Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Larga pradera llana
- Marisma de marea
- Playa de arena
- Canal entre la marisma y la bahía
La historia del lugar
La larga pradera junto a la bahía repite el contorno del antiguo campo de vuelo, y a su lado se encuentra una pequeña marisma de marea. En otro tiempo, los arroyos de las alturas del Presidio de San Francisco se encontraban aquí con el agua salada; después rellenaron la zona baja con arena y limo, instalaron barracones y acondicionaron un aeródromo militar. La marisma fue excavada de nuevo solo en una parte de la antigua zona baja, y el canal hacia la bahía atraviesa la playa y a veces queda cubierto de arena durante varios meses.
El ocho de octubre de mil novecientos diecinueve despegaron quince aviones del Ejército de los Estados Unidos desde el aeródromo aún sin nombre de esta costa. Partieron hacia el este; desde Long Island salieron a su encuentro otros cuarenta y seis aparatos. Los militares lo llamaron una prueba de fiabilidad y resistencia. Debían cruzar los Estados Unidos y demostrar que el avión ya servía para vuelos de larga distancia, aunque los pilotos volaban en cabinas abiertas, se orientaban por las vías de tren y aterrizaban en campos mal preparados.
Uno de los participantes era el mayor Dana Crissy, comandante de Mather Field, cerca de Sacramento. Vivía de su sueldo del Ejército de los Estados Unidos: había servido en la artillería costera del Presidio de San Francisco y, en mil novecientos diecisiete, se trasladó a la aviación con la esperanza de convertirla en una parte fiable del Ejército de los Estados Unidos. Crissy se ofreció voluntario para volar a través del continente. En casa lo esperaban su esposa y sus dos hijas. Lo acompañaba un observador militar, el sargento Virgil Thomas.
El primer día, su avión se estrelló al aterrizar cerca de Salt Lake City. Crissy y Thomas murieron. Solo nueve de los sesenta y un aparatos llegaron a la costa opuesta; la prueba costó la vida a nueve personas en total. La comprobación, concebida como demostración de la fiabilidad de los vuelos, mostró cuánto quedaba aún entre calcular una ruta y llegar con seguridad.
El mayor Henry Arnold, que mandaba el aeródromo del Presidio de San Francisco y era amigo de Crissy, consiguió que el campo de vuelo costero recibiera el nombre de su compañero fallecido. En mil novecientos veintiuno abrieron aquí una estación permanente de defensa aérea costera: sus pilotos observaban los tiros de artillería, fotografiaban el terreno, buscaban incendios forestales y participaban en operaciones de rescate. Crissy despegó de aquí desde un campo sin nombre; lo que regresó aquí fue su nombre. El apellido de Thomas no apareció en la denominación.
El propio aeródromo fue posible porque, para la Exposición Panamá-Pacífico de mil novecientos quince, la ciudad rellenó con arena y limo la marisma de esta zona. Antes, los arroyos de las alturas del Presidio de San Francisco se encontraban aquí con el agua salada de la bahía. Tras la exposición instalaron barracones sobre el relleno y después acondicionaron el campo de vuelo. Cuando el Presidio de San Francisco pasó al Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos en mil novecientos noventa y cuatro, la mayor parte de la costa estaba ocupada por asfalto, hormigón, edificios militares abandonados y suelo contaminado.
El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos y la organización Golden Gate National Parks Conservancy encargaron a los arquitectos paisajistas George Hargreaves y Mary Margaret Jones transformar la antigua base en un parque público. Las exigencias de los especialistas divergían. Había que volver a conectar la parte natural de la costa con la marea y conservar el aspecto histórico del aeródromo. Si se devolvía a la marisma su tamaño anterior, habría que destruir el campo de vuelo que llevaba el nombre de Crissy. Si se mantenía toda la explanada militar, el agua no tendría adónde regresar.
Los arquitectos destinaron a la marisma solo una parte de la antigua zona baja y restauraron junto a ella una larga pradera llana con el contorno del aeródromo. Los constructores retiraron casi noventa mil toneladas de material contaminado y excavaron más de doscientos treinta mil yardas cúbicas de tierra, arena y limo. En noviembre de mil novecientos noventa y nueve abrieron un canal a través de la playa, y la marea entró en la zona baja por primera vez en aproximadamente un siglo. Miles de voluntarios plantaron aquí cerca de cien mil plantas autóctonas. El seis de mayo de dos mil uno abrieron el parque a los visitantes.
La actual marisma de Crissy Field fue excavada de nuevo y ocupa solo una pequeña parte del antiguo sistema de mareas. La playa le sirve de límite móvil: a veces la arena bloquea el canal durante varios meses. El personal del parque vigila la calidad del agua y, cuando empeora, vuelve a abrir una zanja en el banco de arena hasta la bahía.
Información práctica
Territorio abierto de Crissy Field como parte del parque Presidio de San Francisco; los aseos, los puntos de restauración, el aparcamiento y los arrendatarios de instalaciones recreativas tienen horarios y normas propios.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La costa está expuesta al viento; mantente en los pasos acondicionados junto a la marisma y no entres en las zonas de restauración de la naturaleza.
