Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Relieve de piedra de la Asunción
- Puerta central
- Suelo de mármol
- Lámparas de araña de bronce
La historia del lugar
El suelo de mármol, las rejas de hierro y las lámparas de araña de bronce aparecieron en el interior décadas después de la fachada de piedra. Bajo estas bóvedas se reunía el cabildo, el consejo de los sacerdotes principales de la diócesis, por lo que la iglesia también servía como lugar para sus decisiones comunes. Las actas no conservaron en qué parte de la enorme sala colocaban la mesa y las sillas para tales reuniones.
Sobre la puerta central, los ángeles elevan a la Virgen María hacia la Trinidad. El relieve de piedra explica el nombre completo de la catedral: la iglesia catedralicia de Nuestra Señora de la Asunción. Los católicos llaman Asunción al final de la vida terrenal de María y a su elevación a la gloria celestial. Lo que hace catedral a una iglesia es la silla del obispo, su cátedra; se convirtió en metropolitana después de que Oaxaca recibiera a su arzobispo en mil ochocientos noventa y uno.
Pero una vez las sillas del interior hicieron falta no para el culto. El treinta y uno de mayo de mil ochocientos trece convocaron aquí a los sacerdotes principales, los miembros del ayuntamiento, oficiales, profesores del seminario y representantes del comercio. La ciudad se llamaba entonces Antequera, el antiguo nombre de Oaxaca, y ya llevaba medio año en manos de los insurgentes de José María Morelos. Este sacerdote mandaba un ejército que buscaba separar Nueva España, el futuro México, de la Corona española.
Carlos María de Bustamante, abogado oaxaqueño y editor de periódicos, exigió la reunión. Perdió su oficio seguro después de publicar una crítica de las represalias contra los insurgentes: prohibieron su periódico, el propio editor tuvo que ocultarse y luego unirse a Morelos. En la Oaxaca ocupada, Bustamante volvió a trabajar con una imprenta: publicaba el Correo Americano del Sur insurgente.
Las victorias daban a Morelos ciudades y soldados, pero la dirección de la insurrección seguía dividida. Varios caudillos militares formaban parte de la Suprema Junta Nacional Americana, un consejo que debía gobernar las tierras controladas, y discutían constantemente entre ellos. Bustamante proponía sustituirla por un congreso de representantes de las provincias. Un órgano así podría disponer del tesoro, establecer tribunales, negociar con otros países y exigir cuentas a los comandantes.
Por eso Bustamante acudió precisamente a la catedral. Aquí se reunía el cabildo, el consejo de los sacerdotes principales de la diócesis. Si el clero, los concejales, los militares y los comerciantes firmaban juntos una petición dirigida a Morelos, Bustamante obtendría una declaración de las principales instituciones de Antequera.
Leyó en voz alta su proyecto y propuso a los reunidos que lo firmaran. El canónigo Juan José Guerra, miembro del cabildo, defendía otra postura: a su juicio, el clero no debía intervenir en la organización del gobierno civil. Casi todos los canónigos apoyaron a Guerra y exigieron debatir la cuestión por separado. La mayoría de los concejales también se negó a firmar de inmediato; solo dos aceptaron sin reservas. Los demás se dividieron tanto que el secretario ordenó a cada uno presentar su propio voto por escrito.
Bustamante no sacó de la catedral una aprobación unánime. Para entonces, Morelos también meditaba una nueva asamblea, en otra ciudad. Dos meses después comunicó a Bustamante que el proyecto de constitución que este había propuesto estaba aceptado en sus puntos principales y llamó al autor a Chilpancingo. Allí se inauguró en septiembre el Congreso de Anáhuac. Bustamante preparó el discurso inaugural de Morelos, firmó el acta de independencia y participó en la creación de la constitución. Dos años después capturaron a Morelos cuando cubría el traslado de los diputados de aquel congreso, y lo fusilaron. Tras la derrota de los insurgentes, Bustamante pasó más de un año en una prisión fortificada.
El acta no informa en qué parte de la catedral estaban la mesa y las sillas de los participantes. El actual suelo de mármol, las rejas de hierro y las lámparas de araña de bronce aparecieron décadas después. La fachada de piedra se terminó antes: la escena de la Asunción ya estaba sobre las puertas tras las que Bustamante reunía firmas para el congreso.
Información práctica
SIS, registro modificado 2026-05-20, ofrece el horario de misas: lunes — sábado 08:00, 12:00, 18:00, 19:00; domingo 08:00, 10:00, 12:00, 17:00, 18:00, 19:00, 20:00, 21:00. Es el horario de los oficios, no una garantía de acceso turístico.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Desde fuera ya se ven las principales proporciones del edificio. Entra en silencio y solo si no interfiere con el oficio; no consideres las capillas con imágenes veneradas como vitrinas de exposición.
