Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Quiosco central
- Fachada del ayuntamiento
- Campanarios de la catedral
La historia del lugar
Zócalo es el nombre de la plaza principal de Oaxaca. El nombre oficial, «Plaza de la Constitución», repite la inscripción que los concejales mandaron colocar en su edificio. Antes de que apareciera el quiosco central en mil novecientos uno, la plaza abierta servía para ceremonias de toda la ciudad: se celebraban junto al ayuntamiento y a los grandes templos. La fachada del ayuntamiento y los campanarios de la catedral siguen delimitando este espacio urbano.
Aquí, en la Plaza de la Constitución, en el lugar del actual quiosco, el doce de abril de mil ochocientos catorce había un estrado bajo un dosel ricamente adornado. Sobre el estrado colocaron un retrato del rey español Fernando VII. El comandante real Melchor Álvarez entregó al secretario del ayuntamiento un volumen impreso, y este lo leyó a los vecinos reunidos durante cerca de dos horas. Era la Constitución de Cádiz, una ley con la que los diputados de las Cortes españolas intentaban limitar el gobierno unipersonal del monarca e introducir ayuntamientos electivos.
En las demás partes de Nueva España, la constitución se había proclamado ya en mil ochocientos doce. En Oaxaca, la ceremonia se retrasó casi dos años a causa de la guerra. El veinticinco de noviembre de mil ochocientos doce, José María Morelos, comandante del ejército insurgente que buscaba la independencia, ocupó la ciudad. Necesitaba la capital de una provincia rica: su tabaco y su cochinilla proporcionaban recursos para continuar las campañas. Los partidarios de Morelos mantuvieron Oaxaca hasta que Álvarez devolvió la ciudad a la Corona española el veintinueve de marzo de mil ochocientos catorce.
Para Álvarez, la lectura pública de la constitución fue el primer modo de restablecer el gobierno. El estrado principal se instaló precisamente aquí, ante el edificio del ayuntamiento; otros tres aparecieron junto a grandes templos. Después de la lectura sonaron las campanas. Al día siguiente, funcionarios y vecinos se reunieron en la catedral, volvieron a escuchar el texto y juraron cumplirlo.
Cinco días después comenzaron las elecciones de un nuevo consejo. Hasta entonces, sus miembros completaban cada año sus propias filas a puerta cerrada. Ahora los vecinos elegían a los electores, y estos a todos los concejales. Solo en el distrito central, novecientos dos participantes eligieron hasta bien entrada la noche a ocho electores. Para los habitantes, la constitución pasó de inmediato de ser una lectura de dos horas a una oportunidad de sustituir a quienes decidían sobre los asuntos de la ciudad.
Este orden duró varios meses. Fernando VII regresó a España, el cuatro de mayo abolió la constitución y restableció el gobierno anterior. Cuando su disposición llegó a Oaxaca, disolvieron el consejo electivo.
Seis años después, los militares españoles obligaron al rey a reconocer de nuevo la constitución. El siete de junio de mil ochocientos veinte repitieron la ceremonia en Oaxaca: esta vez leyeron el texto desde cuatro estrados situados en las esquinas de esta plaza. En el edificio del ayuntamiento instalaron una placa: «Plaza de la Constitución, jurada en Oaxaca el siete de junio de mil ochocientos veinte».
Aquellos estrados y aquella placa ya no están aquí. El actual quiosco se instaló en mil novecientos uno. «Zócalo» es el nombre mexicano habitual de la plaza principal, y la dirección oficial aún repite la inscripción que los concejales mandaron colocar aquí después del segundo juramento: Plaza de la Constitución.
Información práctica
Abierta las veinticuatro horas; los domingos al mediodía toca la Banda del Estado, los miércoles por la noche se baila danzón.
Comprobado: 19 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La plaza puede cambiar de carácter por reuniones y protestas. No entres en una multitud compacta sin necesidad, no fotografíes a los participantes de cerca y deja libres las zonas de trabajo y de paso.
