Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La cúpula del palacio
- La fachada de gala
- El portal principal
- El jardín ante el edificio
La historia del lugar
Tras la fachada de gala con cúpula se conservan altos salones, largos pasillos y escaleras, concebidos para ceremonias en la residencia oficial del emperador alemán. Guillermo I de Alemania colocó la primera piedra, y su nieto Guillermo II de Alemania inauguró el palacio, donde solo se alojaba durante sus escasas visitas a Estrasburgo. Tras la Primera Guerra Mundial, las estancias imperiales fueron ocupadas por la Comisión Central para la Navegación del Rin, trasladada aquí desde Mannheim. Sus delegados siguen estableciendo normas comunes de circulación y de seguridad de los barcos en el río, y el jardín junto a la fachada ha permanecido como parte del conjunto palaciego.
El doce de febrero de mil novecientos cincuenta y siete, Maurice Roche, secretario general de la prefectura del Bajo Rin y funcionario responsable del destino de este edificio, redactó una nota contra su demolición. Su propia administración preparaba otro proyecto: derribar el palacio y ocupar el espacio liberado con un nuevo edificio para servicios estatales.
Los argumentos de los partidarios de la demolición eran plenamente prácticos. Después de la guerra, una parte del edificio seguía dañada. Los altos salones de gala, los interminables pasillos y las escaleras se adaptaban mal a oficinas. El palacio aún no tenía protección oficial. Además, a muchos habitantes les recordaba de inmediato dos períodos alemanes: primero había sido la residencia del emperador; después, durante la Segunda Guerra Mundial, la comandancia alemana.
Antes, el edificio se llamaba precisamente Palacio Imperial. Se encargó para Guillermo I de Alemania, emperador alemán, que necesitaba una residencia oficial en Estrasburgo tras la anexión de Alsacia al Imperio alemán. Guillermo colocó la primera piedra en mil ochocientos ochenta y cuatro, pero murió antes de que terminaran las obras. Su nieto Guillermo II de Alemania inauguró el palacio. Las celebraciones de tres días no hicieron que el emperador apreciara la nueva residencia: solo se alojaba aquí unos días durante sus escasas visitas a Estrasburgo.
El nombre Palacio del Rin apareció más tarde y no está relacionado con la ubicación del edificio. Tras la Primera Guerra Mundial, los redactores del Tratado de Versalles trasladaron aquí desde Mannheim la Comisión Central para la Navegación del Rin. Sus delegados acuerdan normas comunes de circulación, la seguridad de los barcos y la libertad de transporte en el río, que atraviesa varios países. En mil novecientos veinte, los funcionarios de la comisión ocuparon las antiguas estancias imperiales, y el palacio recibió el nombre de la institución.
Este nombre resultó útil durante la disputa sobre la demolición. Los opositores al proyecto advertían que, si el edificio desaparecía, la comisión podía marcharse de Estrasburgo a Maguncia o Basilea. Maurice Roche reunió estas y otras objeciones para una reunión de la comisión de protección de las vistas urbanas. El dieciocho de febrero, el debate terminó con la oposición abierta de arquitectos, profesionales de museos y representantes de asociaciones turísticas. Al día siguiente, el prefecto, disgustado, apartó a Roche del asunto. Para un funcionario de carrera, fue una consecuencia muy tangible: su sueldo y su continuidad en el servicio dependían de los mismos superiores a quienes había impedido sacar adelante el proyecto.
El concejal municipal Robert Heitz logró que se publicara la información sobre la demolición en un periódico regional. Recogía las opiniones de arquitectos y artistas y exigía que la decisión saliera de los despachos para debatirse públicamente. Llegaron cartas a la redacción; los defensores del palacio hablaban de conservar el jardín, del enorme coste del desmontaje y de la posible marcha de la Comisión del Rin. Para el verano, el proyecto fue cancelado.
Maurice Roche conservó su puesto y, cuatro años después, se convirtió en prefecto de Saboya. El ala dañada del palacio fue restaurada; en mil novecientos setenta y siete el edificio recibió protección por primera vez y más tarde fue reconocido como monumento histórico. La Comisión Central para la Navegación del Rin sigue trabajando en el interior junto con la dirección regional de cultura, que ahora se ocupa del mantenimiento del palacio. El nuevo edificio administrativo nunca ocupó el lugar del Palacio del Rin, y el jardín ante su fachada también se conservó.
Información práctica
Visita exterior sin horario. El acceso al interior no forma parte garantizada del paseo y depende de programas, instituciones y eventos.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El edificio está ocupado por instituciones, así que cuente sobre todo con la visita exterior. Aléjese hacia el jardín para que la perspectiva no oculte los escudos superiores.
