Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Edificios de la antigua Royal Hospital School
- Rotonda Caird
- Busto de James Caird
La historia del lugar
En mil novecientos veintidós, Geoffrey Callender enseñaba historia en el Colegio Real Naval, al otro lado de la calle. Preparaba a futuros oficiales y veía que en Greenwich ya se habían reunido dos grandes colecciones: pinturas marinas en la Sala Pintada y maquetas de barcos en el museo docente del colegio. Casi no se utilizaban ninguna de las dos. Callender concibió reunir aquí la historia de Gran Bretaña en el mar —la flota de guerra, la navegación mercante, la navegación y las expediciones marítimas— y abrirla al público general.
La ocasión decisiva se presentó cinco años después. Arthur Macpherson, propietario de una enorme colección privada, decidió desprenderse de más de once mil grabados, dibujos, libros, mapas y manuscritos marinos. Compradores del extranjero podían sacarlos de Gran Bretaña. La Society for Nautical Research, dirigida por Callender, organizó una colecta, pero no reunió la suma necesaria.
Entonces intervino James Caird, armador escocés y miembro de la sociedad. Había hecho fortuna con el transporte marítimo y entonces la destinaba a conservar el patrimonio marítimo. En mil novecientos veintiocho, Caird compró íntegramente la colección de Macpherson y la cedió al Estado. La colección fue confiada a Callender, aunque todavía no existía ningún edificio para el futuro museo.
Aquí quedó un espacio libre en mil novecientos treinta y tres. Los largos edificios a ambos lados de la Casa de la Reina estaban ocupados por la Royal Hospital School, un internado para hijos de marineros. Tras su traslado al condado de Suffolk, el gobierno cedió el complejo desocupado para el museo. Caird pagó la mayor parte de la adaptación, el Parlamento creó el Museo Marítimo Nacional mediante una ley específica y Callender dejó la enseñanza para convertirse en su primer director.
El veintisiete de abril de mil novecientos treinta y siete, el rey Jorge VI inauguró el museo. Dos años después comenzó la Segunda Guerra Mundial. El personal trasladó los objetos más valiosos a los sótanos; la biblioteca siguió recibiendo a investigadores durante algún tiempo, pero en mil novecientos cuarenta y dos el museo tuvo que cerrar por completo: el Almirantazgo, el organismo que dirigía la flota, ocupó los edificios. Callender conservó al equipo y la colección y, después de la guerra, se dedicó a devolver las exposiciones. En mil novecientos cuarenta y seis, el museo reabrió. El seis de noviembre de ese mismo año, Callender murió de un ataque cardíaco en su despacho, aquí.
En el museo actual, la colección de Macpherson se considera la base de la colección. La biblioteca y el archivo llevan el nombre de Caird; una parte considerable de los libros, mapas y manuscritos que compró sigue estando allí a disposición de los investigadores. De la primera biblioteca se conserva la Rotonda Caird, con su busto. Los edificios del antiguo internado se convirtieron en museo porque un profesor encontró contenido para ellos y un armador lo compró antes de que saliera al extranjero.
Información práctica
Abierto todos los días de 10:00–17:00. La entrada es gratuita; algunas exposiciones pueden ser de pago.
Comprobado: 22 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No intente recorrer toda la colección seguida: elija unos cuantos objetos y lea atentamente sus cartelas. Las exposiciones pueden cambiar, así que compruebe de antemano si precisamente estas piezas están expuestas durante su visita.
