Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Dos leones de bronce
- Pedestales de granito
- Paso entre la puerta
La historia del lugar
Desde el acceso principal al Bosque de Chapultepec por el lado del Paseo de la Reforma, un paso conduce entre dos leones de bronce. Sus altas bases de granito parecen pedestales desde fuera, pero dentro de cada una hubo en otro tiempo espacio para un guardia. Tras la puerta comienza la Primera Sección del Bosque de Chapultepec, y los leones se convirtieron en un punto de encuentro habitual para quienes entran aquí. La ciudad dio a la puerta su nombre actual precisamente por esta pareja.
Los dos leones de bronce de esta puerta llegaron a Ciudad de México para un edificio que no existe. Iban a colocarlos en la escalera ceremonial del Palacio Legislativo Federal, futura sede de ambas cámaras del Congreso de la Unión.
El presidente Porfirio Díaz concibió este palacio, con la intención de dejar a la capital un grandioso edificio estatal. El arquitecto francés Émile Bénard firmó el contrato en mil novecientos cuatro y encargó al escultor animalista Georges Gardet dos leones para la entrada principal. El veintitrés de septiembre de mil novecientos diez, Díaz colocó la primera piedra del palacio durante la celebración del centenario de la independencia. Unas semanas después comenzó la Revolución Mexicana.
En mayo de mil novecientos once, Díaz dimitió y se marchó a Francia. El nuevo gobierno rescindió el contrato con Bénard, las obras se detuvieron y las esculturas terminadas ya habían sido enviadas desde Francia. Los leones, concebidos para una enorme escalera parlamentaria, acabaron en un almacén.
Durante muchos años más, Bénard trató de recuperar su principal encargo mexicano. En mil novecientos veintiocho, ya anciano, volvió a Ciudad de México para buscar fondos con los que continuar la construcción. No obtuvo dinero, regresó a Europa y murió poco después. El palacio según su proyecto nunca llegó a levantarse; la estructura central superviviente se utilizó más tarde para el Monumento a la Revolución.
El presidente Álvaro Obregón decidió el destino de los leones, tras llegar a la dirección del país después de una década de golpes de Estado y guerra civil. En junio de mil novecientos veintiuno ordenó sacar las esculturas del almacén y colocarlas junto a la entrada principal de Chapultepec, por el lado del Paseo de la Reforma. El arquitecto Antonio Muñoz García diseñó para ellas altos pedestales de granito. Dentro de cada uno se habilitó un espacio para la guardia: los pedestales decorativos adquirieron una función literal en la entrada.
El diecisiete de septiembre de mil novecientos veintiuno se inauguró la nueva entrada. Desde aquí comienza el paso hacia la Primera Sección del Bosque de Chapultepec, por lo que la gente se reúne junto a los leones y entra entre ellos en el Bosque de Chapultepec. El lugar recibió su nombre actual por las dos esculturas: Puerta de los Leones.
La escalera parlamentaria para la que fueron concebidos nunca se construyó. La pareja de bronce encargada por Porfirio Díaz para el Congreso de la Unión se alza ahora sobre los espacios de guardia junto a un parque público.
Información práctica
Según el horario de la primera sección: las fuentes oficiales discrepan entre 06:00–17:00 y 05:00–19:00, en verano hasta las 20:00. Planifique una visita diurna de martes a domingo y consulte los avisos en la entrada; el lunes normalmente no es adecuado.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Primero observe la puerta desde el lado de la ciudad y luego entre en el jardín: las capas importantes de esta parada están separadas por la reja.
