Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Columnas de hierro fundido
- Cubierta de cristal
- La cruz irregular de las galerías cubiertas
- Puestos permanentes
La historia del lugar
Por este mercado sigue pasando gente no solo para comprar: antiguos pasajes urbanos cruzan el solar, por lo que las galerías cubiertas confluyen aquí en un cruce. En mil ochocientos ochenta y uno, Horace Jones las cubrió de cristal y colocó a los lados puestos permanentes para los comerciantes de aves. Las columnas de hierro fundido sostienen la cubierta donde antes se alzaba el almacén de grano; del antiguo edificio de piedra no queda ni un muro. Ahora, bajo la cubierta, conviven tiendas, bares y restaurantes, y el nombre del mercado recuerda el tejado de plomo de una casa desaparecida hace mucho.
Al principio, Leadenhall no era el nombre de un mercado, sino de una gran casa privada del siglo trece. Su tejado estaba cubierto de plomo, y de él recibió el edificio su nombre. En mil trescientos veintiuno ya se comerciaba en el patio. El mercado de aves de Cheapside no tenía espacio para todos los vendedores, por lo que aquí se trasladaban comerciantes de fuera de los límites de la ciudad; más tarde también se les permitió vender queso y mantequilla.
A comienzos del siglo quince, la propiedad pasó a la corporación municipal. Londres ya intentaba almacenar grano para los años de malas cosechas: la riqueza comercial no salvaba a los habitantes de la ciudad si el pan de repente se encarecía y desaparecía. Simon Eyre, comerciante de paños que ganaba dinero con el comercio de telas, decidió invertir su propio capital en un almacén común de grano. Él mismo pagó la mayor parte de la construcción y, en plena obra, se convirtió en lord alcalde.
Para mil cuatrocientos cincuenta y cinco se alzaba aquí un cuadrángulo de piedra. Abajo, bajo las arcadas orientadas al patio, se vendían aves, huevos, mantequilla, queso y grano. Los dos pisos superiores estaban ocupados por sacos de la reserva de la ciudad. Los suelos se reforzaron para soportar su peso, y las ventanas, cerradas con contraventanas de madera, se abrían para ventilar. En tres lados exteriores no había ventanas en la planta baja: la reserva se protegía para el caso de disturbios. Tras terminar las obras, la ciudad declaró Leadenhall mercado público de alimentos. El dinero que Eyre ganó con los paños se convirtió en un recinto donde una misma mercancía podía venderse hoy y guardarse hasta una futura carestía.
El mercado de piedra de Eyre no ha llegado hasta nuestros días. En mil ochocientos ochenta y uno, la ciudad encargó a su arquitecto Horace Jones instalar de nuevo aquí a los comerciantes de aves. Jones cubrió de cristal los antiguos pasajes y dispuso a lo largo de ellos puestos permanentes. No podía enderezar el trazado: por el solar pasaban rutas establecidas desde hacía mucho, utilizadas también por personas que no tenían nada que hacer en el mercado. Por eso las galerías actuales forman una cruz irregular, no una cuadrícula regular.
Bajo la cubierta de cristal funcionan ahora tiendas, restaurantes y bares, y la gente sigue atravesando el mercado. Del almacén de grano de Eyre no queda ni un muro: en su lugar se alzan las columnas de hierro fundido de Jones. El nombre de Leadenhall conserva el recuerdo de un objeto aún más antiguo: el tejado de plomo de la casa desaparecida en cuyo patio comenzó el comercio.
Información práctica
Los pasajes y los establecimientos funcionan con horarios distintos; consulte el sitio web oficial del mercado y los horarios de cada arrendatario.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es más cómodo observar la arquitectura sin prisas y sin bloquear las entradas de los establecimientos abiertos. El acceso a cada puesto depende de su propio horario.
