Parada 6 de 8

Mercado de Gwangjang

광장시장

Aquí se verá cómo los comerciantes lograron conseguir un lugar permanente y controlar su gestión.

30 min
Mercado de Gwangjang con filas de puestos y visitantes
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En qué fijarse

  • Pasillos comerciales cubiertos
  • Puestos de comida
  • Filas de telas en la segunda planta
  • Rótulos del mercado

La historia del lugar

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En el barrio de Baeogae se reunían desde antiguo los vendedores de uno de los grandes mercados del antiguo Seúl. Solo podían comerciar durante poco tiempo, casi siempre temprano por la mañana, y después la gente se dispersaba. Más tarde, el recinto quedó rodeado por una cerca de tierra con cuatro puertas; dentro instalaron tiendas cubiertas para guardar mercancías y cobertizos de hojalata, y asignaron puestos a cerca de doscientos vendedores. De aquel recinto, que cerraban tras la puesta del sol, quedan los estrechos pasillos cubiertos y las filas de telas en la planta de arriba.

En los pasillos centrales de Gwangjang se come en las barras y se compra carne, pescado y verduras. En la segunda planta se eligen telas, se encargan hanboks y se rebusca entre ropa vintage. La comida hizo famoso al mercado entre los viajeros, pero los comerciantes lo crearon por una necesidad más urgente: necesitaban un lugar donde trabajar de forma permanente y gestionar ellos mismos los puestos.

En el verano de mil novecientos cinco circuló por Seúl el rumor de que trasladarían el mercado situado junto a la estación de Namdaemun. Tras la Guerra ruso-japonesa, los militares japoneses ocupaban los cuarteles y las instituciones de la ciudad, y el terreno comercial situado cerca de la estación adquiría cada vez más valor. Para los comerciantes coreanos, aquello significaba el riesgo de perder uno de los pocos mercados urbanos organizados.

Entre quienes se veían directamente afectados estaba Park Seung-jik. Se ganaba la vida vendiendo telas y ya en mil ochocientos noventa y seis había abierto una tienda aquí, en Baeogae, un antiguo distrito comercial cerca de la parte oriental de Jongno. Park, junto con otros comerciantes y varios altos funcionarios, invirtió en una empresa que debía crear un nuevo mercado permanente. Quien buscó obtener la autorización para ella fue Kim Jong-han, funcionario y empresario que sabía hacer negocios tanto con los ministerios como con los inversores privados.

Al principio pensaban construir el mercado más al oeste. Los empresarios decidieron cubrir un tramo del arroyo Cheonggyecheon entre el puente Gwanggyo y el puente Janggyo, y colocar los puestos comerciales sobre el cauce. Formaron el nombre de la empresa a partir de los nombres de los dos puentes: tomaron la primera sílaba de Gwanggyo y la segunda de Janggyo. El diez de julio, Kim Jong-han presentó una solicitud al Ministerio de Agricultura, Comercio e Industria, obtuvo pronto el permiso y los obreros comenzaron a colocar materiales.

Después cayó una fuerte lluvia. El agua se llevó lo preparado para cubrir el arroyo, y los inversores tuvieron que abandonar aquel terreno. No disolvieron la empresa. Park Seung-jik y sus socios trasladaron el proyecto a Baeogae, donde el comercio ya daba de comer a Park y a muchos otros tenderos. Era uno de los tres mercados más grandes del antiguo Seúl, pero los comerciantes solo se reunían allí durante poco tiempo, a menudo temprano por la mañana, y luego se dispersaban.

La empresa compró el terreno y estableció un mercado permanente. En las primeras filas había cincuenta tiendas-almacén cubiertas de tejas, y junto a ellas se instalaban comerciantes bajo cobertizos de hojalata. Cerca de doscientos vendedores recibieron puestos asignados. El recinto quedó rodeado por un muro de tierra, se abrieron cuatro puertas y las cerraban tras la puesta del sol. A comienzos de marzo de mil novecientos nueve, el mercado ya ocupaba definitivamente el solar actual.

Los funcionarios figuraban al frente de la empresa, pero los comerciantes se ocupaban de los asuntos cotidianos. En mil novecientos doce chocaron por la gestión del mercado y el reparto de los beneficios. En una reunión, los accionistas apartaron de la dirección a los antiguos funcionarios; Park Seung-jik y otros comerciantes obtuvieron el control de la empresa, y el propio Park fue durante algún tiempo su representante. El hombre que se ganaba la vida vendiendo telas en Baeogae acabó gestionando un mercado construido en torno a tiendas como la suya.

Tras el traslado, conservaron la pronunciación del nombre, pero sustituyeron el segundo carácter chino: en lugar del signo que significa «largo», que evocaba el puente Janggyo, eligieron un carácter homófono que significa «almacén». Por eso Gwangjang no es el nombre de una plaza. En el letrero actual permanece el nombre del tramo situado entre otros dos puentes; los propios comerciantes abrieron el mercado aquí, en el antiguo Baeogae, después del aguacero.

Información práctica

Tiempo en la parada30 min
Siguiente puntoHeunginjimun (Dongdaemun)
Entradaacceso libre

El mercado general abre 09:00‑18:00; las tiendas benéficas, 10:00‑19:00; la calle gastronómica, 09:00‑23:00. Los domingos cierra todo salvo la calle gastronómica.

Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

No se detenga en medio del pasillo y tenga en cuenta que los vendedores cocinan, toman pedidos y atienden a clientes habituales al mismo tiempo. Para comer, elija un lugar libre junto a un puesto concreto; coordine de antemano cualquier fotografía de personas.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Salga del mercado por el lado oriental y siga por Jongno hacia las puertas de la ciudad.

Parada 6 de 8Después: Heunginjimun (Dongdaemun)

Ruta terminada

Paseo completado

«Arroyo Cheonggyecheon, Euljiro y Dongdaemun: el centro remodelado de Seúl» — 8 paradas, unos 5 km, 3,5–4 h.

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