiento y puesta en valor del monumento, por lo que conviene comprobar la entrada en el lugar.

Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

Es un templo en uso: durante el oficio, permanezca junto a la entrada o espere un momento adecuado para visitarlo. Si no puede entrar, desde fuera aún se puede apreciar la escala y el sencillo volumen basilical.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Suba hacia Agiou Dimitriou y llegue a la fachada principal de la basílica.

Parada 3 de 9Después: Basílica de San Demetrio y la Cripta

Ruta terminada

Paseo completado

«Tesalónica, del arco romano a las murallas bizantinas» — 9 paradas, unos 3,4 km, 3,5—4 horas.

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