Parada 4 de 8

Manège militaire des Voltigeurs de Québec

Manège militaire Voltigeurs de Québec

Este punto está aquí por la historia de lo que lograron sacar del fuego y de por qué una puerta cerrada decidió el destino del archivo.

15 min
Edificio de piedra del Manège militaire des Voltigeurs de Québec con torres y una ampliación de cristal en Ciudad de Quebec.
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En qué fijarse

  • Portal central de piedra
  • Dos torrecillas
  • Tejado empinado
  • plaza George-V

La historia del lugar

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En el uso militar local, un manège era un recinto cubierto para la instrucción de orden cerrado. El Gobierno de Canadá encargó su construcción para los Voltigeurs de Québec, un regimiento de reserva de infantería ligera creado en mil ochocientos sesenta y dos. Bajo el tejado empinado, los reservistas recibían instrucción y se reunían, se celebraban desfiles y se guardaban documentos y reliquias del regimiento. El portal de piedra con dos torrecillas junto a la plaza George-V se conservó durante la reconstrucción, y la gran sala vuelve ahora a servir al regimiento y a acoger actos públicos.

El cuatro de abril de dos mil ocho, el conservador del museo del regimiento, Raymond Falardeau, se marchaba de aquí al terminar la jornada laboral. El edificio estaba en obras y, antes de irse, cerró cuidadosamente las puertas cortafuegos. Una hora después, comenzó un incendio en el desván de la sala principal. La investigación estableció la causa: durante la instalación de rociadores automáticos se utilizó incorrectamente una lámpara halógena portátil.

Avisaron a Falardeau del incendio hacia las diez de la noche. Las estructuras de madera del tejado ya ardían y era imposible entrar. Solo cuando los bomberos contuvieron las llamas, entregaron al conservador equipo de protección y le permitieron acceder al ala del museo. En el suelo había unos quince centímetros de agua. Tras las puertas que había cerrado antes de irse, sobrevivió la sala donde se encontraba el archivo.

Falardeau, los bomberos, los militares y los voluntarios del museo sacaron cuarenta y tres cajas, con más de dieciséis mil páginas de documentos; algunos se remontaban a comienzos del siglo diecinueve. Después sacaron la bandera del regimiento, vinculada a la primera campaña de los Voltigeurs de Québec en mil ochocientos ochenta y cinco. Al salir del edificio calcinado, Falardeau la desplegó ante los voluntarios y los soldados que consideraban perdida la colección. Para entonces, él ya había comenzado una jornada de trabajo de treinta y cinco horas sin dormir.

Al final salvaron todo el archivo y cerca del noventa por ciento de las piezas del museo. El fuego destruyó las salas de exposición, los almacenes y casi toda la sala principal. El regimiento tuvo que trasladarse durante diez años a otro edificio.

Los Voltigeurs de Québec son un regimiento de reserva de infantería ligera creado en mil ochocientos sesenta y dos; es el regimiento francocanadiense en activo más antiguo. Históricamente, la palabra «voltigeurs» designaba a los tiradores ligeros. El Gobierno de Canadá encargó para ellos este Manège militaire des Voltigeurs de Québec, terminado en mil ochocientos ochenta y siete. En el uso militar local, un manège es una sala cubierta de instrucción: aquí los reservistas se reunían, recibían instrucción, celebraban desfiles y guardaban el archivo y las reliquias del regimiento. Por eso el edificio lleva el nombre del regimiento, y no el de un arquitecto o una batalla.

Tras el incendio, de la parte delantera quedaron en pie el portal central de piedra y las dos torrecillas junto a él. Los conservaron durante la reconstrucción; el manège restaurado abrió en dos mil dieciocho. Los Voltigeurs devolvieron aquí sus espacios administrativos y ceremoniales, y la sala principal se alquila ahora para actos públicos y culturales.

En la colección del regimiento se conserva otro objeto de aquella noche: un clarín que la ciudad regaló a los Voltigeurs en mil ochocientos sesenta y seis por los servicios prestados. Cuando se avistaba un incendio en Ciudad de Quebec, con este clarín se convocaba a los soldados para que ayudaran a extinguirlo. En dos mil ocho sacaron el clarín del manège en llamas. Las huellas de hollín se dejaron en él.

Información práctica

Tiempo en la parada15 min
Siguiente puntoGrande Allée
Entradadesde fuera

La observación exterior está disponible desde el lado de la ciudad. Los espacios interiores se abren según el calendario de eventos, alquileres y programas concretos; no se prevé un acceso libre permanente.

Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

La fachada se aprecia plenamente desde la calle. La gran sala se utiliza para eventos, por lo que conviene averiguar por separado si es posible entrar, sin contar con un acceso libre.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Gire por Grande Allée hacia la casa del tejado de cobre.

Parada 4 de 8Después: Grande Allée

Ruta terminada

Paseo completado

«Ciudad de Quebec: barrio parlamentario y Llanuras de Abraham» — 8 paradas, ≈3 km, 2–3 h.

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