Parada 6 de 7

Teatro Nacional y Sala Nacional de Conciertos

國家戲劇院與國家音樂廳

La pareja de salas permite pasar del monumento conmemorativo estatal al escenario y al regreso personal.

15 min
Dos pabellones —el Teatro Nacional y la Sala Nacional de Conciertos— en la Plaza de la Libertad
Jason Zhang · CC0; cropped/resized for app
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En qué fijarse

  • Dos pabellones de aspecto palaciego
  • Columnas rojas del Teatro Nacional
  • Escenarios en edificios opuestos
  • Tubos del órgano de la Sala Nacional de Conciertos

La historia del lugar

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Dos pabellones de aspecto palaciego se alzan uno frente al otro, y las columnas rojas del teatro señalan la entrada de uno de ellos. Fueron construidos como parte del complejo conmemorativo en un solar donde antes se encontraban instituciones militares y donde más tarde se proyectó levantar un centro empresarial. Tras el aspecto tradicional se oculta tecnología moderna: un edificio acoge teatro, ópera y danza; el otro está concebido para la música orquestal y de cámara. Detrás del escenario de la Sala Nacional de Conciertos está sujeto un órgano mecánico fabricado para ella, con cuatro mil ciento setenta y dos tubos.

El treinta y uno de octubre de mil novecientos ochenta y siete, las puertas laterales de los escenarios de los dos edificios se abrieron simultáneamente. En cada sala se golpeó tres veces un gong. En el Teatro Nacional, Gu Zheng-qiu interpretaba el papel principal: era una estrella de la ópera de Pekín que iba a regresar a un gran escenario después de treinta y cuatro años apartada de la profesión.

Llegó a Taipéi con veinte años, en mil novecientos cuarenta y ocho. Su propia compañía fue invitada desde Shanghái para actuar durante dos meses en el Teatro Yongle. Los espectáculos vendían bien, el contrato se fue prorrogando y, después, la guerra civil cerró a los artistas el camino de regreso. Decenas de actores y sus familiares se instalaron en el propio edificio del teatro. Cuando el anterior arrendatario renunció al local, Gu Zheng-qiu acordó con el propietario repartirse la recaudación y siguió actuando: durante casi cinco años, las entradas pagaron la comida y el alojamiento de toda la compañía.

En mil novecientos cincuenta y tres se casó, disolvió la compañía y abandonó los escenarios profesionales. Los actores se incorporaron a otras compañías y enseñaron a la siguiente generación de intérpretes. La propia Gu solo aparecía en contadas funciones benéficas y solemnes.

Para la inauguración del Teatro Nacional, los organizadores la invitaron precisamente a ella. Gu Zheng-qiu interpretó a Cai Wenji en la producción «El nuevo regreso de Wenji a los Han». Tras una larga separación, la protagonista de la obra es rescatada de los xiongnu mediante el pago de un rescate y devuelta a su tierra natal, pero para ello debe dejar a sus hijos. Aquella misma noche, en el edificio opuesto, la Sala Nacional de Conciertos, se interpretó un poema sinfónico coral. Los dos espectáculos simultáneos explicaban la función de la pareja mejor que cualquier letrero: un escenario estaba destinado al teatro, la ópera y la danza; el otro, a la música orquestal y de cámara.

Las dos salas se construyeron como segunda parte del complejo conmemorativo. Antes había allí instituciones militares y, posteriormente, se proyectó convertir el solar en un centro empresarial. Tras la muerte de Chiang Kai-shek, el plan cambió y, para las futuras representaciones, se levantaron dos pabellones de aspecto palaciego con modernos equipos escénicos y acústicos. En la Sala Nacional de Conciertos se instaló un órgano mecánico fabricado especialmente para ella; sus cuatro mil ciento setenta y dos tubos siguen sujetos detrás del escenario.

La inauguración no hizo que Gu Zheng-qiu volviera a actuar a diario. Aquel mismo año recibió el Premio Nacional de las Artes por su contribución excepcional; más tarde grabó diez óperas para la televisión y conservó sus papeles en álbumes musicales. El antiguo Teatro Yongle, donde sus espectáculos habían alimentado a la compañía atrapada en Taipéi, fue demolido. La gran sala por la que volvió una vez más al escenario se encuentra tras las columnas rojas del Teatro Nacional.

Información práctica

Tiempo en la parada15 min
Siguiente puntoSalón Conmemorativo de Chiang Kai-shek y Plaza de la Libertad
Entradadesde fuera

Los servicios para visitantes y las zonas abiertas del centro cultural suelen figurar como disponibles todos los días de 12:00 a 20:00; el acceso a las salas depende de los eventos y las entradas. La plaza circundante funciona como parte del parque conmemorativo.

Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

Desde el exterior se aprecia bien la escenografía estatal del conjunto. El órgano y la disposición de las salas solo son accesibles con una entrada aparte; no cuente con verlos durante una visita habitual a la plaza.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Cruce la plaza entre las dos salas y acérquese a la escalinata principal del monumento conmemorativo.

Parada 6 de 7Después: Salón Conmemorativo de Chiang Kai-shek y Plaza de la Libertad

Ruta terminada

Paseo completado

«Centro de Taipéi: poder y memoria» — 7 paradas, unos 2,5 km, 2,5–3 horas.

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