Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Sala de oración independiente
- Estupa
- Pinturas murales oscurecidas
- Figuras de vecinos de la ciudad en las pinturas
La historia del lugar
En el lugar de una arboleda de bambú, en la ladera de Phou Si, construyeron Wat Pa Huak: un recinto monástico con construcciones residenciales, una sala principal de oración y una estupa. De todo el complejo ahora se ven la sala y la estupa; la comunidad se reunía en la sala para rezar. Sus paredes interiores se cubrieron con un ciclo sobre el rey Jambupati, pero los maestros laosianos situaron junto a los palacios míticos a músicos, artesanos, enamorados y extranjeros de la ciudad que conocían. Las figuras desvaídas de las paredes conservaron una rara imagen de la vida cotidiana de Luang Prabang a mediados del siglo diecinueve.
En mil novecientos cuarenta y dos, el Ministerio de Asuntos Religiosos de Laos ordenó trasladar de aquí a todos los monjes y monjas. Las antiguas construcciones residenciales del monasterio fueron demolidas: a los funcionarios les parecían poco atractivas frente al palacio real. La comunidad perdió su hogar y Wat Pa Huak dejó de ser un lugar de vida monástica permanente.
Antes se alzaba aquí un complejo entero. Lo fundó Phaya Si Maha Nam en mil ochocientos sesenta y uno, durante el reinado de Chantharath. El nombre Wat Pa Huak significa «monasterio de la arboleda de bambú»: conserva el recuerdo de lo que crecía en esta ladera de Phou Si antes de que apareciera el recinto del templo.
Phaya Si Maha Nam encargó las pinturas para la sala principal de oración. Su tema es la leyenda del sudeste asiático sobre el rey Jambupati. El orgulloso gobernante se disponía a conquistar el reino de Bimbisara, pero Buda se presentó ante él bajo la apariencia de un monarca universal, superior a él en riqueza y grandeza. Jambupati reconoció su derrota, renunció a sus pretensiones y se hizo monje.
Los artistas laosianos tomaron como modelo pinturas semejantes de templos siameses. Era lógico: Luang Prabang dependía entonces de Siam, y los miembros de la familia real vivían y estudiaban durante largos periodos en Bangkok. Sin embargo, los maestros no se limitaron a la leyenda. Entre palacios y seres celestiales pintaron oficios, músicos, enamorados y extranjeros que habían visto en Luang Prabang. Así, el encargo sobre la humildad de un rey mítico dejó en las paredes una rara imagen de la vida cotidiana de la ciudad a mediados del siglo diecinueve.
Tras el desalojo de la comunidad, la sala principal no fue demolida. Durante algún tiempo se guardaron en ella manuscritos budistas. Ahora no hay aquí monjes permanentes, y el templo se abre principalmente los días de fiestas religiosas. Del antiguo recinto monástico quedan una sala de oración independiente, una estupa y el nombre de la desaparecida arboleda de bambú; en el interior sobrevivieron al traslado las figuras oscurecidas de vecinos de la ciudad que artistas anónimos situaron junto al rey Jambupati.
Información práctica
No hay un horario diario fiable; según una fuente cultural local, la sala interior solo se abre en determinados días sagrados
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Las pinturas son frágiles: no toque las paredes y prescinda del flash. El acceso al interior puede ser irregular; si las puertas están cerradas, observe desde fuera los detalles arquitectónicos combinados.
