Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada de entramado de madera de la Casa de los curtidores
- Galería de secado acristalada
- Altos huecos de los desvanes
- Canal frente a la casa
La historia del lugar
La Casa de los curtidores se alza sobre el canal: aquí unieron dos construcciones de entramado de madera a un cuerpo de galerías de dos niveles, y más arriba dejaron los huecos de los desvanes ventilados. Los curtidores lavaban las pieles en el agua del río, luego las curtían y las colgaban para secarlas. Los desagües sucios y el olor persistente desplazaron este oficio hasta el borde de la antigua Estrasburgo. Los arcos acristalados de abajo aún conservan el volumen de la antigua galería de secado.
En mil novecientos cuarenta y nueve, ocho viticultores alsacianos —cuatro de Alta Alsacia y cuatro de Baja Alsacia— compraron juntos esta casa para instalar aquí un restaurante. El edificio necesitaba dos años de obras. Las amplias galerías resultaban especialmente extrañas para el nuevo uso: los antiguos propietarios las habían dejado abiertas deliberadamente.
Maison des Tanneurs significa «Casa de los curtidores». Estas personas vivían de vender cuero curtido, y el canal formaba parte de su taller. Lavaban cuidadosamente las pieles en el agua del río para que absorbieran sustancias curtientes y se volvieran blandas. Tras el tratamiento, las colgaban en las galerías abiertas y en los desvanes ventilados. El agua llevó a los curtidores a la periferia occidental de la antigua Estrasburgo; allí también se trasladaban los oficios vinculados a desagües sucios y a un olor persistente.
La casa se fue formando poco a poco. Su núcleo más antiguo consta de dos construcciones de entramado de madera unidas; en el marco de una ventana de una de ellas está tallado el año mil quinientos setenta y dos. Más tarde, los curtidores añadieron, por el lado del río, un cuerpo transversal con dos niveles de galerías y obtuvieron mucho más espacio para el secado. Fue precisamente esta ampliación productiva la que creó la fachada que ahora se fotografía con mayor frecuencia.
Los viticultores cerraron con ventanas los arcos de la galería inferior y colocaron mesas de restaurante donde antes colgaban las pieles. Siete años después vendieron el establecimiento al matrimonio Beé. Después se hicieron cargo del restaurante su hija, Gabrielle Lenhardt, y el hijo de esta, François. Tras las actuales ventanas sobre el canal se conserva el volumen original de la galería de secado y, por encima, los altos desvanes ventilados.
El nombre de Petite France surgió gracias a otra casa de este mismo barrio. A finales del siglo quince, la sífilis se extendió por Europa; en Estrasburgo la llamaban «la enfermedad francesa». En el invierno de mil quinientos tres, el magistrado municipal abrió para los enfermos un hospital independiente: el Blatterhaus, es decir, la casa para personas con úlceras. Al principio se encontraba en el vecino Finkwiller.
En mil seiscientos ochenta y seis, los administradores de la ciudad trasladaron el hospital a la Gran Isla de Estrasburgo, a una casa junto a los Puentes Cubiertos, en la actual calle de los Molinos. Los habitantes empezaron a llamarla Zum kleinen Französel, «junto al pequeño francés». Se referían a la enfermedad que consideraban francesa. Al principio, el apodo se refería a la casa del hospital; en mil setecientos noventa y cinco, el nombre francés Petite France ya se había fijado para el propio edificio, y después se trasladó a las calles y los canales circundantes.
El hospital dejó de funcionar en mil setecientos ochenta y nueve, y su casa fue demolida en mil ochocientos noventa y cinco. De ella quedó el nombre del barrio. Junto al canal se alza la casa de otro grupo de habitantes, los curtidores; tras el cristal de su antigua galería de secado, ahora se ponen las mesas del restaurante.
Información práctica
Visita exterior del barrio y de los muelles sin horario; los establecimientos dentro de las casas funcionan según sus propios horarios.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No necesita entrar en la casa para esta parada. En los pasajes estrechos, no obstaculice el paso y aléjese del punto de vista principal para observar los pisos superiores.
