Parada 1 de 7

Cais das Colunas

Cais das Colunas

Aquí comenzará el recorrido público de la familia real, pensado para demostrar serenidad y truncado al borde de la plaza.

12 min
Cais das Colunas en la Praça do Comércio, Lisboa.
Jules Verne Times Two · CC BY-SA 4.0; cropped/resized for app; ShareAlike applies
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En qué fijarse

  • Dos columnas de piedra con esferas
  • Escalones junto al agua
  • Esquina noroeste de la plaza
  • Comienzo de la Rua do Arsenal

La historia del lugar

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Tras el terremoto de mil setecientos cincuenta y cinco, los ingenieros de la Corona dispusieron junto al Tajo una entrada fluvial ceremonial al centro reconstruido de Lisboa. Las embarcaciones atracaban junto a la escalinata, y quienes llegaban por ella pasaban directamente a la plaza que entonces llamaban Terreiro do Paço. A los lados de los escalones se alzan dos columnas de piedra con esferas: dieron al muelle su nombre.

El primero de febrero de mil novecientos ocho, el rey de Portugal Carlos I de Portugal desembarcó aquí de un vapor. Cuatro días antes, los republicanos habían intentado derrocar la monarquía. El rey apoyaba al jefe del Gobierno João Franco, que gobernaba sin Parlamento, y acababa de firmar un decreto para deportar a las posesiones de ultramar a quienes estuvieran acusados de delitos contra el Estado. Carlos I de Portugal regresaba antes de lo previsto de Vila Viçosa para demostrar que no se escondía y que la situación estaba bajo control.

El tren llevó a la familia real a Barreiro, en la orilla opuesta del Tajo. El último tramo tuvieron que recorrerlo por agua. Tras el terremoto de mil setecientos cincuenta y cinco, los ingenieros de la Corona dispusieron aquí una entrada fluvial ceremonial al centro reconstruido de Lisboa. Cais das Colunas significa «Muelle de las columnas»: el nombre procede de dos columnas de piedra con esferas, situadas a los lados de la escalinata. Por estos escalones, quienes llegaban pasaban directamente de la embarcación al Terreiro do Paço, como entonces seguían llamando a la actual Praça do Comércio.

Para el trayecto al palacio, Carlos I de Portugal ordenó disponer un landó, un carruaje abierto tirado por caballos, en vez de un automóvil. Necesitaba recorrer la ciudad en público después del golpe de Estado fallido. El lugar y la hora de llegada se conocían de antemano, y quienes preparaban el asesinato vigilaban el atraque del vapor.

Los nombres de dos atacantes están establecidos con certeza. Manuel Buíça, antiguo sargento de caballería, se ganaba la vida dando clases. Le quedaban dos hijos, que ya habían perdido a su madre; poco antes del atentado reconoció por escrito que pronto también podrían perder a su padre. Alfredo Costa trabajaba como empleado de comercio y vendedor ambulante. Ambos pertenecían a la Carbonária, una sociedad revolucionaria secreta vinculada al movimiento republicano, y se proponían matar al rey y al heredero.

En el carruaje abierto subieron Carlos I de Portugal, la reina Amélia de Orleães, el príncipe heredero Luís Filipe y el hijo menor, Manuel. El landó avanzó por el lado occidental de la plaza hacia la Rua do Arsenal. Manuel Buíça salió a la calzada, se arrodilló y disparó con una carabina. Alfredo Costa saltó al estribo del carruaje y disparó con un revólver. Carlos I de Portugal murió en el acto. Luís Filipe logró sacar un arma y responder al fuego, pero también recibió heridas mortales. Manuel Buíça y Alfredo Costa fueron asesinados en el lugar. La reina sobrevivió y el hijo menor resultó herido en un brazo; los hijos de Manuel Buíça quedaron completamente huérfanos.

Manuel, de dieciocho años y no preparado para subir de inmediato al trono, se convirtió en el rey Manuel II. Destituyó a João Franco, pero la monarquía resistió otros treinta y dos meses. El cinco de octubre de mil novecientos diez, una insurrección republicana obligó a Manuel a abandonar Portugal.

Los disparos se hicieron en la esquina noroeste de la plaza, junto al comienzo de la Rua do Arsenal. Aquí, entre las dos columnas, se conserva el inicio de aquel breve trayecto: el lugar donde el rey pasó del vapor al carruaje abierto que había elegido para su regreso demostrativo a Lisboa.

Información práctica

Tiempo en la parada12 min
Siguiente puntoPlaza del Comercio
Entradadesde fuera

Abierto como espacio urbano junto al río. Es mejor venir cuando no apriete el calor del mediodía ni sople un fuerte viento desde el agua.

Comprobado: 16 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

Acérquese al agua tanto como resulte seguro con el nivel actual del río; después, para comprender la composición, vuelva la espalda al Tajo.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Deje el Tajo a su espalda y diríjase al jinete situado en medio de la plaza.

Parada 1 de 7Después: Plaza del Comercio

Ruta terminada

Paseo completado

«Baixa y Carmo: reconstrucción de la ciudad y del poder» — 7 paradas, aprox. 1,3 km, 3 h.

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