Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La pérgola sobre la terraza
- La fachada blanca de la iglesia
- El busto de bronce de Júlio de Castilho
- Las lápidas funerarias dentro del templo
La historia del lugar
La pérgola cubre un pequeño jardín junto a la fachada blanca de un antiguo templo; en su borde se alza un busto de bronce de Júlio de Castilho. Reunió documentos sobre Lisboa y publicó siete volúmenes sobre sus barrios orientales, por lo que el jardín recibió su nombre. Tras el muro del jardín se encuentra la sede nacional de los caballeros portugueses de la Orden de Malta: aquí servían los comendadores y en el templo se conservan diez de sus lápidas funerarias. La orden ayudaba a enfermos y peregrinos, pero sus hermanos asumían también una obligación militar.
La terraza con pérgola ocupa el antiguo patio de la iglesia y el viejo claustro, un patio cerrado con galerías. La iglesia se alza sobre la línea de la antigua muralla, junto a la Porta do Sol. Antes de que apareciera el jardín, este extremo de la colina pertenecía a los caballeros hospitalarios.
Después de la ya relatada conquista de Lisboa, Afonso Henriques necesitaba mantener bajo control el acceso oriental a la ciudad. La tradición eclesiástica sitúa la aparición de la iglesia-fortaleza de este lugar durante su reinado. Se sabe con certeza que, para el año mil doscientos veinte, aquí se encontraba el centro de la encomienda urbana de la Orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, llamada después Orden de Malta. En un principio, el templo fue dedicado a san Blas.
Los hermanos de la orden hacían votos religiosos, ayudaban a enfermos y peregrinos y, cuando era necesario, combatían. Sus ingresos procedían de las casas y tierras de la encomienda; a comienzos del siglo XIII, los hospitalarios poseían en Lisboa y sus alrededores un número especialmente grande de parcelas. La elección del lugar respondía a su obligación militar: la iglesia-fortaleza se proyectaba sobre los arrabales orientales, junto a la puerta y la muralla. Los comendadores servían aquí y aquí mismo elegían sus sepulturas. Diez lápidas funerarias se conservan dentro del templo actual, aunque el edificio blanco tuvo que ser reconstruido tras el terremoto de mil setecientos cincuenta y cinco.
En mil ochocientos treinta y cuatro, el Gobierno portugués suprimió las órdenes religiosas y nacionalizó sus bienes. Los hospitalarios perdieron tanto los ingresos de las encomiendas como esta iglesia. La rama portuguesa se disolvió en caballeros individuales.
Quien decidió devolverle una existencia legal fue António de Carvalho e Melo, VI marqués de Pombal y bailío de la orden, un caballero principal que impulsaba la creación de una asamblea portuguesa permanente. Era cortesano y par del reino, por lo que podía dirigirse directamente a la Corona. El treinta y uno de mayo de mil ochocientos noventa y nueve, el rey Carlos I de Portugal aprobó los estatutos de la asamblea. El marqués se convirtió en su primer presidente y la dirigió hasta su muerte, en mil novecientos once. No llegó a recuperar la iglesia. Esto ocurrió solo en mil novecientos cincuenta y ocho, cuando el templo fue entregado de nuevo a los caballeros portugueses para el culto y se instaló aquí su sede nacional.
El nombre del mirador procede de la posterior dedicación de la iglesia a santa Lucía. Es una mártir cristiana de Siracusa, en Sicilia, ejecutada a comienzos del siglo IV. Los relatos sobre los ojos arrancados pertenecen a la tradición; en la tradición eclesiástica, Lucía se convirtió en patrona de la vista. El nombre completo del templo conserva a ambos santos: Lucía y Blas.
El veinticinco de julio de mil novecientos veintinueve, una comisión municipal instaló en el antiguo claustro un busto de bronce de Júlio de Castilho. Este historiador reunió documentos sobre Lisboa y publicó siete volúmenes sobre sus barrios orientales. El busto fue realizado por su sobrino Costa Mota, y el jardín recibió el nombre de Castilho. Tras el muro del jardín sigue estando la iglesia que la Orden de Malta perdió durante ciento veinticuatro años y después recuperó.
Información práctica
Abierto las veinticuatro horas, entrada libre; fuente comprobada el 2026-06-29.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe los paneles como obras del siglo XX, no como reportajes desde el lugar de los hechos; compare sus escenas ordenadas con la ciudad viva e irregular que las rodea.
