Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La plataforma central
- La reja gótica
- Los muros de piedra de la sala de oración
La historia del lugar
Los muros de piedra de esta sala fueron levantados por maestros del taller de construcción real en la segunda mitad del siglo trece. Durante más de un siglo fue el principal lugar de oración del barrio judío y, cuando aparecieron otras sinagogas en la ciudad, la antigua Sinagoga Nueva pasó a llamarse Sinagoga Vieja-Nueva. En el centro de la sala se eleva una plataforma para leer la Torá y dirigir el oficio, cercada por una reja gótica. Aquí sigue reuniéndose una comunidad en funcionamiento.
Una vez al año, en la segunda mitad de Yom Kipur —día de ayuno y arrepentimiento—, en esta sala de oración se lee «Et kol hatela'ah», «Todas las calamidades». El texto apareció después del pogromo de Pésaj de mil trescientos ochenta y nueve. Lo escribió Avigdor ben Yitzhak Kara, maestro de niños judíos y poeta religioso, que habría de convertir la reciente destrucción de la Comunidad Judía de Praga en una oración.
Aquel año, el Pésaj judío coincidió con la Pascua cristiana. El pretexto del ataque fue una acusación de profanación de una hostia: el pan consagrado que llevaban en una procesión cristiana. Los testimonios medievales se contradicen en los detalles, pero las consecuencias no dejan lugar a dudas: una multitud irrumpió en el barrio judío, mató a hombres, mujeres y niños, saqueó las casas e incendió los edificios de oración. El rey Wenceslao IV no se encontraba en Praga, y la protección real prometida a los judíos no los salvó. Se desconoce el número de muertos: distintos registros mencionan desde varios cientos hasta tres mil personas.
Más tarde surgió una leyenda según la cual mataban a la gente precisamente en la Sinagoga Vieja-Nueva y la sangre permanecía en sus muros. No hay confirmaciones fiables de esta parte del relato. Lo que sí está comprobado es otra cosa: los judíos de Praga vincularon la memoria del pogromo al culto en su principal casa de oración.
A Kara se le llama a menudo testigo ocular de la matanza, aunque los documentos no permiten afirmarlo sin reservas. Se conserva su petición en verso de ayuda económica, que los investigadores sitúan en el periodo posterior al ataque. En ella, Kara menciona su ocupación: se ganaba la vida enseñando a niños. Tras la devastación, un hombre que vivía de los pagos de los padres de sus alumnos pidió a otra comunidad que lo sostuviera. Más tarde entró a formar parte del tribunal rabínico de Praga, pero la principal huella del pogromo fue la oración penitencial que escribió.
Al principio se leía durante un pequeño ayuno de verano; después se incorporó al oficio diurno de Yom Kipur. Fueron los propios judíos de Praga quienes lo hicieron: el relato de los muertos dejó de depender de una sola lista o de un solo lector. Cada año, un nuevo oficiante lo pronunciaba ante los reunidos.
En tiempos de Kara, el edificio se llamaba Sinagoga Nueva o Grande. Los canteros del taller real la construyeron en el último tercio del siglo trece, y ya llevaba más de cien años siendo la principal casa de oración del barrio. A finales del siglo dieciséis, los judíos de Praga levantaron otras sinagogas; entonces la antigua Sinagoga Nueva recibió su nombre actual: Sinagoga Vieja-Nueva.
Sigue siendo una sinagoga en funcionamiento. En el centro de la sala se alza una plataforma rodeada por una reja gótica, desde la que se lee la Torá y se dirige el oficio. En mil trescientos ochenta y nueve, para Avigdor ben Yitzhak Kara era la Sinagoga Nueva. Ahora su oración se recita en la Sinagoga Vieja-Nueva, en la misma sala de oración.
Información práctica
Horario estacional; cerrado sáb. y en festividades judías, vie. suele cerrar antes del shabat.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es un lugar religioso en funcionamiento: sigue las normas establecidas en la entrada. El desván vinculado a la leyenda del Gólem no forma parte de la visita habitual.
