Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La inscripción sobre la entrada
- La cúpula
- El minarete
- El portal de piedra del minbar
La historia del lugar
Sobre la entrada de la mezquita, una placa de piedra nombra a Koski Mehmed Pasha como su constructor. El propio Mehmed no vivió hasta la terminación de las obras. La cúpula y el minarete sobre la Neretva surgieron porque otro hombre retomó su proyecto: su hermano menor, el jeque Mahmud-efendi.
Mehmed era natural de Mostar, pero ganaba su dinero lejos de casa. Primero sirvió como roznamedži, un secretario que llevaba los registros diarios del gran visir Lala Mehmed Pasha Sokolović. Junto a él participó en campañas militares por Hungría y Austria y redactó un diario de campaña. Después se convirtió en defterdar militar, es decir, un funcionario responsable de la tesorería de campaña. Su posición dependía de la exactitud de las cuentas y del resultado de las campañas en las que acompañaba al ejército.
Mehmed decidió devolver parte de lo ganado a su ciudad natal. Destinó doscientas mil akçes, monedas de plata otomanas, y dispuso que primero se construyera una mezquita y que el resto se gastara en una janqah, una casa para la comunidad sufí. En nueve habitaciones debían vivir derviches pobres, y en una sala aparte debían celebrarse las oraciones colectivas. De los ingresos del waqf, un fondo benéfico inalienable, a cada residente le correspondían dos akçes diarios para comida, y al jeque, un salario por los sermones y las enseñanzas. El fondo también se sostenía con ingresos de propiedades inmobiliarias en Mostar y en las aldeas cercanas.
Mehmed murió en el año mil seiscientos once. Había confiado de antemano la gestión del dinero y de la construcción a su hermano Mahmud, un hombre instruido, dejándole decidir por sí mismo los asuntos del waqf. Mahmud llevó la mezquita hasta su terminación; la inscripción sobre la puerta la fecha en los años mil seiscientos dieciocho a mil seiscientos diecinueve. Probablemente también se convirtió en el primer jeque de la janqah. Así surgió, junto a Mala Tepa, la primera morada sufí de este tipo en Herzegovina. Más tarde, la janqah se convirtió en una madraza y formó a servidores de mezquitas hasta el año mil novecientos veinticinco.
El minarete y las pinturas actuales pasaron por otra terminación de una obra ajena. Durante la guerra de los años mil novecientos noventa, el minarete fue derribado hasta los cimientos, quedaron cinco agujeros en la cúpula principal y el portal de piedra del minbar, el púlpito para el sermón del viernes, se partió en pedazos. Los restauradores cerraron los agujeros con piedra adecuada, reconstruyeron el minarete, unieron los fragmentos del minbar y restauraron el ornamento vegetal sobre enlucido nuevo. Las obras fueron pagadas por la Dirección de Asuntos Religiosos de Turquía; en el año mil novecientos uno, la mezquita volvió a abrirse para la oración.
Sigue siendo hoy una mezquita en funcionamiento, aunque se permite la entrada de visitantes y subir al minarete. Sobre la puerta sigue figurando Mehmed, que aportó el dinero y las normas, y al este del edificio se alza un türbe que la tradición local vincula con Mahmud-efendi, el hermano que terminó su mezquita.
Información práctica
Horario publicado: 09:00–20:00 del 1 de abril al 1 de octubre y 09:00–16:00 del 1 de octubre al 1 de abril; la visita puede interrumpirse por la oración.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Respete las normas de una mezquita en funcionamiento: cúbrase los hombros y las rodillas, quítese los zapatos y no entre durante la oración. Compruebe por separado si es posible subir al minarete.
