Parada 7 de 8

calle Insadong-gil

인사동길 / Insadong-gil

La librería trasladará la conversación sobre la conservación de las casas antiguas a objetos que es fácil confundir con papel inútil.

10 min
calle Insadong-gil
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Mira primero a tu alrededor

En qué fijarse

  • El rótulo de «librería Tongmungwan»
  • Estanterías de libros
  • Ediciones antiguas
  • Fachadas de las tiendas vecinas

La historia del lugar

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Entre las galerías, las casas de té y las tiendas de recuerdos de la calle Insadong-gil se conserva un pequeño rótulo: «librería Tongmungwan». Esta librería explica por qué aquí las antigüedades coreanas se venden en vez de permanecer en los depósitos de los museos.

El nombre de la calle Insadong-gil se formó con las sílabas de dos antiguos distritos administrativos: Gwanin-bang y Daesa-dong. El nombre no hace referencia a libros antiguos. Estos llegaron más tarde. Cerca se encontraba Dohwaseo, la oficina cortesana de pintura de la dinastía Joseon. Los pintores, encuadernadores y vendedores de papel, pinceles y tinta se mantenían cerca. Durante el período colonial, familias empobrecidas de antiguos funcionarios y terratenientes empezaron a entregar a los comerciantes pinturas, caligrafías, porcelana, muebles y libros. Muchos compradores eran coleccionistas japoneses. Para los años treinta, el comercio de antigüedades se concentraba en esta calle.

Lee Gyeom-no llegó aquí siendo adolescente. Necesitaba dinero para comer y entró como dependiente en una librería propiedad de un japonés. Más tarde, Lee decía que había empezado a trabajar con libros por hambre, no por amor a ellos. Para ganarse el sustento, tenía que aprender a distinguir un manuscrito raro de un fajo de papel viejo: el propietario de una casa podía ni siquiera saber qué había llevado a vender, y cualquier error lo pagaba el librero de su propio bolsillo.

En mil novecientos treinta y cuatro, Lee, de veinticinco años, compró la librería. Al principio vendía libros de texto y obras de consulta; después se dedicó cada vez más a las ediciones coreanas antiguas. En mil novecientos cuarenta y tres trasladó la tienda al tramo de la calle Insadong-gil donde sigue estando hoy. Tras el final del período colonial, los propietarios japoneses vendían o dejaban atrás los manuscritos que habían reunido, y por la librería empezó a pasar un flujo de libros coreanos. Lee rebautizó la tienda como librería Tongmungwan y también se dedicó a la edición.

Cuando comenzó la Guerra de Corea en mil novecientos cincuenta, Lee antepuso a todas sus demás pertenencias una colección de ochenta volúmenes sobre la organización militar de Joseon y se la llevó consigo. Al regresar, revisaba los libros dispersos por la Seúl destruida. Algunos parecían papel para reciclar inútil hasta que Lee determinaba su antigüedad y procedencia.

En mil novecientos sesenta y uno encontró un ejemplar de Wolinseokbo, una obra budista sobre la vida de Buda impresa en mil cuatrocientos cincuenta y nueve. Lee entregó el hallazgo a la biblioteca de la Universidad Yonsei. Otros textos encontrados por él pasaron a colecciones universitarias o se publicaron como ediciones facsimilares. En la librería Tongmungwan se reunían filólogos e historiadores que necesitaban para su trabajo libros que no figuraban en ningún catálogo ordinario.

Lee Gyeom-no vivió noventa y siete años. La librería pasó primero a su hijo y después a su nieto. La mayoría de las librerías de viejo vecinas cerraron o se marcharon debido a los alquileres caros, y sus locales fueron ocupados por galerías y tiendas de recuerdos. La librería Tongmungwan sigue en la calle Insadong-gil, en el número cincuenta y cinco barra uno: tras su rótulo, la tercera generación de la familia vende los libros que el primer dueño aprendió en su día a salvar porque antes había aprendido a ganarse el sustento con ellos.

Información práctica

Tiempo en la parada10 min
Siguiente puntotemplo Jogyesa
Entradaen el lugar

Calle urbana abierta; los horarios de tiendas, galerías y casas de té varían, es mejor venir de día.

Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

No considere cada objeto viejo una antigüedad auténtica: si piensa comprar una pieza cara, averigüe por separado su procedencia y las condiciones para exportarla. En las librerías y casas de té, pida permiso para tomar imágenes.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Deje la calle comercial y gire hacia las puertas del templo.

Parada 7 de 8Después: templo Jogyesa

Ruta terminada

Paseo completado

«El viejo Seúl: palacio, Bukchon y Jongno» — 8 paradas, 5.2 km, 4 h.

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