Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Estación superior
- Dos coches
- Raíles en el descenso empinado
- Entrada de la estación
La historia del lugar
El nombre de Largo do Calhariz surgió por el palacio situado en el lado de Rua da Rosa y Rua da Atalaia. A comienzos del siglo dieciocho, Francisco de Sousa, propietario de la finca hereditaria de Calhariz, cerca de Sesimbra, vendió propiedades en Lisboa y Algarve para comprar este terreno y construir una casa digna de la familia. Se trasladó aquí y murió en el palacio en mil setecientos once. Por sus posesiones, Francisco era llamado señor de Calhariz; después, el nombre pasó de su casa a la plaza.
Bica es una antigua denominación de un manantial o de un chorro de agua. En el siglo dieciséis, el armador y comerciante lisboeta Duarte Belo tenía, más abajo en la ladera, casas y tierras con el manantial Bica dos Olhos. De él surgieron los nombres Bica do Belo y la actual Rua da Bica de Duarte Belo; el Ascensor de Bica recibió el nombre de la calle por la que se tendieron los raíles.
En mil ochocientos ochenta y ocho, los concejales municipales autorizaron a la privada Nova Companhia dos Ascensores Mecânicos de Lisboa a conectar la Rua de São Paulo inferior con Largo do Calhariz. Por esta ladera, los empleados de tiendas y bancos se desplazaban entre los barrios altos y la zona comercial de la ciudad. La compañía vivía de las tarifas y contaba a cada pasajero: ya en mil ochocientos noventa y cuatro instalaron en la estación inferior un torno de hierro fundido con contador.
Al principio, los coches eran arrastrados por una máquina de vapor. Tras obtener autorización para electrificar la línea, los directivos de la compañía vendieron las antiguas calderas y mecanismos. El doce de octubre de mil novecientos dieciséis, unos instaladores colocaban sobre los raíles uno de los nuevos coches eléctricos en la estación superior, junto a Largo do Calhariz. Los frenos no lograron retenerlo. El coche, sin control, recorrió todo el descenso empinado y se estrelló contra la estación inferior de Rua de São Paulo. Nunca llegó a transportar pasajeros.
Tras el accidente, la compañía dejó la línea cerrada. En mil novecientos veintitrés, los concejales municipales exigieron restablecer el servicio, pero los ingenieros no repitieron el sistema anterior. Retiraron los motores de los coches. Bajo la estación superior instalaron una máquina de tracción eléctrica con un tambor y encargaron nuevos coches para la línea. Mientras se realizaban las reparaciones, Nova Companhia dos Ascensores Mecânicos de Lisboa, tras años de negociaciones, dejó de existir y transfirió los raíles, las máquinas y la concesión a la compañía de transporte Carris. El veintisiete de junio de mil novecientos veintisiete, el nuevo propietario reabrió el Ascensor de Bica.
Durante el funcionamiento de la línea, el tambor bajo Largo do Calhariz enrolla el cable del coche que asciende y, al mismo tiempo, suelta el cable del que desciende. El coche que se soltó desde aquí en mil novecientos dieciséis desapareció; después de él, bajo la plaza quedó una estación de tracción, y los motores ya no suben ni bajan junto con los pasajeros.
Información práctica
El Ascensor de Bica suele funcionar: lun‑jue 7:15–23:55, vie 7:15–00:25, sáb 8:45–00:25, dom y festivos 9:15–23:55; puede cerrar por reparaciones.
Comprobado: 17 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No se sitúe en las vías para hacer una foto y esté atento al movimiento de los coches. El trayecto es opcional; compruebe por separado la disponibilidad del Ascensor de Bica.
