Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La campana
- La ancha abertura tras la reparación
- La fina grieta sobre el nombre de la ciudad
- La inscripción con la palabra «libertad»
La historia del lugar
En otro tiempo, esta campana de bronce colgaba en la torre del Independence Hall y funcionaba como señal de la ciudad: convocaba a los legisladores y llamaba a los habitantes para anunciar las noticias. Ahora se alza por separado, en una sala de cristal construida frente a la antigua torre, de modo que tras el metal se ve su antiguo hogar. En el costado se aprecia una ancha abertura tras una reparación fallida y, por encima del nombre de la ciudad, se extiende una grieta más fina que hace que la campana ya no suene.
En la cámara de cristal se encuentra aquella misma campana, pero los artesanos ingleses a quienes se la encargaron no reconocerían el objeto actual ante sus ojos. La campana entregada desde Londres se agrietó durante la primera prueba. En mil setecientos cincuenta y tres, encargaron el trabajo a los fundidores de Filadelfia John Pass y John Stow. Se ganaban la vida trabajando el metal y ahora eran responsables de dos mil ochenta libras de bronce del Estado.
Pass y Stow rompieron la campana, fundieron el metal y la volvieron a moldear. A los habitantes de la ciudad no les gustó el sonido, y las burlas contra los fundidores llegaron al presidente de la Asamblea de Pensilvania, Isaac Norris, que había encargado la campana. Los artesanos tuvieron que repetir todo el trabajo. Norris siguió insatisfecho incluso después y pidió otra campana a Inglaterra, pero no resultó mejor. En la torre dejaron la fundición de Filadelfia. Por eso en el bronce figuran los apellidos de Pass y Stow, el nombre de la ciudad y el año mil setecientos cincuenta y tres: ante los visitantes está su segundo intento.
La campana servía como medio de comunicación. Convocaba a los legisladores al Independence Hall, entonces sede estatal de Pensilvania, y a los habitantes de la ciudad para anunciar las noticias. La llamaban Campana de la Casa del Estado. No hay pruebas de que sonara el cuatro o el ocho de julio de mil setecientos setenta y seis, y los participantes de la Revolución estadounidense no conocían el nombre de «Campana de la Libertad».
Este nombre apareció casi seis décadas después. En mil ochocientos treinta y cinco, un autor de la revista neoyorquina The Anti-Slavery Record subió a la torre de la sede estatal y examinó la campana. Su nombre no figuraba junto al artículo. Se conoce su papel: escribía para la Sociedad Estadounidense contra la Esclavitud, que reunía a abolicionistas negros y blancos que exigían liberar de inmediato a las personas esclavizadas, sin pagos a los propietarios de esclavos.
El autor leyó la frase bíblica fundida por orden de Norris: «Proclamad libertad por toda la tierra a todos sus habitantes». En el libro del Levítico, estas palabras se refieren al año jubilar, cuando debían liberarse los esclavos y devolverse la propiedad perdida. En Estados Unidos seguían esclavizadas entonces más de dos millones de personas.
El autor tituló el artículo «Campana de la Libertad». No admiraba una antigua reliquia: mientras una sexta parte de los habitantes del país estuviera esclavizada, el toque solemne le parecía una burla de la inscripción. Este es el primer uso conocido del nombre actual. Los abolicionistas comenzaron a imprimir la imagen de la campana en sus publicaciones y después trasladaron el nombre a libros que vendían para recaudar dinero para la campaña contra la esclavitud. Solo después salió de los límites del movimiento y pasó a ser de uso general.
Treinta años después, en mil ochocientos sesenta y cinco, la Decimotercera Enmienda abolió la esclavitud en el país. Ya era imposible oír aquel mismo sonido por ese motivo. En mil ochocientos cuarenta y seis, los artesanos intentaron detener la fina grieta: la ensancharon y perforaron sus bordes, con la esperanza de recuperar un sonido limpio. Tras unas horas de repique apareció otra grieta, desde la abreviatura del nombre de Filadelfia hacia arriba, a través de la palabra «libertad». Esta silenció definitivamente la campana. La ancha abertura de su costado es la huella de la reparación; la grieta mortal es mucho más estrecha.
En mil novecientos setenta y seis sacaron la campana del Independence Hall y la llevaron a un pabellón independiente, cuando los visitantes ya eran demasiados para el espacio reducido. La trasladaron al actual Centro el nueve de octubre de dos mil tres. La cámara de cristal se situó justo enfrente de la antigua torre. Detrás de la campana se ve su antiguo hogar, en el bronce está la palabra que leyó el abolicionista y sobre la entrada del edificio, el nombre que él ideó para un artículo de revista.
Información práctica
Los detalles principales se ven dentro del centro; calcula tiempo para el procedimiento de acceso vigente y, si hay cola, no bloquees la vista de otros visitantes.
