Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El contorno triangular de la plaza
- Los pabellones de ladrillo y piedra
- El paso abierto del lado del palacio de justicia
La historia del lugar
En junio de mil setecientos veintiocho, Jean-Baptiste-Siméon Chardin, de veintinueve años, llevó varias pinturas a Place Dauphine. En la mayor aparecía colgada una raya abierta en canal; junto a ella había pescado, ostras y puerros, una cazuela de cobre, y una gata se acercaba a la captura. El segundo bodegón se titulaba «El bufé».
Chardin era hijo de un artesano y ya era maestro del gremio municipal de San Lucas: aquello le permitía ganarse la vida pintando. Pero todavía no lo habían admitido en la Real Academia de Pintura y Escultura, que daba acceso a exposiciones prestigiosas y a clientes. Por eso el artista acudió a Place Dauphine.
Una vez al año, en la festividad católica del Corpus Christi, los comerciantes de pinturas tendían cuerdas junto a la salida hacia el Pont Neuf y colgaban obras cerca de las alfombras preparadas para la procesión religiosa. La exposición de los jóvenes duraba solo unas horas; la lluvia podía aplazarla una semana y después cancelarla hasta el año siguiente. Para un artista sin plaza en la Academia, era una oportunidad poco frecuente de mostrar sus pinturas al público y a los académicos que habían salido a la calle a ver las obras.
Aquí, los bodegones de Chardin llamaron la atención de los miembros de la Real Academia. Unos meses después, el artista les presentó las mismas «La raya» y «El bufé». El veinticinco de septiembre de mil setecientos veintiocho lo admitieron por unanimidad, justo después de la primera deliberación, como maestro de «animales y frutos». El bodegón se consideraba el género más bajo de la jerarquía académica, pero Chardin obtuvo el derecho de exponer en el Salón oficial. Dejó ambas pinturas a la Academia como pago por su admisión y prueba de su maestría.
La exposición callejera pudo surgir aquí gracias a la disposición de la propia plaza. En mil seiscientos siete, el rey Enrique IV entregó un terreno junto al nuevo extremo de la isla a Achille de Harlay, presidente del Parlement de Paris, el tribunal supremo de la capital. De Harlay debía dividir el terreno en parcelas y rodear el triángulo abierto con casas de fachadas iguales, fijadas por el rey. En la planta baja se instalarían locales comerciales, y la proximidad del palacio de justicia y del Pont Neuf garantizaba compradores.
Place Dauphine recibió su nombre en honor al hijo de Enrique IV y María de Médici. En Francia se llamaba delfín al heredero del trono; el delfín de aquí era el pequeño Luis, el futuro Luis XIII. En el siglo diecinueve demolieron la hilera de casas del lado del palacio de justicia, por lo que el triángulo está ahora abierto. Lo más cercano al diseño original son los dos pabellones de ladrillo y piedra junto al Pont Neuf. Hace mucho que ya no hay entre ellos cuerdas con pinturas, y «La raya» y «El bufé», traídos aquí por Chardin como maestro de gremio, se conservan ahora en el Louvre.
Información práctica
La plaza sigue siendo residencial: escuche el relato desde un banco o apartado de los portales. El lugar de la hoguera se asocia con la zona de la casa n.º 26, pero no busque aquí un límite exacto conservado del banco de arena medieval.
