Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Mesas de cervecerías
- Rótulos de los establecimientos
- Parrillas para pescado
La historia del lugar
Al caer la tarde, este callejón de trabajo se convierte en una larga hilera de cervecerías: las mesas se alinean junto a las fachadas, los rótulos brillan sobre ellas y, ante las entradas, humean las parrillas de pescado. Hubo aquí una pequeña sala de unos veinte metros cuadrados, donde una familia llevaba una cervecería y vivía tras la misma puerta. Venían impresores, comerciantes de herramientas y artesanos del metal de los talleres vecinos, y en las mesas encontraban tanto clientes como trabajo. Aquel local ya no existe después de la disputa por el alquiler, pero el callejón sigue ocupado por decenas de otros establecimientos.
Cada mañana, Kang Hyo-keun doblaba por la mitad un pececillo seco, lo golpeaba con un martillo, le abría el vientre y le quitaba las espinas. Después lo ponía sobre las brasas y lo servía con una pasta de pimiento que preparaba él mismo. Su mujer trabajaba a su lado, pero él no le revelaba ni siquiera a ella la receta exacta de la salsa.
Kang era el dueño de la primera cervecería de este callejón e intentaba acostumbrar a los impresores, comerciantes de herramientas y artesanos del metal de los alrededores a la cerveza de barril. En diciembre de mil novecientos ochenta abrió Eulji OB Bear, el segundo local en Seúl de una cadena de cervecerías. El establecimiento ocupaba unos veinte metros cuadrados. La cerveza de barril les parecía entonces a los clientes locales una extravagancia cara y desconocida: normalmente elegían soju o vino de arroz. Durante dos años y cinco meses, Kang vivió en el propio establecimiento. A las seis y media de la mañana salía con una escoba y barría el callejón para que los vecinos dejaran de considerarlo un extraño. Poco a poco, en la cervecería empezaron a intercambiar encargos y a poner en contacto a los artesanos con quienes necesitaban trabajo.
Al principio, la propia compañía cervecera suministraba el aperitivo: en una bolsa de cien wones ponía cacahuetes, anchoas secas y algas. Pero en mil novecientos ochenta y uno la Comisión de Comercio Justo de Corea decidió que el fabricante de cerveza no tenía derecho a abastecer al mismo tiempo de comida a sus establecimientos. Kang tuvo que idear su propio aperitivo barato. Recordó que, en su provincia natal de Hwanghae-do, el abadejo se añadía al condimento del kimchi. El abadejo joven seco era barato, se vendía en todas partes y se adaptaba a una cocina pequeña. En coreano, a este pescado se le llama nogari.
La combinación de cerveza de barril, nogari y salsa de pimiento llenó rápidamente la sala de veinte metros cuadrados. Kang ganaba dinero con la cerveza y consideraba el pescado casi un servicio para los clientes habituales: más tarde, su precio se mantuvo durante veinte años enteros en mil wones, incluso cuando ya no cubría los costes. Los vecinos vieron la cola y empezaron a abrir sus propias cervecerías con el mismo aperitivo. A finales del siglo veinte, ya se servía nogari a lo largo de todo el callejón. Así, el nombre de un plato barato pasó a la calle.
En mil novecientos trece, el ya anciano Kang entregó el establecimiento a su hija, Kang Ho-sin, y al marido de esta, Choi Soo-young. Dos años después, la ciudad reconoció el callejón Nogari como patrimonio del futuro y nombró oficialmente a Eulji OB Bear su establecimiento fundador. Tres años más tarde, la cervecería fue incluida en el Programa de Tiendas Centenarias. Ese mismo año, el nuevo propietario del edificio se negó a renovar el alquiler. La familia ofreció duplicar la renta, perdió el juicio y en abril de dos mil veintidós perdió el local. A primera hora de la mañana, los agentes de ejecución sacaron la vajilla; la puerta y la ventana fueron destrozadas, y el rótulo fue retirado.
La hija de Kang y su marido abrieron primero en otro barrio y, en la primavera de dos mil veinticuatro, devolvieron Eulji OB Bear a Euljiro, aproximadamente a cincuenta metros de las salidas novena y décima de la estación Euljiro 3-ga. La sala original de veinte metros cuadrados de la cervecería familiar ya no existe. Aquí permanecen decenas de mesas de otros establecimientos y un nombre formado a partir del aperitivo que Kang Hyo-keun eligió por cien wones.
Información práctica
El horario depende de cada establecimiento; conviene visitarlo por la tarde y comprobar por separado el bar que hayas elegido.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Durante el día se percibe peor el carácter del lugar, y por la tarde el pasaje se vuelve estrecho y ruidoso. Las mesas pertenecen a establecimientos concretos: elige un sitio, pide a su personal y no ocupes el pasaje solo para hacer una fotografía.
