Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Soportes de hierro fundido
- Filas de puestos asignados
- El puesto Aguas Casilda
La historia del lugar
Bajo la cubierta de hierro, sostenida por columnas de hierro fundido, el comercio se concentra en pasillos y puestos permanentes. Antaño, el principal mercado de la ciudad se celebraba en la Plaza de Armas, el actual Zócalo, y aquí las compras recibieron un espacio cubierto propio. En un día normal, entre los mostradores hay verduras, chile seco y queso; cerca sirven chocolate y mezcal, y venden ropa y trabajos de artesanos locales.
Los comerciantes ocuparon esta manzana mucho antes de que apareciera la cubierta de hierro. En mil seiscientos setenta, Manuel Fernández Fiallo, un comerciante portugués establecido en Antequera —así se llamaba entonces Oaxaca—, compró el terreno y se lo cedió a los vendedores. El propio Fiallo vivía del comercio y comprendía bien el valor de un lugar fijo. Gracias a su compra, aquí se podía instalar un mercado sin ocupar el patio ajeno ni el atrio de una iglesia.
Sin embargo, el principal mercado de la ciudad siguió celebrándose durante mucho tiempo en la Plaza de Armas, el actual Zócalo. A finales del siglo diecinueve, el municipio trasladó a los vendedores de allí a una sala permanente en el terreno de Fiallo. El dos de abril de mil ochocientos noventa y cuatro, el gobernador Gregorio Chávez inauguró el edificio, con soportes de hierro fundido, y lo llamó Mercado Porfirio Díaz. Los puestos recibieron ubicaciones asignadas; hoy venden verduras, chile seco, queso, chocolate, mezcal, ropa y artesanías.
El nombre completo actual es Mercado Benito Juárez Maza. Fue dedicado al hijo del presidente Benito Juárez: Juárez Maza fue gobernador del estado de Oaxaca y murió durante su mandato, en abril de mil novecientos doce. Entonces se retiró el antiguo nombre de Porfirio Díaz. En el uso habitual, el apellido Maza casi siempre se omite, por lo que a menudo se toma el mercado por un lugar conmemorativo de su padre, mucho más conocido.
El traslado de la plaza a un espacio cubierto se conserva en la historia de un puesto. Petrona Contreras y su hija Luisa Morales vendían bebidas de fruta en el Jardín de la Constitución, como se llamaba oficialmente el espacio del actual Zócalo. Tras la apertura del mercado cubierto, se asignó a Luisa un lugar aquí, que antes había utilizado Petrona. El oficio familiar obtuvo una dirección permanente.
La hija de Luisa, Casilda Flores Morales, ayudaba desde niña a preparar y vender bebidas. En mil novecientos veintiséis, cuando tenía dieciséis años, el municipio le expidió una licencia de vendedora; el documento se conserva en el archivo municipal. Casilda enviudó a los veintidós años. Con este puesto mantuvo a su familia, y sus dos hijos crecieron en el mismo oficio. Casilda trabajó aquí hasta mil novecientos ochenta y seis; después, el lugar pasó a su hija, su hijo y sus nietas.
El puesto Aguas Casilda sigue dentro del mercado. Las nietas de Casilda, Berta e Irinea, preparan aquí bebidas de chilacayota y guanábana, y horchata, una bebida dulce de arroz, con tuna, en el lugar que su familia recibió al abrirse la sala hace más de ciento treinta años.
Información práctica
Todos los días 07:00–21:00; los puestos abren al amanecer para los productos frescos.
Comprobado: 19 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No se quede parado en medio del pasillo y pida permiso antes de fotografiar a los vendedores. Si prueba una bebida, pregunte por los ingredientes: puede contener semillas, frutos secos, frutas o cactus.
